Argentina se impuso por 2-1 con goles de Enzo Fernández y Lionel Messi, después de comenzar en desventaja por el tanto de Anthony Gordon. El domingo enfrentará a España en Nueva York.
Atlanta – 15 Julio 2026 – Total News Agency – TNA-. La Selección argentina volvió a demostrar que conoce como pocas el camino de la épica: derrotó por 2-1 a Inglaterra, remontó un partido que parecía escaparse y se clasificó para la final del Mundial 2026, donde buscará defender el título conquistado en Qatar.
El equipo dirigido por Lionel Scaloni comenzó en desventaja por el gol de Anthony Gordon, a los 55 minutos, pero reaccionó cuando el margen de error se había reducido al mínimo. Enzo Fernández igualó a los 85 con un extraordinario remate desde larga distancia y Lionel Messi, en el tiempo suplementario, marcó el tanto que depositó a la Argentina en una nueva definición mundialista.
La Albiceleste enfrentará el próximo domingo a España, que eliminó a Francia en la otra semifinal. La definición se disputará en Nueva York, donde Argentina buscará convertirse en la primera selección desde Brasil en 1962 en conquistar dos Copas del Mundo consecutivas.
El triunfo fue celebrado por miles de simpatizantes argentinos que colmaron el estadio de Atlanta y acompañaron al equipo durante un encuentro atravesado por una rivalidad histórica, deportiva y emocional.
Inglaterra golpeó primero
El partido comenzó con cautela, fricción y pocas situaciones claras. Inglaterra buscó cerrar los caminos hacia Messi y cortar el circuito de juego argentino mediante una presión intensa en la mitad de la cancha.
Durante los primeros treinta minutos ninguno de los equipos logró rematar al arco. Inglaterra intentó atacar por los costados, mientras Argentina encontró dificultades para quebrar una estructura defensiva compacta encabezada por John Stones y Marc Guéhi.
La primera llegada clara de la Albiceleste apareció con un remate de Enzo Fernández desde unos 25 metros que pasó apenas por encima del travesaño. El mediocampista fue uno de los argentinos que más intentó romper el orden inglés mediante disparos desde afuera del área.
El encuentro se fue al descanso sin goles y con un trámite cargado de interrupciones, discusiones y faltas. La presión propia de una semifinal comenzó a sentirse sobre ambos equipos.
Inglaterra salió con mayor decisión en el complemento y encontró la apertura del marcador a los 55 minutos.
Declan Rice recuperó una pelota y abrió hacia la derecha para Morgan Rogers, quien envió un centro preciso al segundo palo. Gordon apareció por detrás de Nahuel Molina, controló la trayectoria del balón y definió ante la salida de Emiliano Martínez para establecer el 1-0.
El gol inglés encendió las alarmas, pero también provocó la reacción inmediata de la Selección.
Argentina encerró a Inglaterra
Después de quedar en desventaja, Argentina adelantó sus líneas y comenzó a jugar cada vez más cerca del área defendida por Jordan Pickford.
Scaloni modificó el esquema y ordenó el ingreso de Nicolás González para darle mayor amplitud al ataque. Messi empezó a retroceder unos metros para recibir con mayor libertad y conducir las ofensivas argentinas.
Pickford evitó el empate con una notable intervención ante un cabezazo de Nicolás González, luego de un centro preciso del capitán argentino. También había rechazado minutos antes un potente disparo de Julián Álvarez.
Inglaterra comenzó a replegarse y perdió el control del partido. El equipo dirigido por Thomas Tuchel abandonó progresivamente la presión alta y concentró casi todos sus esfuerzos en defender la ventaja.
Argentina tomó posesión de la pelota, ganó metros y construyó una sucesión de ataques. Messi se transformó en el conductor de un equipo que se negó a aceptar la derrota.
La igualdad llegó a los 85 minutos.
Después de una jugada preparada desde un tiro de esquina corto, Messi recibió sobre la derecha y descargó hacia el centro. Enzo Fernández controló fuera del área y sacó un remate violento y colocado que superó la estirada de Pickford.
La pelota ingresó junto a uno de los postes y desató el festejo argentino en las tribunas. El 1-1 premió la búsqueda de la Selección y llevó la definición al tiempo suplementario.
Messi apareció cuando más se lo necesitaba
El desgaste comenzó a sentirse durante el alargue. Inglaterra intentó recuperar terreno mediante las apariciones de Jude Bellingham y Harry Kane, pero encontró una defensa argentina firme y otra actuación decisiva de Emiliano Martínez.
