Buenos Aires, 2 de abril de 2025-Total News Agency-TNA- En un acto conmemorativo celebrado en la Plaza San Martín, el presidente argentino Javier Milei presentó un discurso que ha generado discusión y críticas, especialmente entre los veteranos de la Guerra de Malvinas y los sectores más nacionalistas. En su intervención, Milei abordó el tema de la soberanía sobre las Islas Malvinas de una manera que se aleja de la postura histórica de Argentina, lo que ha suscitado un debate sobre las implicaciones de sus declaraciones.
Un discurso disruptivo
Milei, en su discurso, afirmó: “Y si de soberanía sobre las Malvinas se trata, nosotros siempre dejamos claro que el voto más importante de todos es el que se hace con los pies. Anhelamos que los malvinenses decidan algún día votarnos con los pies a nosotros”. Esta afirmación, que sugiere que la soberanía podría ser determinada por la voluntad de los isleños, ha sido interpretada como un desliz en la política exterior argentina, que históricamente ha sostenido que los habitantes de las Malvinas son argentinos por derecho y por la Constitución nacional.
El tono del discurso, más centrado en una perspectiva interna que en la histórica reivindicación de soberanía, fue recibido con descontento por muchos de los asistentes, incluidos veteranos de guerra, quienes esperaban un enfoque más firme y tradicional sobre la cuestión malvinense. La ausencia de Victoria Villarruel, figura representativa del nacionalismo y la causa malvinera, también contribuyó al malestar en el evento.
Implicaciones de las declaraciones de Milei
Las declaraciones de Milei presentan varias cuestiones fundamentales que deben ser consideradas:
Negociación bilateral: El presidente parece sugerir que el reclamo de soberanía argentino debe incluir la opinión de los isleños, lo que contradice la postura tradicional de que el diálogo debe ser exclusivamente entre Argentina y el Reino Unido, dejando de lado los intereses de los habitantes de las islas. Este enfoque difiere notablemente de la postura de Villarruel, quien enfatizó la necesidad de un diálogo bilateral sin la intervención de los malvinenses.
Soberanía y derechos de los isleños: La Constitución argentina establece que los malvinenses son argentinos, sin necesidad de un referéndum que lo confirme. Sin embargo, el referéndum de 2013, en el que el 99% de los isleños votó por permanecer bajo la jurisdicción británica, aunque no vinculante ni reconocido internacionalmente, plantea un dilema en la percepción de la soberanía.
Intereses culturales y legales: Si bien Argentina ha declarado que respetará los intereses y la cultura de los isleños, Milei parece insinuar que la soberanía podría ser negociable. Esto podría interpretarse como una falta de firmeza en la defensa de la integridad territorial argentina.
Consideraciones adicionales
Marcelo Kohen, experto en litigios internacionales, ha señalado que el argumento del “derecho de autodeterminación” que Gran Bretaña utiliza para justificar su control sobre las islas no es reconocido por Argentina ni por las Naciones Unidas. Este argumento se discute anualmente en el Comité de Descolonización de la ONU, donde se llama al diálogo entre Buenos Aires y Londres para resolver la disputa.
Kohen también recordó un caso de la Corte de La Haya que, aunque se asemeja al de Malvinas, concluyó que no todos los habitantes de un territorio tienen derecho a la autodeterminación. Este tipo de precedentes podría ser crucial en futuras negociaciones.
Cambios en la diplomacia argentina
El discurso de Milei marca un cambio notable en la diplomacia argentina, donde la Cancillería ha tenido un papel cada vez menos prominente en las decisiones y discursos presidenciales. La organización del acto por parte del Ministerio de Defensa, en lugar del de Relaciones Exteriores, resalta esta tendencia.
Detrás de la gestión de la cuestión Malvinas se encuentra el equipo del asesor Santiago Caputo, que incluye a jóvenes militantes como Macarena Alifraco. La influencia de este grupo en la formulación del discurso presidencial ha generado preocupaciones sobre la dirección que tomará Argentina en foros internacionales.
Votaciones y posicionamientos internacionales
La reciente abstención de Argentina en una votación que condenaba la invasión rusa de Ucrania también refleja un giro en su política exterior que podría impactar la postura del país respecto a las Malvinas. Al mismo tiempo, el voto favorable al levantamiento del embargo a Cuba, realizado sin el conocimiento de Milei, subraya la falta de coordinación en la política exterior del gobierno.
Los diplomáticos argentinos han señalado que la relación con Cuba y otros países que apoyan la posición argentina en el Comité de Descolonización de la ONU es fundamental para la causa malvinense. Estos vínculos podrían ser clave para fortalecer la posición argentina en futuras negociaciones con el Reino Unido.
El discurso de Javier Milei sobre las Islas Malvinas representa un gran error que podría interpretarse como un cambio significativo en la política exterior argentina, generando preocupación entre diplomáticos argentinos, sectores más nacionalistas y veteranos de guerra. Las implicaciones de sus declaraciones sobre la soberanía y la autodeterminación de los isleños podrían tener repercusiones duraderas en las relaciones bilaterales con el Reino Unido y en la posición de Argentina en foros internacionales.
La administración de Milei deberá corregir el rumbo y reafirmar su compromiso con la soberanía argentina sobre las Malvinas, asegurando que la voz de los veteranos y el sentimiento nacionalista sean escuchados y respetados en el discurso oficial. La cuestión malvinense sigue siendo un pilar fundamental de la identidad nacional argentina, y su tratamiento debe reflejar la historia y el sacrificio de aquellos que lucharon por la soberanía de las islas.