
Castilla nunca más habló del tema. Pero la exposición inaugural resultó formidable Allí están Pellegrini, Morel, Pueyrredón y Cándido López; Della Valle, De la Cárcova, Sívori, De Navazio, Silva, Malharro, Fader, Quirós, Quinquela Martín, Spilimbergo, Castagnino, Victorica, Curatella Manes, Batlle Planas, Pablo Suárez, Liliana Porter, Paksa, Minujín, Testa y León Ferrari, entre otros. Antonio Berni figura con “Orquesta típica”, una pintura de gran formato. La abstracción está representada por Tomasello, Lozza, Le Parc, Polesello, Espinosa y Melé; los latinoamericanos por Figari, Tarsila do Amaral, Cándido Portinari y Joaquín Torres García. El panorama se completa con obras de Durero, Mantegna, Millet, David, Manet, Toulouse Lautrec, Rouault y Rodin; Zurbarán, Goya, Sorolla, Zuloaga, Anglada Camarasa, entre otras.
“A pesar de las gestiones que hicimos, no quisieron devolver las obras. El Bellas Artes tiene 16.000 y puede organizar buenos envíos”, explicó Julio Crivelli. “Las sucesivas autoridades de Cultura renuevan el convenio cada dos años”, agrega un funcionario. Según declaró Duprat, entenderse con el director anterior del Bellas Artes de Neuquén, Oscar Smoljan, resultaba relativamente fácil, mientras se dificulta comunicarse con la actual directora. Todos están de acuerdo con la iniciativa de Di Tella, el patrimonio público pertenece a todos los argentinos y no debe permanecer oculto, pero la cuestión es el procedimiento.
A.M.Q.





