Buenos Aires, 9 de mayo de 2026-Total News Agency-TNA- Un potente ciclón extratropical golpea con extrema dureza a la Costa Atlántica bonaerense, con olas de hasta siete metros, ráfagas que superaron los 100 kilómetros por hora, rutas inundadas, puertos cerrados, cortes de luz y severos daños en balnearios de distintas localidades.

El fenómeno, asociado a un proceso de ciclogénesis, afectó especialmente el corredor comprendido entre Mar del Plata, Necochea y Monte Hermoso, donde el avance del mar provocó destrozos, anegamientos y la suspensión de actividades portuarias, náuticas y recreativas. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantuvo alertas por fuertes vientos, lluvias y crecida del nivel del mar.

En Mar del Plata, el Consorcio Regional Portuario activó un comité de emergencia junto a Prefectura Naval Argentina, dispuso el cierre de las escolleras norte y sur y ordenó el cese de actividades en el puerto. También se pidió a clubes náuticos suspender toda práctica deportiva y reforzar amarras ante la violencia del oleaje.

La situación fue crítica también en Necochea, donde se registraron ráfagas de entre 80 y 100 kilómetros por hora y acumulados de lluvia que en algunas zonas llegaron a los 180 milímetros. La Ruta 288 quedó inundada e intransitable, mientras las autoridades cerraron accesos a sectores costeros y escolleras por riesgo para la población

En Monte Hermoso, el mar avanzó sobre la ciudad y llegó a ingresar hasta dos cuadras tierra adentro en sectores puntuales. El temporal arrastró estructuras, dañó puestos de guardavidas y dejó amplias zonas sin energía eléctrica. Las clases fueron suspendidas y los equipos de emergencia permanecen en alerta.
El fenómeno también afectó a Pinamar, Miramar, Villa Gesell, Punta Alta, Bahía Blanca, Puerto Rosales, Puerto Belgrano y la zona de Ingeniero White, donde se emitieron advertencias específicas por la crecida del mar y las condiciones severas en la ría bahiense.
El impacto marítimo fue de magnitud: más de 170 buques extranjeros buscaron refugio en aguas bajo control argentino por los vientos huracanados y el fuerte oleaje en el Atlántico Sur.
La combinación de viento, lluvia y marea extraordinaria dejó a varias localidades bajo operativo permanente. Las autoridades recomendaron evitar circular por zonas costeras, no acercarse a escolleras, suspender actividades náuticas y respetar los cortes preventivos.
El temporal expuso nuevamente la vulnerabilidad de la infraestructura costera bonaerense frente a fenómenos meteorológicos extremos. Mientras el SMN anticipa una mejora gradual de las condiciones, los municipios ya comenzaron a relevar daños en playas, balnearios, calles, tendidos eléctricos y accesos.





