Almería – 10 de julio de 2026 – Total News Agency – TNA-. Al menos 12 personas murieron, otras 23 permanecen desaparecidas y ocho resultaron heridas por el devastador incendio forestal declarado en el municipio de Los Gallardos, en la provincia española de Almería, que ya consumió alrededor de 3.200 hectáreas y obligó a evacuar a más de un millar de vecinos y turistas.
El balance, actualizado durante la tarde de este viernes, convierte al siniestro en el incendio forestal con mayor cantidad de víctimas mortales registrado en la historia reciente de Andalucía. Cuatro de los heridos se encuentran en estado grave o muy grave como consecuencia de las quemaduras sufridas, mientras que los restantes presentan lesiones leves o cuadros derivados de la inhalación de humo.
La cifra de fallecidos aumentó tras el hallazgo de un nuevo cuerpo carbonizado en la misma zona donde los equipos de emergencia habían localizado previamente a un grupo de personas que intentó escapar de las llamas. Las autoridades advirtieron que el número de víctimas podría volver a modificarse mientras continúan las tareas de búsqueda, identificación y recuperación de cadáveres en áreas de difícil acceso.
La mayoría de las personas fallecidas serían extranjeras. Entre ellas habría al menos cuatro ciudadanos británicos, aunque también se investiga la posible presencia de víctimas belgas y de otras nacionalidades. Al menos una de las personas muertas sería española. La identificación definitiva se realiza mediante huellas, documentación, estudios forenses y muestras de ADN aportadas por familiares.
La Guardia Civil habilitó una oficina especial para recibir denuncias sobre personas no localizadas y obtener muestras genéticas que permitan acelerar el reconocimiento de los cuerpos. Seis cadáveres habían sido trasladados al Instituto de Medicina Legal de Almería, mientras que otros permanecían en el área afectada a la espera de que las condiciones de seguridad permitieran retirarlos.
Víctimas atrapadas durante la evacuación
Algunas de las víctimas fueron encontradas dentro de vehículos alcanzados por el fuego cuando intentaban abandonar la zona. En uno de los automóviles aparecieron cuatro cuerpos, atribuidos inicialmente a ciudadanos británicos.
En otro sector, los rescatistas localizaron a siete personas que habían abandonado sus vehículos y tratado de escapar a pie. Formaban parte de un grupo de nueve personas: dos lograron sobrevivir y las otras siete murieron atrapadas por el avance de las llamas.
Las primeras reconstrucciones indican que varios afectados no utilizaron los itinerarios de evacuación indicados por los servicios de emergencia. En cambio, habrían intentado salir por una rambla o camino alternativo que terminó rodeado por el incendio.
El presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, sostuvo que el incumplimiento de algunas recomendaciones pudo haber contribuido al elevado número de fallecidos. Las autoridades insistieron, sin embargo, en que la investigación todavía debe reconstruir con precisión la secuencia de decisiones, la velocidad de propagación del fuego y las dificultades que encontraron quienes intentaban huir.
El incendio comenzó durante la tarde del jueves y se expandió con enorme rapidez por una combinación de vegetación seca, temperaturas elevadas, viento intenso y una orografía que dificultó el ingreso de los equipos terrestres. La Agencia Estatal de Meteorología había advertido que la provincia atravesaba una jornada de riesgo extremo de incendios forestales.
Las llamas amenazaron distintas poblaciones, urbanizaciones y complejos turísticos situados entre Los Gallardos, Bédar y otras localidades próximas. Fueron desalojados vecinos de Almocáizar, Fuente del Albarico, Los Pinos, La Serena, el Pinar de Bédar y el complejo turístico Miraflores.
Más de mil personas debieron abandonar sus viviendas de manera preventiva. El incendio también obligó a interrumpir temporalmente la circulación por un tramo de la autovía A-7, aunque la vía fue reabierta posteriormente al disminuir el riesgo inmediato sobre la carretera.
Investigan la caída de un cable eléctrico
La principal hipótesis sobre el origen del incendio apunta a la caída de un cable eléctrico sobre la vegetación seca situada junto a una carretera.
Testigos declararon haber observado el tendido caído poco antes de que comenzaran las llamas. Moreno Bonilla indicó que esa posibilidad era investigada como causa probable y advirtió que, de confirmarse responsabilidades por falta de mantenimiento, la Junta reclamaría las sanciones correspondientes.
No obstante, el origen todavía no fue establecido de manera definitiva. Tanto Endesa como Red Eléctrica de España negaron que el cable perteneciera a sus redes activas. Las empresas sostuvieron que se trataría de un antiguo tendido privado, sin tensión desde 2009, que en el pasado abastecía una vivienda y un restaurante actualmente abandonados.
La Guardia Civil deberá determinar quién era responsable de la instalación, si el cable realmente transportaba electricidad cuando cayó y si existieron deficiencias de conservación. También se analizarán imágenes, restos del tendido, declaraciones de testigos y datos técnicos de las compañías eléctricas.
La UME desplegó 150 efectivos
La emergencia obligó a activar la situación operativa 2 del Plan de Emergencias por Incendios Forestales de Andalucía, que permite incorporar medios extraordinarios del Estado ante un fuego capaz de afectar gravemente a la población y a bienes no forestales.
La Unidad Militar de Emergencias (UME) desplegó alrededor de 150 efectivos, vehículos autobomba, equipos de comunicaciones y maquinaria pesada. Sumados los integrantes del Plan Infoca, bomberos, Guardia Civil, Protección Civil, policías y personal sanitario, el operativo reúne aproximadamente a 300 profesionales.
Durante la tarde persistían focos activos y zonas calientes, aunque las condiciones habían mejorado respecto de las horas más críticas. Las autoridades todavía no habían autorizado el regreso general de los evacuados porque continuaba el riesgo de reactivación y el fuego seguía oficialmente en fase de emergencia.
El alcalde de Los Gallardos, Francisco Miguel Reyes, describió el paisaje dejado por las llamas como si “hubiera caído una bomba” sobre la localidad. El municipio tiene unos 3.200 habitantes y, según la información disponible, entre las víctimas identificadas inicialmente no habría residentes permanentes del pueblo.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, expresó su “enorme tristeza y desolación”, transmitió sus condolencias a las familias de los fallecidos y manifestó su solidaridad con los vecinos afectados.
El consejero andaluz de Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, calificó el siniestro como el incendio de mayores consecuencias humanas sufrido por la región y declaró oficialmente el duelo de Andalucía.
El Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres habilitó el teléfono 677 904 624 para asistir a familiares y personas afectadas, mientras los equipos forenses y la Guardia Civil continúan trabajando para identificar a las víctimas y localizar a los 23 desaparecidos.
Con miles de hectáreas quemadas, poblaciones evacuadas y decenas de familias esperando noticias, la prioridad permanece concentrada en la búsqueda de sobrevivientes, la atención de los heridos y el control definitivo de un incendio que ya constituye una de las peores tragedias forestales de España.





