
La estrategia no deja de tener su lado brillante. Por un lado, Bruce Willis, alguna vez solo popular por la serie de TV “Luz de luna”, hasta intentó segur una carrera de cantante, lo que abandonó después de un único LP, hoy solo atesorado por sus fans más acérrimos. Se puede apostar a que nunca soñó con el nivel de fama que logró luego de la primera “Duro de Matar”, y si bien protagonizó grandes películas como “Tiempos violentos”, de Tarantino, “La hoguera de las vanidades” de Brian De Palma o “Entre dos fuegos” de Walter Hill, lo cierto es que nunca le interesó ser considerado prestigioso o elegir algún papel dramático que le hiciera ganar alguna nominación al Oscar. Por otro lado, esta sorprendente explosión de prolificidad prácticamente inédita en el Hollywood moderno fue organizada en sus detalles contractuales antes del anuncio del retiro por enfermedad, lo que algunos suspicaces creen que puede haber beneficiado sobremanera a Willis y su familia. Y parte de la astucia del actor tal vez haya radicado en negociar sus “cantos del cisne” con este tipo de plataformas digitales secundarias donde, en realidad, es probable que buena parte de su público ni se entere que estos títulos se están estrenando.
Lo que si se sabe, a juzgar por las críticas unánimemente negativas que están teniendo los primeros films de esta última etapa de su carrera, es que no son nada buenas, por decirlo de una manera suave. En las dos primeras de estas películas de 2022, “Gasoline Alley” y “A Day To Die” Willis hace de policía. En las tres siguientes, “Fortress: Sniper’s Eye”, “Corrective Measures” y “Vendetta”,interpreta personajes varios, ya que son o de ciencia ficción o del genero de “vigilantes”, es decir de gente que toma justicia por mano propia al estilo “El vengador anónimo”.
Curiosamente tanto “Fortress: Sniper’s Eye” como “Corrective Measures” son films del género de cárcel futurista, y en la segunda la mezcla es tan amplia que hasta hay unos monstruos mutantes, lo que le valió criticas especialmente lapidarias. Hay que aclarar, además, que la otra es una secuela de una película reciente, “Fortress”, que a pesar de lograr una exigua performance comercial y otro puñado de malas reseñas tuvo una segunda parte gracias al nombre de su protagonista.
Los otros cinco títulos son “Soul Assassin”, “White Elephant” (aquí además actúan John Malkovich y Michael Rooker”), “The Wrong Place”, “Wire Room” y una última en la que todos ponen sus esperanzas, “Paradise City”, ya que reunirá luego de casi 30 años de “Tiempos violentos” a Willis con John Travolta, y además esta dirigida no por un doble de riesgo que se ocupó de sus stunts, o de un músico casi anónimo, como en algunos de las casos citados, sino por un buen cineasta como Chuck Russell, el de la excelente “Pesadilla 3” de Freddy Krueger y “La Máscara” con Jim Carrey, un experto en efectos especiales que podría ser el realizador indicado para despedir a uno de los grandes héroes de acción de Hollywood.





