Buenos Aires, 6 de mayo de 2026-Total News Agency-TNA- La crisis política que atraviesa el Gobierno de Javier Milei por la situación judicial del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó un nuevo capítulo de alta tensión interna: la exministra de Seguridad y actual jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, impulsará en la próxima reunión de Gabinete un pedido concreto para que el funcionario dé un paso al costado.
Según pudo reconstruir Total News Agency (TNA) a partir de fuentes del oficialismo, la reunión prevista para el viernes en la Casa Rosada será el escenario donde quedarán expuestas las diferencias dentro del Gobierno, en presencia del propio Adorni y del presidente Milei, quien por ahora mantiene un respaldo firme junto a la secretaria general Karina Milei.
Presión directa y postura definida
En el entorno de Bullrich aseguran que la exministra ya le transmitió al Presidente su posición y que volverá a hacerlo públicamente en la reunión de Gabinete. “Patricia ya dijo lo que piensa y lo que hay que hacer”, señalan cerca de la dirigente, que en los últimos días desplegó una agenda política propia, incluyendo contactos internacionales y reuniones con referentes regionales.
El posicionamiento de Bullrich no es aislado. En distintos sectores del oficialismo crece la preocupación por el impacto político del caso Adorni, quien se encuentra bajo investigación por presunto enriquecimiento ilícito en una causa a cargo del juez federal Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita.
Un Gobierno dividido
Mientras una parte del gabinete considera que el jefe de Gabinete debería apartarse para descomprimir la situación, otro sector —encabezado por el propio Milei— sostiene que ceder ante la presión política y mediática implicaría un debilitamiento del poder presidencial.
La lógica que se repite en la Casa Rosada es clara: “si entregás a Adorni, el próximo sos vos”, habría advertido uno de los ministros al Presidente, reflejando el temor a una escalada de cuestionamientos.
En ese marco, el respaldo oficial se mantiene. Una alta fuente del Gobierno aseguró que “hace sesenta días que Javier y Karina bancan a Manuel, y eso no va a cambiar”, aunque reconoció que el caso ya impactó en la imagen del Gobierno, con una caída estimada entre 7 y 8 puntos.
Señales cruzadas y movimientos políticos
El ministro de Economía, Luis Caputo, también defendió a Adorni, a quien calificó como una persona “íntegra” y “trabajadora”, desmintiendo versiones sobre un supuesto pedido para desplazarlo.
Por su parte, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, expresó su apoyo al jefe de Gabinete, aunque su nombre sigue circulando como posible reemplazo, especialmente tras su reciente reunión con Karina Milei.
En paralelo, el ministro del Interior, Diego Santilli, mantiene un perfil bajo y busca contener la relación con gobernadores e intendentes, mientras evita pronunciamientos directos sobre la situación de Adorni.
Críticas internas y desgaste
Más allá de los respaldos formales, en distintos despachos oficiales admiten en voz baja que las explicaciones brindadas por Adorni no lograron despejar las dudas. La conferencia de prensa ofrecida en la Casa Rosada fue considerada insuficiente por varios funcionarios, que cuestionan la falta de documentación pública para respaldar su versión.
Incluso Bullrich habría manifestado diferencias con decisiones comunicacionales del Gobierno, como el cierre temporal de la sala de periodistas en la Casa Rosada, una medida que generó malestar en el ámbito político y mediático.
Impacto político y horizonte electoral
El caso ya dejó de ser un problema individual para convertirse en un factor de desgaste general. Dirigentes del oficialismo advierten que la situación complica la estrategia política hacia el futuro, especialmente de cara a las elecciones de 2027.
“Adorni es Milei, es Karina Milei”, sintetizó una fuente con trayectoria política dentro del espacio, reflejando el grado de identificación entre el jefe de Gabinete y la conducción del Gobierno.
En ese contexto, algunos sectores empiezan a proyectar escenarios de reconfiguración política después del Mundial de fútbol, como una posible ventana para introducir cambios sin impacto inmediato en la agenda pública.
Un punto de inflexión
Por ahora, la decisión de Milei parece firme: sostener a Adorni. Pero la presión interna crece, las diferencias se hacen más visibles y el costo político empieza a acumularse.
La reunión del viernes podría marcar un punto de inflexión. Allí no solo se discutirá la continuidad de un funcionario, sino el rumbo político de un Gobierno que enfrenta su primera gran crisis interna.





