
El deceso se produjo en el Centro Médico de la Universidad de Maryland, y los médicos no dieron aún una causa exacta de la muerte, solo que “su condición había comenzado a deteriorarse varios días antes”.
El hijo de Bennett elogió al hospital por “ofrecer el experimento” a su padre, y dijo que la familia esperaba que “ayudara en los esfuerzos adicionales para poner fin a la escasez de órganos”.
“Estamos agradecidos por cada momento innovador, cada sueño loco, cada noche de insomnio que se dedicó a este esfuerzo histórico”, dijo David Bennett Jr. en un comunicado emitido por la Facultad de Medicina de la Universidad de Maryland.
“Esperamos que esta historia pueda ser el comienzo de la esperanza y no el final”, concluyó.
Durante décadas, los médicos han buscado utilizar órganos de animales para trasplantes que salven vidas y Bennett era candidato para este nuevo intento solo porque, de lo contrario, se enfrentaba a una muerte segura, ya que no era elegible para un trasplante de corazón humano, estaba postrado en cama y con soporte vital.
Los intentos anteriores de tales trasplantes han fracasado en gran medida porque los cuerpos de los pacientes rechazaron rápidamente el órgano animal.
Fuente Ambito





