Buenos Aires-25 de Abril de 2026-Total News Agency-TNA- La Ciudad de Buenos Aires se prepara para vivir este domingo una jornada histórica con Franco Colapinto como protagonista central: el piloto argentino de BWT Alpine Formula One Team acelerará un monoplaza de Fórmula 1 por las calles de Palermo y se convertirá en el primer argentino en manejar un auto de la máxima categoría sobre el asfalto porteño.
El clima de fiesta ya comenzó en uno de los íconos de la capital. Desde este sábado y hasta la noche del domingo, el Planetario Galileo Galilei se ilumina con los colores celeste, blanco y rosa del casco de Colapinto, acompañado por la leyenda “Bienvenido Franco a la ciudad más linda del mundo” y el número 43, emblema que identifica al piloto de Pilar.
La exhibición se realizará este domingo 26 de abril sobre un circuito callejero montado en Avenida del Libertador, entre Bullrich y Casares, con tramos sobre Avenida Sarmiento, en pleno corazón de Palermo. Según la organización, el recorrido tendrá alrededor de dos kilómetros y contará con pantallas gigantes distribuidas en puntos estratégicos para que vecinos y turistas puedan seguir la actividad.
El show tendrá como gran atracción el Lotus E20 de 2012, impulsado por un motor Renault V8, decorado con los colores de Alpine. Ese rugido, ausente durante años en las calles porteñas, marcará el regreso de un auto de Fórmula 1 a la Ciudad después de 14 años y reavivará el sueño de que la Argentina vuelva a ser parte del calendario grande del automovilismo mundial.
La jornada incluirá varias salidas a pista de Colapinto, actividades para el público, espectáculos musicales y una puesta en escena pensada para transformar a Palermo en una verdadera celebración popular de los “fierros”. También habrá guiños históricos al automovilismo argentino, con referencias al legado de Juan Manuel Fangio, figura máxima del deporte motor nacional.
El Jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, destacó el impacto del evento y sostuvo que la Ciudad está “atrás de un sueño”: el regreso de la Fórmula 1 a la Argentina. La frase sintetiza el objetivo político y deportivo de la jornada: mostrar capacidad organizativa, convocar multitudes y posicionar nuevamente a Buenos Aires como una plaza atractiva para eventos internacionales de primer nivel.
La presencia de Colapinto tiene además un enorme valor simbólico. Su crecimiento en la elite del automovilismo internacional reactivó una pasión dormida en el país y acercó a una nueva generación a la Fórmula 1. Para miles de fanáticos, verlo manejar un monoplaza en plena Ciudad será mucho más que una exhibición: será una señal de que la Argentina puede volver a ocupar un lugar fuerte en el mapa del deporte motor.
El evento también tendrá impacto turístico y comercial. Hoteles, bares, restaurantes y comercios de la zona esperan un fuerte movimiento durante todo el fin de semana, mientras la Ciudad apuesta a consolidar una agenda de grandes espectáculos deportivos capaces de atraer visitantes y proyectar imagen internacional.
Con el Planetario iluminado, las avenidas preparadas y la expectativa en aumento, Buenos Aires se dispone a vivir una postal inédita: un argentino, en un Fórmula 1, acelerando en las calles porteñas. Una fiesta que mezcla deporte, identidad, orgullo nacional y una ilusión concreta: que el rugido de la máxima categoría no sea solo una visita, sino el primer paso hacia un regreso mayor.





