Por Rafael Mathus Ruiz
La parálisis incluía al convoy de más de 60 kilómetros de tanques y vehículos blindados, que acecha a Kiev, y que la inteligencia norteamericana cree que sigue prácticamente en el mismo lugar que ayer
El avance de las tropas rusas sobre la capital de Ucrania, Kiev, se estancó ante la feroz resistencia de los ucranianos y los problemas logísticos para abastecer de combustible y alimentos a las fuerzas desplegados por el presidente Vladimir Putin, indicó una alta fuente del Pentágono. La parálisis incluía al convoy de más de 60 kilómetros de tanques y vehículos blindados, que acecha a Kiev, y que el Pentágono cree que sigue prácticamente en el mismo lugar que ayer.
“Una de las razones por las que las cosas parecen estar estancadas al norte de Kiev es que los propios rusos se estén reagrupando, repensando y tratando de adaptarse a los desafíos que han tenido”, dijo el funcionario, hablando bajo condición de anonimato”, indicó un funcionario del Departamento de Defensa, una versión que fue consignada por varios medios locales en Estados Unidos.
La feroz resistencia montada por las fuerzas armadas y los civiles de Ucrania parecía además comenzar a socavar la moral de los soldados rusos, que se rendían “en masa o saboteaban sus propios vehículos para evitar pelear”, indicó el periódico The New York Times, también según una evaluación que surgía del Pentágono.
Los últimos análisis de la comunidad de inteligencia del gobierno de Estados Unidos reafirmaban una conclusión que cobró fuerza durante el último fin de semana: la invasión de Rusia a Ucrania ha avanzado con muchas más dificultades y contratiempos de los que Moscú había previsto antes de lanzar la incursión militar, y la resistencia ucraniana era mucho más feroz y decidida de lo que el Kremlin preveía.
“Los rusos no solo han experimentado una resistencia firme y decidida por parte de los ucranianos, sino también problemas logísticos y de mantenimiento propios”, dijo el lunes el vocero del Departamento de Defensa, John Kirby.
La evaluación del Pentágono era compartida por expertos militares que siguen de cerca el conflicto, y también por los informes que surgían desde Kiev, donde el gobierno liderado por Volodimir Zelensky aún resistía al sexto día de guerra a pesar de ser ampliamente superado en poderío militar por Rusia. Ante la resistencia ucraniana, Rusia incrementó el uso de artillería y misiles de largo alcance sobre Kiev, y desplegó más tropas en el país, indicó el Pentágono días atrás. Pese a tener una clara superioridad militar, Rusia parece enfrentar un panorama muy difícil –y mucho más complejo de lo anticipado– en Ucrania, han coincidido expertos, funcionarios y militares. Ucrania también está apalancada por la asistencia militar de Occidente.
“Mirando la operación rusa hasta ahora, están teniendo tremendos problemas con la logística y las comunicaciones. Todo el esfuerzo parece caótico. Algunos estructurales, algunos probablemente más específicos para esta operación”, dijo en Twitter Michael Kofman, experto en estrategia militar rusa de CNA.
Pero, en su sexto día, la guerra desencadenada por Putin en el corazón de Europa entró también en una fase evidentemente más destructiva y violenta, aun más peligrosa que antes porque, con más bombardeos, muertos, devastación y heridos, lo que amenaza con exacerbar aún más un conflicto que alteró al planeta.
La presión militar rusa, de hecho, se intensifica en toda Ucrania, donde versiones de prensa indican que tropas bielorrusas -aliadas de Vladimir Putin- habrían cruzado la frontera para dar respaldo en la región de Chernihiv, en el norte, donde se combate. Los bombardeos son cada vez más mortales sobre la segunda ciudad del país, Kharkiv, al noreste de esta capital, de la que llegan imágenes espeluznantes, pero que sigue resistiendo a una agresión brutal.Rafael Mathus Ruiz
Fuente La Nacion





