
El funcionario presentó la renuncia en una carta enviada al presidente Jair Bolsonaro y divulgada por los medios de comunicación, en la cual explica que pidió una investigación sobre las personas de su confianza que no eran funcionarios del Ministerio de Educación. El ministro fue grabado diciendo que Bolsonaro había pedido que los dos pastores tuvieran autoridad para decidir sobre el envío de partidas presupuestarias de Educación a los municipios. La renuncia se produce en medio de una investigación abierta contra Ribeiro por parte de la Policía Federal.
Uno de los pastores amigos de Ribeiro sospechosos de formar parte de un gabinete paralelo había pedido un kilogramo de oro a un intendente de Maranhao como coima para acelerar los trámites para recibir las partidas presupuestarias del gobierno nacional.
Los pastores involucrados amigos de Ribeiro son Arilton Moura y Gilmar Santos.
“Jamás he realizado un único acto de gestión que no fuera pautado por la corrección, por la probidad y por el compromiso con el erario”, dijo Ribeiro, que pidió una investigación profunda sobre el caso. En la carta, Ribeiro, que también es pastor y en su gestión cuestionó el acceso gratuito a las universidades públicas, dice que está comprometido con la “lucha contra la corrupción” de Bolsonaro.
La situación de Ribeiro se agravó ayer, cuando influyentes pastores de iglesias evangélicas, que tienen un enorme poder en la base política de Bolsonaro, se sumaron a la oposición para exigir su renuncia. Ribeiro había asumido en julio de 2020 en lugar del economista Carlos Alberto Decotelli, quien estuvo en el cargo sólo cinco días y renunció en medio de denuncias de falsedades en su currículum. El mandatario buscará la reelección por el Partido Liberal en las elecciones del 2 de octubre y marcha segundo en las encuestas, a 17 puntos del favorito, el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Fuente Ambito





