Con el regreso de las subastas presenciales en Nueva York tras más de un año de pandemia y subastas virtuales, la semana próxima será la prueba de fuego para medir el mercado del arte que en este tiempo incorporó un nuevo público, y tendrá como broche de oro la subasta de la colección Macklowe valuada en 600 millones de dólares, la más cara del mundo que sale al mercado. Durante estos días, las principales casas de subastas con sede en Nueva York pondrán a la venta obras de artistas emblemáticos y de proyección internacional, como Frida Kahlo, Alberto Giacometti, Vincent Van Gogh, Paul Cézanne y Mark Rothko, o firmas pujantes en las tendencias del último tiempo, como Banksy, Beeple o Jean-Michel Basquiat.





