La inestabilidad de una ladera del cerro Solo podría provocar un deslizamiento sobre la Laguna Torre, generar una ola interna y liberar violentamente agua, rocas y sedimentos hacia el valle del río Fitz Roy. Estudios recientes advierten que la grieta se desplazó en un año tanto como durante los siete anteriores y que el volumen de agua disponible es mayor que el estimado en simulaciones de 2018. El Concejo Deliberante reclama un sistema de alerta temprana y un protocolo capaz de poner a salvo a vecinos y turistas en apenas 45 minutos.
El Chaltén – 5 de septiembre de 2026 – Total News Agency – TNA – Científicos argentinos y autoridades locales encendieron una señal de alarma sobre El Chaltén, en Santa Cruz, ante la posibilidad de que un deslizamiento de gran magnitud en la ladera norte del cerro Solo impacte sobre la Laguna Torre y desencadene una inundación repentina de origen glaciar capaz de alcanzar la localidad en aproximadamente 45 minutos a una hora.
El fenómeno se conoce internacionalmente como GLOF —Glacial Lake Outburst Flood—, una inundación súbita provocada por el vaciamiento parcial o total de un lago glaciar. En este caso, la hipótesis bajo estudio plantea que una masa de roca y material inestable podría desprenderse del cerro Solo, caer violentamente sobre la laguna, generar una ola de gran energía y superar o fracturar la morena natural que contiene el agua. El flujo resultante descendería por el valle del río Fitz Roy en dirección al área urbana.
La preocupación adquirió renovada gravedad después de la catástrofe ocurrida el 26 de agosto en Nepal, donde una inundación relacionada con el colapso de hielo y roca devastó extensas zonas cercanas a la frontera con China. El desastre dejó más de 1.300 muertos y miles de desaparecidos, destruyó puentes y centrales hidroeléctricas y movilizó a miles de efectivos y equipos internacionales de rescate. Reuters informó este sábado que continúan apareciendo sobrevivientes en túneles y estructuras sepultadas por los sedimentos diez días después de la tragedia.
Los investigadores argentinos aclaran que El Chaltén no enfrenta necesariamente un evento de la misma magnitud que Nepal, pero ambos escenarios comparten elementos físicos: una masa de montaña o hielo puede precipitarse sobre un cuerpo de agua glaciar, producir un desplazamiento abrupto del volumen contenido y liberar una corriente cargada de rocas, barro, troncos y sedimentos. La diferencia fundamental es que en Santa Cruz el riesgo está identificado desde hace años y existe todavía una oportunidad concreta para prepararse antes de que ocurra un eventual colapso.
La amenaza no es nueva. Ya en 2019, la Municipalidad de El Chaltén difundió un informe elaborado por SEGEMAR sobre los procesos de remoción en masa de la ladera del cerro Solo. En aquel momento se había detectado una importante inestabilidad en la pendiente norte, expuesta progresivamente por el retroceso del glaciar Torre, y los especialistas advirtieron que un derrumbe sobre la laguna podía provocar un desborde repentino.
Dos años después, en 2021, la Junta Municipal de Protección Civil analizó una primera modelización hidráulica realizada por especialistas de la Universidad Nacional de La Plata. Aquellos cálculos consideraban que un derrumbe aumentaría el caudal del río Fitz Roy, aunque no proyectaban una inundación importante dentro del ejido urbano. El problema es que los datos utilizados entonces fueron superados por la evolución posterior del glaciar, la laguna y la propia ladera.
Los registros recientes cambiaron el panorama. Según información presentada ante el Concejo Deliberante, la grieta de la ladera se desplazó durante el último año tanto como durante los siete años anteriores combinados. Paralelamente, la cuenca del glaciar Torre acumula ahora un volumen de agua mayor al incorporado en las simulaciones de 2018, debido en parte a la formación de un segundo cuerpo de agua asociado al derretimiento del hielo.
La investigadora Mariana Correas González, del IANIGLA-CONICET, explicó que el retroceso de los glaciares elimina el sostén que el hielo ejercía sobre determinadas pendientes. Cuando ese apoyo desaparece, las laderas pueden perder estabilidad y generar desprendimientos de enorme volumen. En el caso del cerro Solo, la caída tendría como destino directo la Laguna Torre, uno de los lugares más transitados del Parque Nacional Los Glaciares.
El geólogo Diego Winocur, integrante del equipo que estudia el área, expuso el riesgo ante los concejales de El Chaltén y describió una porción de la montaña que se está moviendo lentamente hacia el lago. Una caída abrupta podría desplazar suficiente volumen de agua como para producir el desborde. En junio, el propio Concejo Deliberante informó oficialmente que los especialistas consideran necesario actualizar los estudios utilizados para proyectar los escenarios de inundación, precisamente porque las condiciones actuales pueden diferir sustancialmente de las simuladas años atrás.
El principal problema es el tiempo. Las estimaciones disponibles indican que, una vez producido el desborde, la masa de agua podría tardar entre 45 minutos y una hora en alcanzar El Chaltén. El río Fitz Roy corre junto al pueblo y en su entorno inmediato existen viviendas, alojamientos turísticos, caminos y servicios esenciales. Un evento de esa naturaleza no ofrecería días de anticipación, como una crecida convencional, sino apenas minutos para activar alarmas, cerrar sectores y trasladar personas hacia zonas elevadas.
