Buenos Aires-26 de Abril de 2026-Total News Agency-TNA- La Ciudad de Buenos Aires vivió una jornada histórica que combinó pasión, potencia y orgullo nacional: Franco Colapinto protagonizó un multitudinario Road Show en Palermo, donde más de 600 mil personas colmaron las avenidas para ver de cerca a un piloto argentino de Fórmula 1 en acción, en un evento que reavivó con fuerza la posibilidad de que la máxima categoría vuelva al país.

El joven piloto de BWT Alpine Formula One Team manejó dos máquinas cargadas de historia: el Lotus E20 de 2012, equipado con motor Renault V8, y una réplica de la legendaria Mercedes-Benz W196, conocida como la “Flecha de Plata”, con la que Juan Manuel Fangio se consagró campeón del mundo en 1954 y 1955.

El circuito callejero, de aproximadamente tres kilómetros, se desplegó sobre las avenidas Del Libertador y Sarmiento, con epicentro en el Monumento a los Españoles. Desde temprano, miles de personas se acercaron al lugar, generando una postal que recordó a los grandes escenarios internacionales del automovilismo, con balcones convertidos en tribunas y una marea de banderas argentinas.

El rugido del motor V8 se escuchó a kilómetros y marcó un hito: fue la primera vez que un piloto argentino condujo un Fórmula 1 por las calles de la capital. Más allá de la exhibición, el evento funcionó como una demostración de capacidad organizativa y como una carta de presentación ante la FIA y los organizadores del campeonato.

“Esto fue impresionante, lo disfruté muchísimo. Es un orgullo enorme estar acá y ver a tanta gente. Ojalá pronto tengamos un Gran Premio en Argentina”, expresó Colapinto, visiblemente emocionado tras completar varias pasadas frente a un público que respondió con euforia.

El impacto del evento fue inmediato. Según estimaciones oficiales, el público superó el medio millón de personas, con presencia de fanáticos de Brasil, Uruguay, Paraguay y Chile, lo que convirtió al Road Show en un fenómeno regional.

El Jefe de Gobierno, Jorge Macri, capitalizó el éxito y dejó en claro el objetivo político y deportivo: “Queremos que la Fórmula 1 vuelva a la Argentina. Esto demuestra que estamos preparados para eventos de nivel mundial”. Además, recordó que la Ciudad será Capital Mundial del Deporte 2027, lo que refuerza la estrategia de posicionamiento internacional.

El Gobierno porteño también avanza con un plan de modernización del Autódromo Oscar y Juan Gálvez, con la intención de adaptarlo a los estándares actuales de la FIA. En ese marco, el Road Show aparece como un primer paso concreto para convencer a la categoría de incluir nuevamente a Buenos Aires en su calendario.

El cierre del evento tuvo un fuerte componente simbólico. Colapinto recorrió el circuito sobre un camión saludando a la gente, acompañado por el productor musical Bizarrap, en una imagen que mezcló deporte, cultura y espectáculo, y que reflejó el fenómeno popular que generó su figura.

El regreso de la Fórmula 1 a la Argentina no depende solo de la pasión, sino de inversiones, infraestructura y acuerdos internacionales. Pero lo ocurrido en Palermo dejó un mensaje contundente: el público está, la mística sigue intacta y el país volvió a demostrar que puede ser una plaza atractiva para la elite del automovilismo.

En una jornada que combinó historia, tecnología y emoción, Franco Colapinto no solo manejó un Fórmula 1. Encendió una ilusión que llevaba años apagada y volvió a poner a la Argentina en el radar de la máxima categoría del deporte motor.





