El Presidente hablará este miércoles ante la Asamblea General en medio de una inusual escalada diplomática con Gran Bretaña. El premier británico Andy Burnham planteó personalmente a Donald Trump que Londres mantendrá su posición sobre las islas y llevó el tema al propio recinto de Naciones Unidas. Argentina respondió denunciando la ocupación británica y Milei llega ahora al atril con el respaldo de las resoluciones de la ONU que reconocen la disputa de soberanía y reclaman negociaciones bilaterales.
Nueva York – 23 Septiembre 2026 – Total News Agency – TNA– El presidente Javier Milei hablará este miércoles ante la Asamblea General de las Naciones Unidas con la cuestión Malvinas instalada nuevamente en el centro de la agenda diplomática internacional, después de un cruce directo entre Argentina y Gran Bretaña que alcanzó al presidente estadounidense Donald Trump y terminó trasladándose al propio recinto de la ONU. El mandatario argentino tiene previsto intervenir alrededor de las 11.45, hora de Buenos Aires, aunque el horario depende de la extensión de los discursos precedentes dentro del debate general de la 81ª Asamblea, que comenzó el martes en Nueva York.
La intervención se produce en un escenario muy diferente al de anteriores reclamos argentinos. Si bien la reivindicación de soberanía sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes forma parte de la política exterior sostenida por sucesivos gobiernos argentinos, la discusión adquirió durante las últimas semanas una intensidad poco habitual debido a las actividades hidrocarburíferas impulsadas bajo licencias británicas y a las declaraciones de Trump sobre una eventual revisión de la posición estadounidense. En agosto, el mandatario norteamericano aseguró que Washington estaba examinando su tradicional postura de neutralidad respecto de la disputa, una afirmación que provocó inquietud en Londres y fue rápidamente incorporada por Buenos Aires a su ofensiva diplomática.
La reacción británica fue directa. El primer ministro Andy Burnham se reunió el martes con Trump al margen de la Asamblea General y le expuso personalmente la posición de Londres sobre Malvinas. Tras el encuentro aseguró que el Reino Unido permanecerá “firme” frente a cualquier cuestionamiento a su administración de las islas y volvió a defender el principio de autodeterminación de sus habitantes. Reuters confirmó que Malvinas figuró entre los asuntos tratados por ambos mandatarios, junto con Ucrania y otras cuestiones bilaterales, en la primera reunión entre Burnham y Trump desde la llegada del británico al cargo.
La disputa dio otro salto cuando Burnham llevó el asunto al recinto de la Asamblea General, un movimiento poco frecuente para un gobierno británico que tradicionalmente evita convertir el foro plenario de la ONU en escenario central de la controversia. La Argentina respondió mediante su canciller, Pablo Quirno, quien reafirmó que las islas se encuentran bajo ocupación británica y reiteró la posición argentina sobre la existencia de una disputa de soberanía pendiente de resolución. Milei llegará así al atril apenas horas después del intercambio, con la posibilidad de convertir el reclamo argentino en uno de los núcleos políticos de su exposición.
El marco jurídico de Naciones Unidas resulta especialmente significativo frente al argumento británico basado exclusivamente en la autodeterminación. La Resolución 2065 (XX) de la Asamblea General, aprobada en 1965, reconoció expresamente la existencia de una disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido y llamó a ambos gobiernos a negociar una solución pacífica, teniendo en cuenta los intereses de los habitantes de las islas. Posteriormente, la Resolución 31/49, aprobada en 1976, pidió a las dos partes abstenerse de adoptar decisiones unilaterales que modificaran la situación mientras estuviera pendiente el proceso recomendado por Naciones Unidas. La propia documentación oficial de la ONU continúa enumerando ambas resoluciones entre las que reconocen la controversia y exhortan a Buenos Aires y Londres a reanudar negociaciones.
Ese criterio fue ratificado nuevamente hace menos de tres meses. El Comité Especial de Descolonización de Naciones Unidas, reunido el 25 de junio de 2026, volvió a considerar formalmente la “Cuestión de las Islas Malvinas” como una disputa de soberanía entre Argentina y Reino Unido. Durante la sesión, distintas delegaciones reclamaron la reanudación de conversaciones bilaterales y recordaron que la explotación unilateral de recursos naturales en el área disputada entra en tensión con el espíritu de la Resolución 31/49. El Comité mantiene a las islas en la lista de territorios no autónomos sometidos a examen de Naciones Unidas.
El conflicto por los recursos naturales agregó presión a la discusión. Reuters destacó este miércoles que el discurso de Milei se produce en medio de crecientes tensiones con Londres precisamente por la exploración petrolera alrededor de las islas. El Gobierno argentino anunció sanciones contra compañías involucradas en proyectos hidrocarburíferos autorizados por las autoridades británicas, mientras Londres sostiene la legalidad de las licencias concedidas bajo su administración. Para Buenos Aires, en cambio, esas actividades constituyen decisiones unilaterales realizadas en un espacio cuya soberanía permanece sometida a una controversia reconocida internacionalmente.
Milei también podría utilizar su tercera exposición ante la Asamblea para profundizar las críticas que viene formulando contra el funcionamiento de Naciones Unidas. En discursos anteriores cuestionó la ampliación de la agenda del organismo más allá de sus objetivos fundacionales y rechazó lo que considera una tendencia hacia estructuras supranacionales capaces de imponer regulaciones a los Estados. El debate posee este año una particular dimensión argentina porque Buenos Aires impulsa la candidatura de Rafael Grossi, actual director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, para suceder a António Guterres, cuyo mandato concluye el 31 de diciembre.
La inteligencia artificial constituye otro posible punto de confrontación. Guterres reclamó el martes una arquitectura internacional de gobernanza y supervisión de los riesgos derivados de la IA, mientras Trump utilizó su discurso ante la Asamblea para rechazar buena parte de las advertencias regulatorias y defender el liderazgo tecnológico estadounidense. Milei viene ubicándose políticamente más cerca de la posición estadounidense, promoviendo un esquema de regulación limitada que permita acelerar inversiones y desarrollo tecnológico.
Tras su intervención, Milei continuará una agenda de reuniones políticas y empresariales en Nueva York antes de regresar a Buenos Aires. Pero el escenario inmediato estará concentrado en el salón de la Asamblea General, donde la discusión argentino-británica llegará después de que el propio primer ministro del Reino Unido decidiera introducir Malvinas en sus contactos con Trump y en su exposición internacional. Sesenta años después de la Resolución 2065, Naciones Unidas continúa reconociendo formalmente una disputa de soberanía y reclamando negociaciones entre las partes, mientras Londres sostiene la autodeterminación de los isleños y Buenos Aires reivindica la integridad territorial como fundamento jurídico de su posición.
Fuentes consultadas: Naciones Unidas; Comité Especial de Descolonización de la ONU; Reuters; Gobierno argentino; documentación de la Asamblea General; antecedentes de las resoluciones 2065 (XX) y 31/49.
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