Buenos Aires-26 de Abril de 2026-Total News Agency-TNA- La estrategia parlamentaria del oficialismo quedó definida: La Libertad Avanza decidió frenar el tratamiento de la reforma electoral para eliminar las PASO en el Senado y concentrar todos sus esfuerzos en avanzar con proyectos económicos y judiciales que considera prioritarios para consolidar la agenda del Gobierno de Javier Milei.
La decisión responde a un dato central: hoy no están los votos. El oficialismo necesita 37 senadores para aprobar cualquier ley y, sin el respaldo de bloques aliados como la UCR, la eliminación de las primarias aparece como inviable en el corto plazo. Por eso, el debate quedará congelado hasta que se logren “consensos mínimos”, según admitieron fuentes parlamentarias .
El radicalismo, actor clave con una decena de bancas, ya dejó en claro que no acompañará la eliminación total de las PASO. En cambio, propone una reforma parcial: hacerlas optativas en los casos donde haya lista única y mantener el financiamiento estatal en esos escenarios. También rechaza ampliar el peso del financiamiento privado en las campañas, uno de los puntos más sensibles del proyecto.
Frente a ese escenario, la conducción del bloque oficialista en el Senado, alineada políticamente con Patricia Bullrich, optó por reordenar prioridades. La apuesta inmediata es avanzar con la aprobación de leyes vinculadas a los llamados “Fondos Buitre”, reformas a la ley de Salud Mental, propiedad privada y la validación de cerca de 90 pliegos judiciales.
El proyecto más urgente es el que autoriza el pago de unos 171 millones de dólares a fondos litigantes como Bainbridge Ltd. y el grupo encabezado por Attestor Value Master Fund LP, acreedores que quedaron fuera del acuerdo de 2016 durante el gobierno de Mauricio Macri. Para la Casa Rosada, avanzar en ese pago es clave para enviar una señal de cumplimiento financiero a los mercados internacionales.
En paralelo, el oficialismo busca dictaminar esta semana el proyecto en un plenario de las comisiones de Economía Nacional e Inversiones y de Presupuesto, con la intención de llevarlo al recinto en una sesión prevista para el 6 de mayo.
Otro eje fuerte de la agenda será la reforma de la ley de Salud Mental, que propone cambios estructurales en el sistema de atención. Entre ellos, el refuerzo del rol del médico psiquiatra en las decisiones clínicas, la regulación de las internaciones no voluntarias en casos de riesgo grave y la incorporación formal del consumo problemático de sustancias dentro de las políticas sanitarias.
El paquete legislativo incluye además la discusión sobre propiedad privada, donde el oficialismo evalúa modificar restricciones a la compra de tierras por parte de extranjeros y revisar la normativa sobre barrios populares, un punto que genera resistencias en la oposición.
En el plano judicial, el Senado abrirá audiencias públicas para tratar los pliegos enviados por el Poder Ejecutivo, entre ellos postulaciones de alto perfil vinculadas al entorno de la Corte Suprema y a juzgados federales sensibles. La aprobación de estos nombramientos forma parte de la estrategia del Gobierno para consolidar su influencia institucional.
La suspensión del debate sobre las PASO no implica su abandono, sino una jugada táctica. En el oficialismo reconocen que la reforma electoral requiere una negociación más profunda y que, sin acuerdos previos, el riesgo de un fracaso legislativo es alto.
“Acá mandan los números”, sintetizó un operador parlamentario del oficialismo, reflejando la lógica pragmática que domina la estrategia de La Libertad Avanza en el Congreso.
Mientras tanto, el Gobierno apuesta a mostrar resultados en el frente económico y judicial, postergando una reforma política que, por ahora, no logra reunir los consensos necesarios. El tablero legislativo sigue abierto, pero con prioridades claras: primero estabilizar, después reformar.





