Kansas City – 14 Junio 2026 – Total News Agency – TNA-. Lionel Messi comenzará este martes una nueva participación en la Copa del Mundo con la Selección argentina y, además de defender el título conseguido en Qatar 2022, tendrá por delante una misión histórica: alcanzar o superar el récord de goles mundialistas que desde 2014 pertenece al alemán Miroslav Klose.
El capitán argentino llega al Mundial 2026 con 13 goles convertidos en 26 partidos disputados en Copas del Mundo. Esa marca lo ubica entre los máximos artilleros de la historia del torneo y lo deja a sólo tres tantos de igualar a Klose, que encabeza la tabla con 16 conquistas.
Para quedar en lo más alto en soledad, Messi necesita marcar cuatro goles durante el torneo de Estados Unidos, México y Canadá. Si convierte tres, alcanzará al exdelantero alemán; si llega a los 17, se transformará en el máximo goleador histórico de los Mundiales.
El rosarino disputará su sexta Copa del Mundo, un registro que por sí solo ya lo coloca en una dimensión extraordinaria. Debutó en Alemania 2006, no logró convertir en Sudáfrica 2010, fue figura en Brasil 2014, volvió a anotar en Rusia 2018 y alcanzó su punto más alto en Qatar 2022, donde lideró a la Argentina hacia su tercera estrella.
En la tabla histórica, Klose lidera con 16 goles, seguido por el brasileño Ronaldo Nazário, con 15, y el alemán Gerd Müller, con 14. Messi comparte el cuarto lugar con el francés Just Fontaine, ambos con 13 tantos. Detrás aparece otro protagonista central de esta edición: Kylian Mbappé, que llega con 12 goles mundialistas y también amenaza con meterse en la pelea por el récord.
La posibilidad de que Messi supere la marca se potencia por el nuevo formato del Mundial, que por primera vez reúne a 48 selecciones y amplía la cantidad de partidos posibles. Argentina tendrá garantizados tres encuentros en la fase de grupos y, si avanza, contará con una ronda adicional antes de los octavos de final, lo que abre más oportunidades para que el capitán argentino siga acumulando goles.
El debut de la Scaloneta será este martes 16 de junio frente a Argelia, en Kansas City, por el Grupo J, que también integran Austria y Jordania. El partido marcará el regreso oficial de Argentina a una Copa del Mundo desde la final ganada ante Francia en Lusail, aquella noche inolvidable en la que Messi terminó de cerrar la herida histórica que arrastraba desde 2014.
El récord que persigue no es menor. Klose construyó su marca en cuatro Mundiales —2002, 2006, 2010 y 2014— y la selló justamente en Brasil, cuando Alemania goleó 7 a 1 al seleccionado local en Belo Horizonte. Desde entonces, ningún futbolista logró alcanzarlo.
Lejos de mostrar recelo por la posibilidad de perder la cima, el propio Klose admitió en los últimos días que espera que su récord caiga durante esta edición y señaló a Messi y Mbappé como los principales candidatos. El alemán incluso se definió como admirador del argentino y dejó entrever que no le molestaría que un futbolista de su talla se adueñara de la marca.
Para Messi, el objetivo colectivo volverá a estar por encima de cualquier registro individual. Sin embargo, el dato agrega un condimento enorme a una participación que podría ser la última del capitán argentino en una Copa del Mundo. A los 38 años, el número 10 afronta el desafío de defender la corona y, al mismo tiempo, de atacar uno de los pocos récords que todavía no le pertenecen.
Argentina jugará como campeona, pero también como escenario de una persecución histórica. Cada pelota que toque Messi en el área tendrá un peso adicional: no sólo puede acercar a la Selección a otro sueño mundialista, sino también empujarlo hacia la cima definitiva de la historia goleadora de los Mundiales.





