
“El cambio climático que acentúa los fenómenos meteorológicos extremos tiene efectos directos e indirectos en la salud de las personas“, señaló la climatóloga Matilde Rusticucci, investigadora principal del Conicet y profesora de la UBA en Ciencias de la Atmósfera.
Rusticucci, coautora de los informes del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC), indicó que “ los efectos directos de las olas de calor provocan un aumento en la mortalidad, sobre todo en niños y ancianos. El estrés térmico disminuye el rendimiento laboral y vuelve insalubres algunos trabajos al aire libre como la construcción o la producción de alimentos”. “Una inundación provoca traumatismos y las olas de frío están directamente relacionadas con mayor número de infartos y muertes por hipotermia“, agregó.
En esa línea, la climatóloga advirtió sobre “los efectos indirectos del cambio climático, ya sea por sequías o inundaciones, en la calidad del agua, aumentando la ocurrencia de diarreas que pueden ser mortales en bebés y niños pequeños. Esto también repercute en la calidad y el acceso a alimentos, agravando otras enfermedades“.
En tanto que las temperaturas más cálidas y húmedas favorecen la propagación de vectores como el mosquito Aedes Aegypti, que transmite enfermedades como el dengue, zika y chikungunya.
La propia pandemia del coronavirus, originada en un virus zoonótico, estaría directamente relacionada con la crisis climática y la pérdida de biodiversidad que facilitó la transmisión del virus de una especie animal a la humana según algunas teorías.
Al respecto, el médico epidemiólogo, sanitarista y activista climático Carlos Ferreyra sostuvo que “estamos atravesando una sindemia, es decir una epidemia que se ve agravada por factores sociales, ambientales, económicos y culturales como la destrucción de bosques y humedales, la pobreza, la desigualdad, el hacinamiento en las ciudades, la malnutrición, la obesidad y hábitos poco saludables como el sedentarismo que debilitan nuestro sistema de defensas”.
El especialista también advirtió que “la variabilidad climática y las temperaturas extremas en algunas zonas del planeta harán inviables algunas actividades como los deportes, la agricultura o la construcción; por encima de los 40° C, la exposición a radiación solar y la deshidratación generan severos daños al organismo y pueden provocar la muerte”.
Impacto del plástico en la salud
Otro aspecto de la contaminación y su impacto en la salud es la generación de basura y la contaminación por plásticos; de acuerdo al informe “Plásticos, Salud y Perturbadores Endócrinos”, muchos aditivos plásticos de uso cotidiano interfieren en el funcionamiento hormonal.
Estos compuestos “contribuyen a generar diferentes tipos de cáncer, diabetes, daños en los riñones, el hígado y la tiroides, desórdenes metabólicos, impactos neurológicos, inflamación y alteraciones en la fertilidad”, advirtió el trabajo elaborado por la Sociedad Mundial de Endocrinología e IPEN, una red internacional de organizaciones que promueve la eliminación de plásticos y contaminantes químicos.
“Los perturbadores endócrinos son compuestos químicos presentes en el ambiente, que al ingresar al organismo alteran los sistemas hormonales”, explicó la médica clínica y endocrinóloga Alejandra Rodríguez Zía y explicó que “los plásticos, cuando son sometidos al calor, liberan sustancias tóxicas que tienen acciones hormonales“.
“Hay una pandemia de estrógenos o estrogenización, una tendencia al aumento de hormonas femeninas en hombres y mujeres y una de las razones es la llegada de estos disruptores endocrinos, que afectan a los receptores de las hormonas en nuestro cuerpo: particularmente en los varones la próstata, y en las mujeres las mamas y el útero”, describió la endocrinóloga.
5 puntos para cuidar la salud y el medio ambiente
Ante este panorama, y valiéndonos del Día Mundial de la Salud como punto de partida, es importante saber que contamos con formas sencillas de cuidar el planeta y de mejorar nuestras condiciones de vida. Por eso,
Botellas de plástico, puertas viejas, tarjetas de crédito, cubiertos de cocina y otras cosas más que estén en desuso, pueden ser transformadas en artículos para decorar el hogar o la oficina, y es una manera de darles una segunda vida y evitar transformarlos en basura
Ir al trabajo caminando o en bicicleta
Según la distancia que tengas con tu lugar de trabajo, podés elegir, al menos, un día a la semana para no encender el auto. Ir caminando o en bicicleta son opciones que, además de ser ecológicas, te benefician en múltiples aspectos como tu salud cardiovascular, respiratoria y hasta emocional.
Ahorrar energía
De cara a los días más frestos, no calientes los ambientes a más de 21,5 °C. En el caso de los días calurosos, no utilices el aire acondicionado por debajo de los 24°. También, podés apagar las luces de los lugares de la casa en los que no hayan persona que la necesiten.
Alimentación fresca
La compra de alimentos frescos a productores locales es clave para adquirir artículos más naturales, como carnes, frutas y verduras, en contraposición a los altamente procesados. En lugar de optar por gaseosas o bebidas azucaradas, el agua siempre será la mejor opción, más si la transportás en envases reciclados de vidrio.
Reducir el consumo de plástico
La utilización de bolsas de tela o reciclables, en lugar de bolsas plásticas, hace la diferencia.
Fuente Ambito





