
El Tribunal autorizó también a las familias a apelar la decisión de los tribunales que se habían pronunciado a favor de su expulsión, informó la agencia de noticias AFP.
La sentencia, que afecta a cuatro familias inmersas en un largo proceso judicial con una entidad procolona judía que reclama sus viviendas, se dicta luego que el Supremo ya aplazara la decisión sobre su desalojo en verano.
El caso, que tuvo amplia atención mediática el año pasado, generó protestas y enfrentamientos con colonos y policías israelíes en todo el territorio, incluida la sagrada Explanada de las Mezquitas, y una escalada bélica de 11 días entre el movimiento islamista Hamás, que domina la Franja de Gaza, e Israel.
Las familias, que viven en Sheij Jarrah desde hace décadas, aseguran que recibieron sus propiedades de parte de Jordania, que controlaba Jerusalén Este hasta 1967, año en que este sector palestino pasó a estar bajo control israelí.
Frente a ellos, los colonos israelíes afirman que estas parcelas les pertenecen, en virtud de una ley israelí que permite a los judíos reclamar el “derecho de propiedad” de tierras en Jerusalén Este si pueden probar que su familia vivía allí antes de la guerra de 1948.
Los palestinos que perdieron sus tierras en ese conflicto no disponen de tal opción.
Fuente Ambito





