Buenos Aires – 1 Julio 2026 – Total News Agency – TNA – El Gobierno nacional y las principales consultoras privadas prevén que la inflación de junio se ubicó por debajo del 2%, un dato que, de confirmarse, marcaría una nueva señal de desaceleración en el frente de precios y le permitiría a la administración de Javier Milei sostener uno de los principales argumentos de su programa económico: la continuidad del proceso desinflacionario.
El dato oficial será informado por el INDEC el próximo 10 de julio, cuando se publique el Índice de Precios al Consumidor correspondiente al sexto mes del año. Hasta entonces, las estimaciones privadas y la proyección oficial coinciden en un rango estrecho, entre 1,8% y 1,9%, por debajo del 2,1% registrado en mayo. En ese mes, el organismo estadístico había informado una inflación acumulada de 14,7% en los primeros cinco meses de 2026 y una variación interanual de 33,2%.
El vocero presidencial, Adrián Ravier, anticipó que, según su evaluación, el costo de vida de junio se ubicaría en torno al 1,9%. “La vemos en 1,9% si tengo que dar un número”, afirmó, al señalar que suele tomar como referencia mediciones de la Fundación Libertad y Progreso, cuyos relevamientos, según dijo, se acercan habitualmente al dato oficial. También aclaró que se trata de una estimación y que el resultado final podría ubicarse levemente por encima o por debajo de ese número.
La eventual perforación del 2% tendría impacto político porque consolidaría tres meses consecutivos de desaceleración y reforzaría la narrativa oficial de que el ancla fiscal, el control monetario y la disciplina del gasto empiezan a ordenar las expectativas. Sin embargo, en el propio oficialismo admiten que la baja no es lineal. Ravier sostuvo que los países que vienen de inflaciones superiores al 100% anual suelen experimentar primero una caída fuerte y luego una etapa de inercia más difícil de quebrar.
Las consultoras privadas, por ahora, acompañan la lectura oficial. Eco Go proyectó una inflación de 1,9% para junio y destacó que los alimentos consolidaron una tendencia a la desaceleración, con variaciones semanales inferiores al 0,5%. C&T Asesores Económicos también estimó un avance de 1,9% en su medición para el Gran Buenos Aires, lo que representaría el menor registro desde agosto de 2025.
En la misma línea, Equilibra ubicó su previsión en 1,9%, mientras que Analytica y la Fundación Libertad y Progreso estimaron un número algo menor, de 1,8%. De todos modos, varias firmas advirtieron que aún restaba incorporar relevamientos de los últimos días del mes, por lo que el resultado final dependerá de la incidencia de alimentos, tarifas, combustibles, prepagas, transporte y bienes regulados.
El dato llega en un contexto cambiario menos cómodo para el equipo económico. Durante junio, el dólar oficial avanzó cerca de 5%, por encima de la inflación esperada, y cerró en niveles máximos de los últimos siete meses. Esa suba encendió alertas sobre un eventual traslado a precios, aunque por ahora las consultoras no observan un impacto significativo sobre el IPC de junio. La incógnita, en todo caso, se traslada a julio.
El último Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central había previsto una inflación de 2,1% para junio, 2% para julio y una baja hacia 1,8% en agosto, por lo que un número inferior al esperado sería leído como una mejora en el sendero de precios.
Para el Gobierno, el desafío será transformar la baja mensual en una tendencia sostenible. La inflación perforando el 2% puede darle aire político y financiero a Milei, pero la economía todavía enfrenta tensiones por tipo de cambio, recomposición de tarifas, consumo débil y presión sobre ingresos. El número de junio, si confirma las proyecciones, será una victoria estadística para la Casa Rosada; la prueba verdadera será sostenerlo durante el segundo semestre.





