La petrolera argentina y Essential Energy avanzan en la reconversión de una refinería santafesina mediante una inversión superior a US$ 400 millones. TotalEnergies se comprometió a comprar la mayor parte de la futura producción de combustibles renovables para aviación y transporte. La planta proyecta elaborar 170.000 toneladas anuales y apunta especialmente al mercado europeo, donde las nuevas exigencias ambientales impulsan una demanda creciente. El desafío será transformar el acuerdo comercial en una inversión industrial rentable y sostenida.
Santa Fe – 11 de octubre de 2026 – Total News Agency – TNA. La Argentina podría incorporar una nueva actividad industrial de alto valor agregado a su matriz exportadora mediante la transformación de la histórica refinería de San Lorenzo, en la provincia de Santa Fe, en una planta especializada en combustibles renovables destinados principalmente a los mercados internacionales. La sociedad Santa Fe Bio, integrada por YPF y Essential Energy, firmó un acuerdo de compraventa de largo plazo con TOTSA TotalEnergies Trading SA, perteneciente al grupo energético francés TotalEnergies, que permitirá avanzar en un proyecto de inversión superior a 400 millones de dólares y una capacidad productiva estimada de 170.000 toneladas anuales.
El entendimiento fue suscripto el 1 de octubre en París y comunicado públicamente el día 7. La operación contempla la futura elaboración de combustible sostenible de aviación (SAF) y aceite vegetal hidrotratado (HVO), dos productos que adquieren creciente importancia en los mercados energéticos debido a las exigencias de reducción de emisiones y a las dificultades técnicas que presenta la electrificación de determinados medios de transporte.
El acuerdo representa un avance comercial relevante porque la compañía francesa asumirá el compromiso de adquirir la mayor parte de los volúmenes producidos durante un período prolongado y contará, además, con un derecho de preferencia sobre la producción restante. Esta estructura permite reducir uno de los principales riesgos de cualquier inversión industrial de gran escala: construir una instalación costosa sin disponer previamente de compradores para sus productos.
La participación de TotalEnergies también facilita el acceso a los circuitos internacionales de comercialización y distribución de combustibles renovables. La empresa francesa cuenta con presencia en numerosos mercados y participa activamente en el abastecimiento energético de industrias, aerolíneas y operadores logísticos, una ventaja para colocar la producción argentina en destinos donde la demanda está impulsada por obligaciones regulatorias.
La iniciativa se desarrollará bajo un esquema de Project Finance, mecanismo utilizado para financiar grandes proyectos mediante los flujos de fondos que generará la propia instalación. En este tipo de operaciones, los contratos de venta de largo plazo constituyen un respaldo importante para los bancos y organismos financieros, porque permiten evaluar con mayor previsibilidad los ingresos futuros.
No obstante, la firma del contrato comercial no significa que los fondos para construir la planta ya estén completamente asegurados. Todavía deberán avanzar las etapas de ingeniería, estructuración financiera, contratación de equipos y definición de las condiciones necesarias para adoptar la decisión final de inversión.
La importancia económica del proyecto se aprecia al observar su potencial exportador. Estimaciones difundidas en el sector energético indican que, una vez alcanzada la capacidad prevista, la biorrefinería podría generar ventas anuales cercanas a 400 millones de dólares, utilizando un precio de referencia de aproximadamente 2.800 dólares por tonelada. Otros escenarios, basados en valores comerciales superiores, elevan la facturación potencial hasta unos 540 millones de dólares anuales.
Estas cifras deben interpretarse como proyecciones comerciales y no como ingresos garantizados. La producción total prevista combina SAF y HVO, dos combustibles con mercados y cotizaciones diferentes. El resultado efectivo dependerá de la proporción de cada producto, los precios pactados, los costos de materias primas, la disponibilidad de insumos y el nivel de utilización de la planta.
Para comprender el atractivo del negocio es necesario considerar el cambio regulatorio que atraviesa la aviación internacional. La Unión Europea estableció mediante el programa ReFuelEU Aviation la obligación de incorporar proporciones crecientes de combustibles sostenibles en los aeropuertos comunitarios. El porcentaje mínimo comenzó en 2% durante 2025, deberá alcanzar 6% en 2030 y aumentará progresivamente hasta 70% en 2050.
Esta normativa modifica estructuralmente la demanda porque obliga a los proveedores de combustible a incorporar productos renovables en proporciones crecientes, independientemente de que su precio sea superior al del queroseno convencional. Para los productores capaces de cumplir las exigencias técnicas y ambientales, Europa se convierte así en un mercado de especial interés.
