El Gobierno de Pedro Sánchez, a través de la Dirección del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa), adquirió el pasado 5 de enero un total de cinco millones de test para la detección del coronavirus por importe de 15,5 millones de euros, a 3,10 euros la unidad. Lo hizo mediante un procedimiento de emergencia, lo que habilitó a Ingesa a no sacar el contrato a concurso y adjudicarlo mediante «negociado sin publicidad», es decir, de forma discrecional, como se conoce popularmente, ‘a dedo’. El proveedor elegido fue Abbot Rapid Diagnostics Healthcare SL, una multinacional que tiene su sede en España en la localidad de Hospitalet de Llobregat (Barcelona). El precio pagado por el Gobierno, que está incluso por encima del impuesto… Ver Más
Fuente ABC




