Buenos Aires-19 de abril de 2026-Total News Agency-TNA- El frente judicial que rodea a la cúpula de la AFA acaba de sumar un capítulo de alto voltaje. Un dictamen del fiscal federal de Santiago del Estero, Pedro Simón, incorporó nuevas líneas de investigación sobre las empresas vinculadas a Pablo Toviggino, tesorero de la entidad, y puso otra vez bajo la lupa a la estructura económica que se armó alrededor del negocio del fútbol argentino. El dato que más ruido hace es que, además del pedido de detención e indagatoria para Claudio “Chiqui” Tapia y el propio Toviggino, el expediente ahora suma facturación de exportación desde firmas locales hacia TourProdEnter LLC, la compañía radicada en Miami vinculada a Javier Faroni, en una operatoria que, por volumen y dirección, volvió a encender sospechas.
La novedad más sensible del dictamen pasa por Servicios Lindor SRL, una de las firmas señaladas como parte del entramado investigado. Siempre según la reconstrucción fiscal que trascendió en las últimas horas, esa sociedad emitió 11 facturas de exportación a favor de TourProdEnter LLC por unos 37.700 euros y US$ 613.800, es decir, alrededor de US$ 650.000 entre ambas monedas. El punto que inquieta a los investigadores es que TourProdEnter aparece desde hace meses como una de las piezas centrales del esquema comercial internacional de la AFA, por lo que esos giros desde la Argentina hacia una firma que administró cobros y negocios externos de la Selección abren un interrogante difícil de disimular: por qué parte del dinero parece recorrer el camino inverso al que, en teoría, debería seguir una estructura diseñada para captar ingresos afuera y volcarlos hacia la entidad madre del fútbol argentino.
El dictamen, además, describe un crecimiento patrimonial que, de confirmarse judicialmente, resulta tan llamativo como explosivo. En la documentación incorporada al expediente se detallan aumentos de capital en empresas del universo ligado a Toviggino que van desde el 22.000% hasta el 116.552%, junto con la compra o registración de 35 inmuebles, 145 vehículos y colocaciones financieras millonarias en pesos y dólares. Uno de los casos más resonantes es el del hotel HT, en Santiago del Estero, al que el fiscal le atribuye una expansión patrimonial fuera de escala. También aparecen bajo análisis firmas como Segon SRL, Servicios Neurus S.A., Soma SRL, Carbello SRL y Norte Argentino, en una red de sociedades que, de acuerdo con la fiscalía, muestran cruces de facturación, escasa dotación de personal y movimientos bancarios que no encajan con naturalidad en una operatoria comercial ordinaria.
La dimensión procesal del caso también se endureció. Simón pidió allanamientos, peritajes, inhibición general de bienes y la detención de 24 imputados, mientras que al propio Toviggino lo ubicó como presunto jefe de la asociación investigada. En cuanto a Tapia, el fiscal sostuvo que, en su rol de presidente de la AFA, habría convalidado transferencias hacia empresas vinculadas con el tesorero. Por ahora no hay una resolución definitiva sobre ese pedido: un juez de turno en Tucumán evitó expedirse mientras seguía pendiente una recusación y el regreso del magistrado natural del expediente, Sebastián Argibay, quien debería retomar el análisis de fondo a partir del martes 21 de abril. En otras palabras, no hay condena ni prisión dispuesta, pero sí una avanzada fiscal de enorme magnitud y una definición judicial inminente sobre medidas sensibles.
El cuadro se vuelve todavía más incómodo para la conducción de la AFA porque TourProdEnter ya venía bajo escrutinio en otras causas y filtraciones. La propia entidad había salido a defender a fines de 2025 el contrato con esa firma y admitió públicamente que le pagaba una comisión del 30% por ingresos obtenidos en el exterior, bajo el argumento de que la actual gestión había revertido contratos anteriores peores para la asociación. Esa defensa oficial no cerró la polémica; al contrario, la profundizó. Desde entonces, la estructura de cobros internacionales, los desvíos hacia sociedades en Estados Unidos y el papel de Faroni quedaron instalados como uno de los ejes más delicados del caso. El nuevo dictamen de Santiago del Estero agrega ahora una pieza más a ese rompecabezas: no sólo se investigan cobros desde afuera, sino también facturas emitidas desde firmas locales del entorno de Toviggino hacia la empresa norteamericana.
A eso se suma otro dato político y judicial que agrava el contexto: Tapia y Toviggino ya fueron procesados a fines de marzo en otra causa, sin prisión preventiva, con embargo y prohibición de salida del país, por presunta retención indebida de aportes. Es decir, el expediente santiagueño no irrumpe en un escenario limpio, sino sobre una conducción que ya viene golpeada por múltiples investigaciones, cruces con organismos de control y sospechas sobre el manejo de fondos millonarios. La presión ya no es sólo mediática ni opositora: es judicial, acumulativa y cada vez más difícil de encapsular como una simple interna política.
En la AFA siguen sosteniendo que detrás del avance de estas causas hay intereses políticos y económicos, y por ahora esa será, seguramente, la línea de defensa de una dirigencia que todavía conserva respaldo de buena parte del sistema de clubes. Pero el dictamen de Pedro Simón mete el dedo en una zona donde ya no alcanza con eslóganes, comunicados ni la épica de los títulos de la Selección. Cuando aparecen empresas con crecimiento patrimonial descomunal, bienes acumulados a ritmo vertiginoso y giros cruzados con una firma radicada en Miami que manejó negocios internacionales de la entidad, el problema deja de ser comunicacional y pasa a ser institucional. Y si la Justicia convalida aunque sea una parte de esta arquitectura, el fútbol argentino podría quedar frente a uno de los escándalos más graves de su historia reciente.