Los resultados iniciales de la regulación muestran la velocidad del cambio. Según información publicada en septiembre de 2026 por las autoridades europeas de aviación, durante 2025 se suministraron aproximadamente 1,1 millones de toneladas de SAF en aeropuertos de la Unión Europea, equivalentes al 2,8% del combustible aeronáutico comercializado. La cantidad representó un incremento cercano a seis veces respecto de las 193.000 toneladas registradas en 2024.
El crecimiento demuestra que la demanda ya no depende exclusivamente de compromisos voluntarios de las aerolíneas. La legislación europea establece obligaciones concretas que impulsan inversiones en refinerías, tecnologías de procesamiento y cadenas internacionales de suministro.
La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) estima que la producción mundial de SAF alcanzará aproximadamente 2,4 millones de toneladas en 2026, cifra equivalente a apenas 0,8% del consumo global de combustible de aviación. Aunque la producción continúa aumentando, su participación sigue siendo reducida frente al volumen total utilizado por la industria aeronáutica.
Esta diferencia entre la oferta disponible y las necesidades futuras constituye una oportunidad para nuevos productores. Sin embargo, también existen dificultades importantes: el combustible sostenible suele tener costos superiores a los derivados convencionales del petróleo, requiere materias primas específicas y depende de certificaciones ambientales que permitan acreditar su origen y su contribución efectiva a la reducción de emisiones.
En ese contexto, la Argentina dispone de una ventaja potencial vinculada con su estructura agroindustrial. La región de San Lorenzo integra uno de los principales complejos de procesamiento y exportación de productos agrícolas del país, con instalaciones portuarias, infraestructura logística, servicios industriales y conexiones comerciales desarrolladas durante décadas.
La proximidad de establecimientos dedicados al procesamiento de oleaginosas podría facilitar el abastecimiento de determinadas materias primas, aunque la elección definitiva de los insumos deberá responder a las exigencias de sostenibilidad de los mercados de destino. No todos los aceites vegetales ni todas las materias primas de origen agrícola califican automáticamente para los beneficios regulatorios europeos.
Este punto resulta decisivo. Las normas comunitarias establecen requisitos específicos sobre trazabilidad, emisiones durante el ciclo de vida y origen de los insumos. Por ello, la futura biorrefinería deberá demostrar que sus combustibles cumplen las condiciones técnicas y ambientales exigidas para ser comercializados como productos sostenibles dentro de los mercados regulados.
El combustible SAF puede elaborarse mediante diferentes procesos industriales. Uno de los más difundidos es el tratamiento de aceites y grasas mediante hidrógeno, conocido como tecnología HEFA, que permite obtener componentes compatibles con los combustibles utilizados por las aeronaves comerciales.
El HVO, por su parte, es un combustible renovable que puede emplearse en motores diésel compatibles y posee aplicaciones en transporte pesado, maquinaria y determinadas actividades industriales. Aunque ambos productos pueden compartir materias primas y etapas de procesamiento, su distribución comercial depende de especificaciones técnicas diferentes.
La capacidad de producir ambos combustibles ofrece flexibilidad industrial, porque permite orientar parte de la elaboración hacia los segmentos que presenten mejores condiciones comerciales. Esa posibilidad será especialmente importante en un mercado sujeto a variaciones de precios y a cambios regulatorios.
Para YPF, el proyecto representa una ampliación de su actividad más allá de los combustibles fósiles tradicionales. La compañía mantiene importantes inversiones vinculadas con la explotación de hidrocarburos, particularmente en Vaca Muerta, pero también busca desarrollar negocios capaces de aprovechar nuevas demandas energéticas internacionales.
La asociación con Essential Energy incorpora experiencia vinculada con el desarrollo de combustibles renovables, mientras la participación comercial de TotalEnergies proporciona acceso a compradores y mercados internacionales. La combinación de capacidades industriales, conocimiento técnico y comercialización constituye uno de los aspectos centrales de la estructura empresarial.
La reconversión de la refinería santafesina también presenta una dimensión regional. Un proyecto industrial de más de 400 millones de dólares puede movilizar contratistas, proveedores de equipos, servicios de ingeniería, transporte, mantenimiento y actividades logísticas durante las etapas de construcción y operación.
El impacto concreto sobre el empleo dependerá del diseño final de la planta y del grado de participación de proveedores argentinos. Hasta el momento no se difundieron cifras definitivas de puestos de trabajo directos e indirectos, por lo que cualquier estimación deberá esperar información técnica más precisa.