También está en riesgo infraestructura crítica. Las proyecciones incluyen el puente de acceso a El Chaltén, cuya eventual destrucción podría aislar por vía terrestre a la localidad, además de sectores próximos a la planta de gas, la central eléctrica y el puesto sanitario. En plena temporada turística, la exposición aumenta porque cientos o incluso miles de visitantes se distribuyen por senderos, campamentos y alojamientos a lo largo del valle.
El monitoreo actual resulta insuficiente para una emergencia de semejante velocidad. La ladera es observada fundamentalmente mediante imágenes satelitales obtenidas aproximadamente cada tres o cuatro días. Ese método permite evaluar tendencias, pero no advertir inmediatamente un derrumbe ocurrido entre dos pasadas del satélite. La geóloga Daniela Schmidt, del IDEAN-UBA, advirtió que bajo el esquema actual podría conocerse el desprendimiento cuando ya hubiera ocurrido.
Por esa razón, científicos, autoridades del Parque Nacional y organizaciones locales trabajan sobre un Sistema de Alerta Temprana que incluya cámaras de vigilancia permanente, sensores de nivel en el lago y el río, una estación meteorológica y un software capaz de integrar los datos en tiempo real. La Asociación Amigos del Parque Nacional Los Glaciares informó recientemente que las discusiones avanzan hacia la instalación de ese sistema y la elaboración de un protocolo integral de emergencia.
El esquema propuesto contempla además sensores capaces de detectar variaciones repentinas en el nivel de la Laguna Torre y el Fitz Roy, cámaras orientadas hacia la ladera inestable y un centro de monitoreo que pueda convertir automáticamente una anomalía en una alerta operativa. La tecnología no evitará un derrumbe, pero puede proporcionar los minutos necesarios para poner en marcha la evacuación antes de que el flujo alcance las áreas habitadas.
La concejal Elizabeth Romanelli reclamó acelerar ese proceso y cuestionó la ausencia de un protocolo integral. El Concejo Deliberante impulsa que municipio, provincia y Administración de Parques Nacionales establezcan rutas de evacuación, alarmas acústicas, zonas seguras y responsabilidades precisas para policías, bomberos, personal sanitario, escuelas, comercios y establecimientos turísticos.
Dentro del Parque Nacional ya se tomaron algunas medidas. La senda hacia Laguna Torre fue modificada en ciertos sectores, se instaló cartelería relacionada con el riesgo y el Campamento D’Agostini fue trasladado a una ubicación considerada más segura. Sin embargo, esos cambios resuelven solamente una parte del problema, porque un eventual GLOF no afectaría únicamente a quienes se encuentren cerca del lago sino potencialmente a sectores de la localidad aguas abajo.
Los antecedentes geológicos indican, además, que este tipo de fenómenos no es extraño en los Andes patagónicos. Investigaciones recientes identificaron cinco paleoinundaciones repentinas en la cuenca del río Blanco y documentaron dos eventos históricos de desborde de lagos glaciares. Uno ocurrió en el lago Sucia entre 1966 y 1968 y liberó alrededor de cinco millones de metros cúbicos de agua, con un caudal máximo estimado de 1.200 metros cúbicos por segundo; otro se registró en 1913 en el lago Piedras Blancas.
La discusión, por lo tanto, no consiste en predecir el día en que caerá la ladera del cerro Solo, algo que actualmente la ciencia no puede establecer. Se trata de reconocer una amenaza documentada y preparar a una localidad cuya geografía le concede muy poco margen para improvisar.
El desafío inmediato es llegar al próximo verano con un sistema operativo. El Chaltén recibe durante la temporada alta una gran cantidad de visitantes y la multiplicación de personas en senderos, campamentos, hoteles y espacios públicos complicaría cualquier evacuación improvisada. En ese escenario, disponer de sensores en tiempo real y de una población previamente entrenada puede ser la diferencia entre una emergencia controlada y una tragedia.
Nepal mostró hace apenas días lo que puede ocurrir cuando una masa de hielo, roca y agua adquiere súbitamente energía suficiente para descender por un valle poblado. En El Chaltén, la amenaza lleva años bajo observación y ahora muestra señales que justifican elevar el nivel de preparación. La cuestión ya no es demostrar que el riesgo existe, sino conseguir que, si la montaña finalmente cede, los 45 minutos disponibles alcancen para salvar vidas.
Fuentes consultadas: CONICET; IANIGLA; IDEAN-UBA; SEGEMAR; Honorable Concejo Deliberante de El Chaltén; Municipalidad de El Chaltén; Administración de Parques Nacionales; Asociación Amigos del Parque Nacional Los Glaciares; Universidad Nacional de La Plata; Reuters; Associated Press; estudios científicos sobre GLOF y paleoinundaciones en Patagonia.
No dejes que el algoritmo oculte las noticias. Si confías en este sitio para obtener información confiable, por favor dedica un momento a seleccionarnos como tu fuente preferida en Google: haz clic aquí y marca el casillero o pulsa el botón de TotalNewsAgency.com para ver siempre nuestras noticias verificadas en tus preferencias.





