
En ese marco, precisaron que los 350.978 adultos informaron sobre su actividad física en la Encuesta Nacional de Entrevistas de Salud de EE.UU. de 1997 a 2013. Los datos de los participantes se vincularon luego con el Índice Nacional de Muerte hasta el 31 de diciembre de 2015. Los hallazgos, publicados en la revista JAMA Internal Medicine, sugieren que lo que cuenta es el tipo y la cantidad total de ejercicio, no en cuántas sesiones se completa.
Y agregaron: “Los adultos que realizan 150 minutos o más de actividad física de moderada a vigorosa (o 75 minutos de actividad vigorosa) a la semana pueden experimentar beneficios de salud similares, ya sea que las sesiones se distribuyan a lo largo de la semana o se concentren en un fin de semana”.
En comparación con los participantes físicamente inactivos, los participantes activos (tanto guerreros de fin de semana como activos regularmente) tenían tasas de mortalidad más bajas. “Por lo tanto, las personas que realizan los niveles recomendados de actividad física pueden experimentar el mismo beneficio, ya sea que las sesiones se realicen a lo largo de la semana o que se concentren en menos días”, agrega el estudio.
Muchos de los participantes en el estudio de EE.UU. registraron la cantidad recomendada de ejercicio en una semana. Pero algunos la concentraron en una o dos sesiones en lugar de espaciarla.
Fuente Ambito





