
“Lula nunca habla de nombres, es demasiado pronto para eso. Tiene un perfil. Quiere un político, alguien que tenga buenas relaciones con el Congreso, pero que conozca la economía y las finanzas públicas“, dijo un asesor de alto rango del expresidente de Brasil, que pidió el anonimato.
“No quiere un académico y, definitivamente, no quiere a alguien del mercado financiero”, añadió.
Eso marca un fuerte contraste con el actual ministro de Economía, Paulo Guedes, un economista e inversor sin experiencia política previa, elegido por el presidente ultraconservador Jair Bolsonaro a principios de su campaña de 2018.
Los audaces planes de Guedes para las privatizaciones y las reformas favorables a las empresas fueron bienvenidas por el sector privado de Brasil, pero han tenido problemas para recibir respaldo en la capital, Brasilia.
La oficina de prensa de Lula (2003-2010) se negó a comentar sobre quién dirigiría la política económica en caso de ser elegido para un tercer mandato.
No sería la primera vez que Lula elige a un político para la tarea. Su primer ministro de Hacienda fue Antonio Palocci, un médico y exalcalde del interior de San Pablo que recibió la aprobación de legisladores y de inversores.
Mantega confirmó a Reuters que, durante un almuerzo con empresarios esta semana, barajó varios nombres que encajarían en ese perfil político, como el gobernador de Bahía, Rui Costa, el exgobernador de Piaui Wellington Dias y el exgobernador de Ceará Camilo Santana, todos ellos miembros del Partido de los Trabajadores de Lula.
Mantega también citó al gobernador de Pernambuco, Paulo Câmara, del Partido Socialista Brasileño (PSB), al que se unió recientemente el exgobernador de San Pablo Geraldo Alckmin, un veterano político de centro derecha seleccionado como compañero de fórmula de Lula para atraer a los votantes moderados.
“Simplemente mencioné los nombres de algunos políticos. Ni siquiera los mencioné todos porque hay muchos calificados para ser ministros de economía”, dijo el exministro.
Sin embargo, otros tres asesores de Lula, que pidieron no ser identificados, coincidieron en que esos cuatro políticos tienen el tipo de experiencia que el líder de izquierda busca, con la vista puesta en conseguir apoyo en el Congreso para su agenda económica.
Cualquiera que sea la elección, coincidieron en que pasará mucho tiempo antes de que Lula haga una designación formal, ya que el expresidente está ansioso por ser su propio portavoz en temas económicos en la campaña.
“Hablar de formar un gobierno ahora es pecar de exceso de confianza. No es el estilo de Lula, sabe que hay un largo camino por delante”, dijo una fuente de la campaña.
Fuente Ambito





