
Este es un fragmento de la newsletter Cotizalia AM que se envía de lunes a viernes antes de la apertura de los mercados. Si quieres recibirla gratis en tu correo electrónico solo tienes que hacer clic aquí.
No es la primera vez que ocurre. Un atentado terrorista, el inicio de una guerra, una catástrofe natural… Los mercados se ponen a la defensiva y algunos analistas pronostican grandes caídas de las bolsas. Luego llega la apertura y, a pesar de abrir en rojo, los índices no solo moderan las caídas, sino que acaban subiendo. Ayer fue uno de esos días. Puede que la escalada de un conflicto geopolítico en Oriente Medio estuviese ya en precio. O que desde el 11-S el mercado cotice permanentemente con una prima negativa por terrorismo que lo tiene blindado. O que la pérdida de vidas inocentes, aunque sea por millares, no tenga un impacto lo suficientemente grande para forzar decisiones de compra o venta de acciones. O simplemente pasa que la realidad sea más compleja de lo que creemos. Tal vez, como escribe este analista, un entorno de aversión al riesgo puede hacer que la Fed baje antes los tipos de interés. O que, como escribe este otro, los conflictos en Oriente Medio, salvo el embargo de petróleo del 73 y la guerra entre Irán e Irak del 79, no han tenido un impacto duradero en los mercados. A ver qué pasa hoy.
Este es un fragmento de la newsletter Cotizalia AM que se envía de lunes a viernes antes de la apertura de los mercados. Si quieres recibirla gratis en tu correo electrónico solo tienes que hacer clic aquí.
Fuente El Confidencial




