
El secretario general de la Gobernación de La Pampa, José Vanini, se refirió este domingo al freno que se obtuvo sobre la construcción de la represa Portezuelo del Viento a partir del laudo presidencial y admitió algo polémico: que La Pampa hizo “un silencioso trabajo de persuasión” hacia las otras provincias que acompañaron el reclamo.
El funcionario dijo al respecto que “desde el año 2016 venimos trabajando en forma conjunta con la Fuchad, la Asamblea de los Ríos, la Universidad de La Pampa y todas las áreas de Gobierno, para frenar los avances de la provincia de Mendoza en la construcción de una obra que generará daños irreversibles para nuestra Provincia”.
Consideró que se trata de “una obra diseñada hace más de 40 años, que no respeta los usos del río que sostiene Coirco y mucho menos los principios ambientales con rango constitucional”.
“Fue una lucha que La Pampa comenzó en soledad, pero con el paso del tiempo pudimos exponer y hacer escuchar nuestros fundamentos por el resto de las provincias. Desde lo personal participé en esta defensa desde mi cargo de Fiscal de Estado, abordando con los demás profesionales del organismo los fundamentos y estrategias jurídicas tanto administrativas como judiciales”, destacó.
Puntualmente, Vanini sostuvo que, junto a la estrategia judicial “hubo un silencioso trabajo de persuasión orientado a fundamentar, más allá de lo legal, la postura que impulsaba La Pampa y acompañaron Rio Negro, Neuquén y Buenos Aires”.
Y culminó que “al soporte jurídico sólido que nuestra provincia elaboró, se lo acompañó políticamente con argumentos que, aunque expuestos en los expedientes, requerían de un tratamiento personal que rompiera la fría barrera que imponen los escritos judiciales”.
Fuente Mendoza Today





