El fuerte movimiento tuvo epicentro 35 kilómetros al norte de Coracora, en Ayacucho, y una profundidad de 108 kilómetros. Fue percibido en Lima, Ica, Arequipa, Cusco y otras regiones, provocó deslizamientos y daños en viviendas de al menos 18 centros poblados, pero hasta el momento no se registraron muertos ni heridos. La Marina descartó riesgo de tsunami y las autoridades continúan relevando las zonas más próximas al epicentro.
Lima – 20 de agosto de 2026 – Total News Agency – TNA – Un fuerte sismo de magnitud 7,2 sacudió este jueves gran parte de Perú, con epicentro en la región de Ayacucho, y fue sentido a cientos de kilómetros de distancia, incluso en Lima, Ica, Arequipa, Cusco y otros departamentos del país. Los primeros relevamientos oficiales detectaron daños en viviendas, establecimientos educativos y al menos 18 centros poblados, aunque hasta las últimas horas no se habían informado víctimas fatales ni heridos.
El Instituto Geofísico del Perú (IGP) registró el movimiento a las 13:00:16, hora local. El epicentro se ubicó 35 kilómetros al norte de Coracora, en la provincia de Parinacochas, con una profundidad de 108 kilómetros y una intensidad estimada de III-IV en esa localidad.
La considerable profundidad del evento fue precisamente uno de los factores que explican que pudiera sentirse sobre una superficie muy extensa. El presidente ejecutivo del IGP, Hernando Tavera, explicó que se trató de un movimiento ondulante y que, aunque su magnitud fue elevada, la profundidad redujo la posibilidad de daños estructurales generalizados en superficie. Las autoridades, sin embargo, advirtieron sobre posibles desprendimientos en cerros y carreteras.
Ese fenómeno quedó registrado en videos difundidos desde zonas próximas al epicentro, donde grandes nubes de polvo descendieron de las laderas por desprendimientos de rocas y tierra. En localidades de Ayacucho, vecinos abandonaron rápidamente viviendas y comercios mientras el movimiento se prolongaba durante varios segundos.
El primer balance de Defensa Civil identificó afectaciones en 18 centros poblados de la provincia de Parinacochas. En el distrito de Upahuacho fueron reportados daños en viviendas y establecimientos educativos, mientras equipos municipales y regionales comenzaron a confeccionar un catastro para establecer cuántos inmuebles resultaron comprometidos.
En Pullo se observaron grietas y daños estructurales en viviendas construidas con adobe, uno de los tipos de edificación especialmente vulnerables ante movimientos sísmicos. Las autoridades continuaban recorriendo comunidades rurales donde las comunicaciones y condiciones geográficas dificultaban la obtención inmediata de información.
El temblor se sintió con intensidad también en Arequipa e Ica, donde hubo evacuaciones espontáneas de edificios y desplazamientos de tierra en zonas próximas a cerros. En Cusco, alumnos abandonaron establecimientos educativos y se concentraron en áreas consideradas seguras. En Lima, a varios cientos de kilómetros del epicentro, numerosos habitantes percibieron el movimiento prolongado en edificios y viviendas.
Los reportes preliminares indicaron que el sismo fue percibido con mayor intensidad en varios distritos de Parinacochas y también en Nazca, mientras en Ica y Pisco alcanzó niveles moderados y se sintió con menor intensidad en regiones como Apurímac y Moquegua.
La Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra del Perú, responsable del Sistema Nacional de Alerta de Tsunamis, informó que el movimiento no genera peligro de tsunami para el litoral peruano. El organismo confirmó la magnitud 7,2, la profundidad de 108 kilómetros y las coordenadas informadas por el IGP.
Horas después del evento principal se habían detectado al menos diez réplicas de muy pequeña magnitud, que no fueron percibidas por la población. Los especialistas continuaban monitoreando la actividad mientras los equipos de emergencia evaluaban caminos, establecimientos públicos y viviendas de las localidades rurales próximas al epicentro.
El movimiento volvió a poner en primer plano la elevada actividad tectónica peruana. Según registros difundidos tras el terremoto, durante 2026 ya se contabilizaron 569 sismos en el país, una consecuencia de la ubicación de Perú sobre el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, donde convergen algunas de las placas tectónicas más activas del planeta.
La profundidad también explica una diferencia entre las mediciones internacionales. Mientras el IGP calculó una magnitud de 7,2 a 108 kilómetros, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) estimó inicialmente el evento en magnitud 6,7, con una profundidad cercana a 99 kilómetros. Ambos registros coinciden, sin embargo, en clasificarlo como un terremoto de profundidad intermedia y con capacidad para ser percibido sobre una extensa área geográfica.
El relevamiento oficial continuará durante las próximas horas especialmente en Parinacochas, donde la dispersión de pequeñas localidades, la presencia de construcciones de adobe y los desprendimientos en zonas montañosas podrían hacer aparecer nuevos daños materiales a medida que los equipos de Defensa Civil logren acceder a los sectores más alejados.
Fuentes consultadas: Instituto Geofísico del Perú (IGP), Centro Sismológico Nacional, INDECI, Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra del Perú, USGS, Infobae Perú, El País y Cadena SER.