El arquero respondió ante un remate de Kane y transmitió seguridad cuando el partido parecía entrar en una etapa de máxima incertidumbre.
Argentina, en cambio, conservó la ambición. Lejos de conformarse con llegar a los penales, el equipo de Scaloni siguió buscando el gol de la clasificación.
La jugada decisiva comenzó con una recuperación de Rodrigo De Paul en la mitad de la cancha. El mediocampista abrió hacia la izquierda, Nicolás González ganó metros y lanzó un centro hacia el corazón del área.
Julián Álvarez arrastró a los centrales y Messi apareció por detrás de la marca para definir de primera. Pickford alcanzó a tocar la pelota, pero no pudo evitar que ingresara.
El 2-1 provocó una explosión albiceleste en Atlanta.
Messi corrió hacia uno de los costados con los brazos abiertos y fue rodeado por todos sus compañeros. A sus 39 años, el capitán volvía a marcar un gol decisivo y colocaba a la Argentina a un solo partido de repetir el título mundial.
Inglaterra buscó desesperadamente la igualdad durante los minutos finales, pero chocó con la defensa argentina. Cristian Romero, Lisandro Martínez y Nicolás Otamendi rechazaron cada centro, mientras el Dibu controló el último intento aéreo británico.
El silbatazo final desató otra celebración histórica.
Otra remontada de un equipo que nunca se entrega
La clasificación volvió a mostrar una de las principales características del ciclo de Scaloni: la capacidad del equipo para resistir los momentos adversos y responder cuando parece estar contra las cuerdas.
Argentina también había necesitado tiempo suplementario para eliminar a Suiza en los cuartos de final. Frente a Inglaterra volvió a recurrir al carácter, la paciencia y la jerarquía de sus principales figuras.
Enzo Fernández fue fundamental para sostener el funcionamiento del mediocampo y marcó el empate en el momento de mayor necesidad. Messi, una vez más, apareció para resolver un encuentro decisivo.
La victoria también amplió una rivalidad que ocupa un lugar central en la historia de los mundiales.
Argentina había derrotado a Inglaterra en los cuartos de final de México 1986, en el recordado encuentro de los dos goles de Diego Armando Maradona: la “Mano de Dios” y el denominado “Gol del Siglo”.
Los ingleses se impusieron posteriormente en Francia 1998, mediante una definición por penales, y en Corea-Japón 2002, con un gol de David Beckham. El encuentro de Atlanta representó el primer cruce mundialista entre ambos seleccionados en 24 años.
Messi irá por su segundo Mundial
La final ante España podría representar el último partido mundialista de Messi.
El capitán argentino disputará una nueva definición después de las finales de Brasil 2014 y Qatar 2022. Esta vez tendrá la posibilidad de conducir al seleccionado hacia un logro reservado para muy pocos equipos: retener la Copa del Mundo.
España llegará a la definición después de superar por 2-0 a Francia y exhibir uno de los rendimientos más sólidos del torneo.
Argentina, sin embargo, llegará impulsada por una nueva hazaña. Eliminó a Inglaterra, remontó un marcador adverso y volvió a encontrar respuestas en sus referentes cuando el partido parecía escaparse.
La Scaloneta está otra vez en la final. Lo hizo con sufrimiento, carácter y fútbol. Lo hizo con Enzo Fernández y con Messi. Lo hizo como tantas veces durante este ciclo: negándose a perder hasta el último segundo.
Síntesis
Argentina 2: Emiliano Martínez; Nahuel Molina, Cristian Romero, Lisandro Martínez, Nicolás Tagliafico; Rodrigo De Paul, Leandro Paredes, Enzo Fernández; Lionel Messi, Julián Álvarez y Giuliano Simeone. Director técnico: Lionel Scaloni.
Inglaterra 1: Jordan Pickford; Reece James, John Stones, Marc Guéhi, Djed Spence; Declan Rice, Elliot Anderson; Morgan Rogers, Jude Bellingham, Anthony Gordon; Harry Kane. Director técnico: Thomas Tuchel.
Goles: segundo tiempo, 10 minutos, Anthony Gordon (Inglaterra); 40 minutos, Enzo Fernández (Argentina). Tiempo suplementario, 19 minutos, Lionel Messi (Argentina).
Estadio: Atlanta Stadium, Atlanta.
Árbitro: a confirmar por FIFA.
Final: Argentina-España, domingo 19 de julio, en Nueva York.





