Buenos Aires – 26 Julio 2026 – Total News Agency – TNA – El viceministro de Economía, José Luis Daza, defendió la evolución de la actividad económica argentina y sostuvo que la serie tendencia-ciclo del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) acumula 26 meses consecutivos de expansión, aunque los últimos datos del INDEC exhibieron dos caídas mensuales sucesivas y profundizaron las diferencias entre los sectores exportadores y aquellos vinculados con el consumo interno.
El secretario de Política Económica afirmó que las fuertes oscilaciones mensuales registradas durante 2026 no representan variaciones reales de semejante magnitud, sino problemas para medir una economía sometida a modificaciones aceleradas por el programa de estabilización, la desregulación y las reformas impulsadas por el gobierno de Javier Milei.
“Eso no pasa en ninguna economía real”, escribió Daza al referirse a los saltos que mostró durante los primeros meses del año la serie desestacionalizada del EMAE. Según explicó, una lectura literal de esos movimientos implicaría que la economía se contrajo a una tasa anualizada cercana al 30% durante un mes, creció al 43% anualizado en el siguiente y volvió a derrumbarse posteriormente.
El funcionario señaló que la volatilidad de las variaciones mensuales se más que duplicó desde 2024. La desviación estándar, utilizada para medir la dispersión de los datos, habría pasado de 0,9 en 2024 a 1,2 durante 2025 y a 2,2 en los primeros meses de 2026.
Daza atribuyó esa inestabilidad estadística a los cambios en el comportamiento de las empresas y los consumidores, la modificación de precios relativos y la transformación de la estructura productiva. En ese contexto, consideró que la serie desestacionalizada tradicional está captando “mucho ruido” y propuso concentrar el análisis en la tendencia-ciclo, que busca eliminar tanto los efectos propios de cada estación del año como acontecimientos irregulares capaces de distorsionar una comparación mensual.
El planteo apareció después de que el INDEC informara que la actividad económica aumentó apenas 0,2% interanual en mayo, pero cayó 0,5% frente a abril en términos desestacionalizados. La baja se sumó al retroceso mensual del 1,5% registrado en abril, después de la recuperación observada en marzo.
La trayectoria de los primeros cinco meses del año fue particularmente irregular. La serie desestacionalizada creció 0,2% en enero, cayó 2,5% en febrero, avanzó 2,8% en marzo y volvió a retroceder 1,5% en abril y 0,5% en mayo. Esa sucesión de aumentos y caídas es utilizada por Daza para sostener que el dato mensual dejó de reflejar con precisión la dirección subyacente de la economía.
La serie tendencia-ciclo difundida por el organismo estadístico registró, en cambio, un avance mensual del 0,2% en mayo y completó 26 meses consecutivos con variaciones positivas, el período de expansión más prolongado desde 2011. En los últimos doce meses, ese indicador acumuló un crecimiento aproximado del 2,5%, según los cálculos presentados por el equipo económico.
“Argentina rompió con la tendencia de los 15 años anteriores”, sostuvo Daza. Entre 2011 y 2024, agregó, la economía prácticamente no creció mientras la población aumentó alrededor del 14%, lo que habría provocado una caída cercana al 10% de la producción por habitante.
El viceministro afirmó que durante 2025 la serie tendencia-ciclo alcanzó un máximo histórico y anticipó que 2026 será el segundo año consecutivo en superar ese nivel. También destacó que el crecimiento fue alcanzado con superávit fiscal, sin asistencia monetaria directa al Tesoro, con saldo externo positivo y con compras de reservas por parte del Banco Central.
El resultado agregado, sin embargo, esconde diferencias considerables dentro del aparato productivo. En mayo, ocho de las quince actividades relevadas por el INDEC crecieron frente al mismo mes de 2025, encabezadas por Explotación de minas y canteras, con un aumento del 15,7%, y Electricidad, gas y agua, con una mejora del 8%.
La actividad agropecuaria avanzó 4,6% interanual y, junto con la minería, aportó 1,2 puntos porcentuales a la variación general del EMAE. También crecieron la construcción, con 1,9%; la intermediación financiera, con 1,5%; los servicios sociales y de salud, con 0,8%; el transporte y las comunicaciones, con 0,6%, y las actividades inmobiliarias y empresariales, con 0,4%.
En sentido contrario, la pesca cayó 29,3%, la industria manufacturera retrocedió 5,6% y el comercio mayorista y minorista disminuyó 4,3%. Esos tres sectores restaron en conjunto 1,4 puntos porcentuales al resultado interanual. También registraron bajas los hoteles y restaurantes, la administración pública, los servicios comunitarios y la enseñanza.
La composición del crecimiento muestra una economía sostenida principalmente por el agro, la energía y la minería, mientras la industria y el comercio continúan afectados por un consumo débil, la competencia de bienes importados y un nivel de actividad inferior al esperado por varias consultoras privadas.
El economista Gonzalo Carrera, de Equilibra, consideró que el resultado de mayo fue peor de lo previsto y señaló que el avance de la cosecha gruesa no alcanzó para compensar la caída de la industria, la intermediación financiera y el estancamiento comercial. Gabriel Caamaño, director de Outlier, también advirtió que la aceleración de la producción agrícola no logró contrarrestar el desempeño negativo de otras ramas.
El Producto Interno Bruto creció 2,3% interanual durante el primer trimestre de 2026 y avanzó 0,7% frente al trimestre anterior en términos desestacionalizados. Las actividades exportadoras y las inversiones vinculadas con energía, minería y el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) continuaron funcionando como los principales motores, mientras el consumo privado mantuvo una recuperación más lenta.
La discusión planteada por Daza no modifica los valores publicados por el INDEC, sino la forma de interpretarlos. La tendencia-ciclo permite identificar movimientos de mediano plazo, pero suele reaccionar con mayor demora ante un cambio brusco de la economía y puede ser revisada cuando se incorporan nuevos datos. La serie desestacionalizada, en cambio, refleja con mayor rapidez las variaciones mensuales, aunque también queda más expuesta a acontecimientos transitorios y errores de medición.
El dato de mayo dejó a la economía con un crecimiento acumulado del 1,7% durante los primeros cinco meses de 2026 frente al mismo período del año anterior. El próximo informe del EMAE mostrará si la caída mensual de abril y mayo respondió al “ruido” estadístico señalado por Daza o si anticipó un debilitamiento más persistente de la industria, el comercio y el mercado interno.
Fuentes consultadas: Instituto Nacional de Estadística y Censos, publicaciones de José Luis Daza y Luis Caputo, Reuters, Infobae, TN, Equilibra y Outlier.





