
Y agregó: “sabía en el fondo que se había ido y que iba a perderlo. Entonces, un día, simplemente se cayó al suelo”, agregó. Trató de buscar solución, pero los médicos solo le ofrecieron “enrollar el muñón restante como un pequeño rollo de salchicha”.
Para su fortuna apareció el profesor David Ralph, un experto del University College Hospital de Londres, quien construyó un nuevo pene funcional a partir de carne del brazo, pero la falta de oxígeno en la sangre obligó a que se lo injertaran temporalmente en la misma extremidad.
La reubicación de este miembro debía hacerse en 2015, sin embargo, hubo retrasos médicos y vino la pandemia, lo que pospuso la cirugía hasta este año.
“¿Te imaginas seis años de tu vida con un pene balanceándose en tu brazo? Ha sido una pesadilla, pero ahora se ha ido”, relató Malcom al diario británico, enfatizando que ya lo adhirieron a su entrepierna.
Al estar hecho de carne, el nuevo pene también le permite sentir y posee una bomba en el escroto que se puede llenar de solución salina para el momento de las relaciones sexuales.
Fuente Ambito





