Buenos Aires – 19 Junio 2026 – Total News Agency – TNA-. El presidente Javier Milei resolvió desplazar a Manuel Adorni de la primera línea comunicacional del Gobierno y designó al economista Adrián Ravier como nuevo Vocero Presidencial, en una movida que reordena el vínculo de la Casa Rosada con la prensa en medio del escándalo por la situación patrimonial del jefe de Gabinete.
El anuncio fue realizado por el propio Adorni a través de su cuenta de X, luego de mantener una reunión con Milei en la Quinta de Olivos. “Reunidos en Olivos con el Presidente de la Nación. Adrián Ravier será el nuevo Vocero Presidencial”, comunicó el jefe de Gabinete.
En el mismo mensaje, Adorni intentó mostrar respaldo político al funcionario que lo reemplazará en una de las áreas de mayor exposición pública del Gobierno. “Todos los éxitos en esta nueva etapa, Adrián querido. Gran desafío por delante: serás la voz de quien está haciendo grande a la Argentina nuevamente”, expresó.
También el asesor presidencial Santiago Caputo saludó la designación con un mensaje en redes sociales: “Felicitaciones Adrián Ravier. Que las fuerzas del cielo te acompañen”.
Más allá del tono protocolar del anuncio, la decisión tiene una lectura política inevitable: Milei le quita la vocería presidencial a Adorni en el peor momento del exvocero, hoy convertido en jefe de Gabinete, pero acorralado por las preguntas que ya no puede responder desde el atril sin que el tema central sea su propia situación ante la Justicia.
El cambio llega en medio de la investigación por presunto enriquecimiento ilícito que involucra a Adorni, sus compras de propiedades, sus declaraciones juradas y la admisión pública de fondos no declarados. El escándalo no sólo lo golpeó en términos judiciales, sino que lo dejó prácticamente imposibilitado de mantener encuentros regulares con periodistas sin que cada conferencia termine girando sobre sus bienes, sus ahorros, sus operaciones inmobiliarias y las explicaciones contradictorias que fue ofreciendo en las últimas semanas.
La pregunta que queda abierta es cómo hará ahora Adorni, en su nuevo rol de jefe de Gabinete, para esquivar a los medios. A diferencia de la vocería, la jefatura de Gabinete exige exposición política, diálogo con el Congreso, presencia institucional y capacidad para explicar la marcha del Gobierno. Pero en su caso, cada aparición pública amenaza con quedar absorbida por el interés periodístico sobre su situación patrimonial y judicial.
En ese contexto, la llegada de Ravier aparece como un intento de blindar la comunicación presidencial y separar el mensaje de Milei del desgaste personal de Adorni. El Gobierno apuesta a un vocero de perfil técnico, ideológicamente alineado con el Presidente y con trayectoria académica dentro del liberalismo económico.
Adrián Ravier, de 48 años, es licenciado en Economía por la Universidad de Buenos Aires, magíster en Economía y Administración de Empresas por ESEADE y doctor en Economía Aplicada por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Desarrolló una extensa carrera docente en instituciones como UBA, ESEADE, UCES, Universidad del Salvador, Universidad Católica Argentina, UCEMA y Universidad Nacional de La Pampa.
En el plano político, Ravier fue electo diputado nacional en 2025 por La Pampa, tras encabezar una alianza entre La Libertad Avanza y el PRO. Además, preside el partido oficialista en esa provincia y mantiene una relación cercana con Milei, con quien compartió espacios académicos, editoriales y debates vinculados a la macroeconomía, la escuela austríaca y la crítica al intervencionismo estatal.
Su designación marca una nueva etapa en la estrategia comunicacional del Gobierno. El Presidente coloca en el atril a un economista propio, de confianza ideológica, mientras corre del centro de la escena a un jefe de Gabinete que pasó de ser la voz diaria de la administración libertaria a convertirse en uno de sus principales problemas políticos.
El experimento comunicacional tendrá una prueba inmediata: Ravier deberá defender la gestión, ordenar el relato oficial y evitar que cada contacto con la prensa derive en el tema que la Casa Rosada intenta contener: el caso Adorni, sus declaraciones juradas y las sospechas que lo acompañan en la Justicia.





