Ni uno solo de los aliados del Gobierno, tampoco Unidas Podemos, ha acudido este jueves en auxilio de los socialistas ante la ofensiva lanzada por los populares contra el abuso que hace Moncloa de la Ley de Secretos Oficiales. El Gobierno se ampara recurrentemente en esta ley para negar información a los diputados cuando muchas veces se trata de datos o documentación que no entran en la categoría de reservados. Un truco que le permite, como mínimo, ganar tiempo para sortear un mandato que le impone la Constitución. Si un diputado no está de acuerdo, la única vía que tiene para acceder a la documentación que le niega el Gobierno es reclamarla ante los tribunales. Hartos de este proceder de Moncloa, los populares lanzaron una ofensiva parlamentaria que incluye la proposición no de ley debatida este jueves en la Comisión de Seguridad Nacional. La iniciativa afea la opacidad del Gobierno y le insta a comparecer cada vez que niegue información a un diputado amparándose en que se trata de información reservada. El texto ha sido adelante con el votos de PP, Vox, Ciudadanos y Foro. El PSOE ha sido el único partido que ha votado en contra y no ha habido abstenciones ya que ninguno de sus socios ha acudido a votar para salvarle del trance. El episodio sirve de advertencia práctica de lo que el bloque de investidura subrayó este mismo martes en el Congreso: Pedro Sánchez gobierna gracias a sus socios y la legislatura se le puede escapar de las manos si sigue sin contar con ellos. Las proposiciones no de ley no son, de momento, vinculantes para el Gobierno pero el Congreso tramita ya una reforma del Reglamento de la Cámara para obligar al Ejecutivo a remitir un informe sobre la situación y grado de cumplimiento de estas iniciativas.
Fuente ABC




