Buenos Aires-19 de abril de 2026-Total News Agency-TNA- Lo que en 2025 había empezado en la planta baja, en el polígono de tiro y en medio de un episodio que Total News Agency ya había marcado como cuanto menos curioso, ahora volvió a encender alarmas en un punto bastante más sensible: los pisos altos del Edificio Libertad, sede del Estado Mayor General de la Armada, donde el incendio de este sábado por la noche alcanzó áreas de archivo, depósitos y oficinas, es decir, sectores internos de una estructura estratégica de la fuerza.
El nuevo siniestro se desató alrededor de las 20 en el edificio de Comodoro Py 2055, en Retiro, y activó un operativo de emergencia con intervención de Bomberos de la Ciudad, Policía Federal Argentina y personal del SAME. El fuego obligó a evacuar a unas 75 personas y cinco de ellas debieron ser asistidas por inhalación de monóxido de carbono, aunque ninguna necesitó traslado hospitalario. El dato alivió en medio del susto, pero no borró la dimensión del episodio ni la preocupación por el lugar donde volvió a producirse.
Según las primeras precisiones conocidas en las horas posteriores, el foco principal impactó los pisos 12 y 13, donde se encuentra la jefatura naval Y el despacho del Sub Jefe en el 12. En esos niveles, siempre de acuerdo con fuentes policiales citadas por reportes coincidentes, resultaron comprometidas una escalera con material acopiado, una oficina improvisada, un archivo y áreas de depósito. Es decir, no se trató de un incidente menor o de un foco aislado en una zona exterior del predio, sino de un avance del fuego sobre espacios en altura dentro del edificio que concentra la conducción superior de la Armada Argentina. Segun pudo saber Total News Agency, el origen de las llamas se dio en el piso 12 por desperfectos eléctricos.
Ahí aparece el punto que más ruido hace. En septiembre de 2025, el antecedente informado oficialmente por la propia Armada Argentina había sido ubicado en la parte frontal del inmueble, en el parabalas de goma del polígono de tiro, durante un adiestramiento rutinario. Aquella vez el episodio derivó en evacuaciones preventivas, fuerte presencia del SAME y hasta el vuelco de una ambulancia que iba hacia el operativo, pero el foco estaba fuera del corazón alto del edificio. Ahora, en cambio, las llamas aparecieron en plantas superiores y tocaron sectores que por ubicación, función y contexto interno no pueden ser leídos como un dato menor.
El Edificio Libertad no es una dependencia cualquiera. Es la sede del Estado Mayor General de la Armada, centro de conducción institucional y ámbito habitual de actos, reuniones y funcionamiento administrativo de la fuerza. Por eso, aunque hasta aquí no exista información oficial que permita atribuir causas ni hablar de sabotaje, sí aparece una pregunta inevitable: cómo puede repetirse en menos de un año un incendio de magnitud en un enclave tan sensible sin que eso dispare una revisión severa de protocolos, almacenamiento interno, prevención y seguridad edilicia.
Las pericias, de hecho, quedaron en manos de especialistas de la Policía Federal Argentina, y las autoridades admitieron que todavía no era posible establecer con precisión el origen del fuego hasta completar la ventilación y la inspección detallada de los ambientes afectados. Ese dato también importa: hoy no hay una causa confirmada, pero sí un patrón que obliga a mirar con atención una secuencia incómoda. Primero, el incendio de 2025 en un sector bajo y separado del edificio principal; ahora, un foco que golpea arriba, donde funcionan áreas internas mucho más delicadas para el engranaje cotidiano de la sede naval.
En otras palabras, lo que antes podía presentarse como un episodio grave pero periférico, hoy sube varios escalones en la escala de preocupación. Total News Agency ya había puesto el foco sobre aquel antecedente “curioso” en el polígono. El incendio de este fin de semana, en cambio, pega donde más duele simbólica e institucionalmente: en la propia estructura superior del edificio insignia de la Armada Argentina. Sin heridos de gravedad, sí; pero con un mensaje inquietante que, a esta altura, ya no debería despacharse como una simple casualidad administrativa sin una investigación de fondo.
Segun pudo determinar esta agencia, en el piso 13 lo más comprometido es la parte de atrás del secretario del Jefe de estado Mayor, y piso 12 la zona de presupuesto, planes y proyectos, pero no dinero.
Es evidente que la forma de propagación estaría mostrando una baja seguridad o atención puesta en ello. El personal, no se encuentra en la mejor forma y predisposición con salarios de miseria, dijo a TNA un oficial naval, pero agrego que esto no significa que miraran para otro lado.



