
Las cifras son parciales y siempre discutidas por ambos bandos, pero lo cierto es que aumentan a medida que avanzan los combates en el territorio.
Tropas rusas aterrizaron ayer n Jarkov, al este y segunda ciudad ucraniana en cantidad de habitantes, donde se reportaron bombardeos a la sede de los servicios de seguridad y una universidad, y además aseguran haber tomado el control de Jerson, ubicada al sur, a orillas del mar Negro.
Las imágenes satelitales muestran que las fuerzas rusas siguen concentrando artillería y blindados en dirección a Kiev, lo que hace temer un asalto a la capital y que se repitan imágenes como la del ataque contra la torre de televisión que dejó cinco muertos. “Amigos. Querido pueblo de Kiev. El enemigo está concentrando sus fuerzas cada vez más cerca de la capital”, alertó el alcalde Vitali Klitschko en su canal de Telegram.
Durante su avance, Rusia informó que su Ejército tomó el control de los alrededores de la central de Zaporiyia, la planta de energía nuclear más grande de Ucrania y de Europa, localizada en el sureste del país, a 60 kilómetros de la ciudad industrial del mismo nombre.
El director general del organismo mundial de control nuclear, el argentino Rafael Grossi, advirtió ayer del peligro que representan los combates cerca de instalaciones atómicas y dijo también que Ucrania no está desarrollando armas nucleares, como dijo temer Rusia.
El titular de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) dijo en conferencia de prensa que estaba “gravemente preocupado por la situación” y afirmó que es “la primera vez que un conflicto militar está sucediendo en medio de instalaciones de un programa nuclear vasto y establecido”.
En ese contexto, que incluye también la huida ya de cerca de 900.000 ucranianos a países vecinos, se desarrollará hoy la segunda ronda de las negociaciones entre las delegaciones rusa y ucraniana. Los representantes se reunirán en la región bielorrusa de Brest, en la frontera con Polonia, con la opción de un cese al fuego todavía en la mesa, aunque las partes mantienen sus diferencias. Ambas delegaciones se reunieron el lunes pasado sin llegar a ningún acuerdo: Kiev exige un alto al fuego y la retirada de las tropas rusas, mientras que el Kremlin, según lo manifestado por el presidente Vladímir Putin en una conversación con su homólogo francés, Emmanuel Macron, pretende el reconocimiento de Crimea como su territorio, la “desmilitarización y desnazificación” de Ucrania y la promesa de que frene su ingreso a la OTAN.
Mientras tanto, la Unión Europea (UE), Estados Unidos y el Reino Unido suman cada día nuevas sanciones económicas a sus condenas políticas. Una de las represalias de mayor impacto fue oficializada hoy: el bloque europeo excluyó del sistema de transacciones financieras Swift a siete bancos rusos, sancionados por la invasión.
Fuente Ambito