La localización en el corredor industrial del Gran Rosario constituye una ventaja por la disponibilidad de infraestructura y experiencia productiva. Sin embargo, también será necesario evaluar los requerimientos energéticos, el abastecimiento de hidrógeno, la provisión de materias primas y las inversiones ambientales asociadas con el procesamiento de combustibles renovables.
Desde el punto de vista financiero, la rentabilidad del emprendimiento dependerá de la relación entre la inversión inicial, los costos operativos y los ingresos por exportaciones. Una facturación potencial de cientos de millones de dólares anuales no equivale a beneficios de la misma magnitud, porque la compra de materias primas, los reactivos, la energía, el mantenimiento, el transporte y el servicio de la deuda absorberán una parte considerable de los recursos generados.
La diferencia entre ventas y rentabilidad adquiere especial importancia en una industria que todavía enfrenta elevados costos de producción. Las aerolíneas internacionales advierten que el SAF puede resultar varias veces más caro que el combustible convencional, circunstancia que explica la importancia de los incentivos regulatorios y de los acuerdos comerciales de largo plazo.
La competencia internacional también será creciente. Empresas energéticas de Europa, Estados Unidos y Asia están desarrollando instalaciones destinadas a abastecer la demanda de combustibles sostenibles, mientras algunos gobiernos impulsan programas de apoyo financiero y beneficios fiscales para acelerar las inversiones.
Para la Argentina, el desafío consiste en aprovechar sus ventajas agroindustriales y logísticas sin perder competitividad frente a productores que cuentan con mayor acceso al financiamiento o incentivos estatales. La estabilidad de las reglas de inversión, la disponibilidad de divisas para importar equipos y las condiciones de exportación tendrán influencia sobre la ejecución del proyecto.
La presencia de TotalEnergies aporta además un componente internacional significativo. La compañía francesa opera en la Argentina desde hace varias décadas y mantiene inversiones en producción de petróleo y gas, además de actividades vinculadas con energías renovables. Su decisión de comprometer compras futuras de combustibles producidos en Santa Fe refleja el interés comercial por incorporar proveedores argentinos a cadenas de abastecimiento de alcance global.
El acuerdo también puede contribuir a diversificar las exportaciones nacionales. A diferencia de la venta de materias primas agrícolas sin procesamiento adicional, la producción de combustibles renovables incorpora etapas industriales, tecnología y servicios especializados que permiten generar productos con mayor elaboración.
El potencial de crecimiento dependerá de que la Argentina logre consolidar una oferta competitiva y ambientalmente certificada. La demanda europea proporciona un incentivo relevante, pero el acceso efectivo a ese mercado exigirá cumplir normas técnicas, sostener la calidad de los productos y garantizar entregas regulares.
La futura planta de San Lorenzo se encuentra, por lo tanto, ante una etapa decisiva. El contrato de compraventa reduce la incertidumbre comercial y constituye una herramienta importante para estructurar el financiamiento, pero todavía resta convertir el proyecto en una instalación operativa capaz de producir de manera sostenida.
La evolución de las próximas etapas permitirá establecer el cronograma definitivo de construcción, las condiciones financieras, la participación de proveedores locales y la fecha estimada de inicio de producción. También será necesario conocer la distribución prevista entre SAF y HVO, un dato fundamental para proyectar ingresos y determinar los mercados de destino.
La oportunidad surge en un momento en que la aviación internacional enfrenta crecientes exigencias para reducir sus emisiones y necesita ampliar significativamente la oferta de combustibles alternativos. Si la reconversión industrial avanza conforme a lo previsto, la Argentina podría incorporar a su perfil exportador una actividad energética estrechamente vinculada con su producción agroindustrial, aprovechando la infraestructura existente en San Lorenzo y la capacidad comercial de un socio internacional que ya comprometió la adquisición de la mayor parte de los volúmenes futuros.
Fuentes consultadas: YPF, comunicación corporativa del 7 de octubre de 2026; Essential Energy; TotalEnergies; EconoJournal, 7 de octubre de 2026; Forbes Argentina, 7 de octubre de 2026; La Nación, 7 de octubre de 2026; El Cronista, 7 de octubre de 2026; Comisión Europea, reglamento ReFuelEU Aviation; Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA), informe técnico de septiembre de 2026; Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), estadísticas y proyecciones de producción mundial de SAF para 2025 y 2026.
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