Ocho de cada diez ejecutivos vinculados a IDEA consideran que la economía argentina estará mejor dentro de los próximos doce meses, mientras apenas un 6% proyecta un deterioro. Sin embargo, el respaldo al rumbo económico viene acompañado por una advertencia cada vez más contundente: el 72% identifica a la carga impositiva como el principal obstáculo para crecer, muy por encima de la inflación y las regulaciones. El empresariado comienza así a trasladar sus demandas desde la estabilización macroeconómica hacia una segunda etapa de reformas tributarias, competitividad e inversión.
Buenos Aires – 7 Agosto 2026 – Total News Agency – TNA – Los empresarios socios del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA) mantienen una marcada expectativa favorable sobre la evolución de la economía durante el próximo año, aunque el optimismo sobre las variables macroeconómicas convive con una preocupación que comienza a ocupar el centro de la agenda privada: la elevada presión tributaria y su impacto sobre los costos, la inversión y la competitividad.
Según la Encuesta de Expectativas de Ejecutivos IDEA 2026, realizada entre más de 200 ejecutivos, el 80% considera que la situación económica será mejor dentro de doce meses. Un 68% espera que sea “moderadamente mejor” y otro 12% proyecta una mejora considerable, mientras solamente un 6% anticipa que el escenario podría empeorar.
Los números representan una señal favorable para el Gobierno del presidente Javier Milei, especialmente porque muestran que buena parte del empresariado mantiene expectativas positivas sobre la orientación económica. Pero el resultado también expone con claridad cuál parece ser la siguiente demanda del sector privado: reducir el denominado “costo argentino” para convertir la estabilización en crecimiento sostenido.
Cuando IDEA consultó cuáles son los principales obstáculos que enfrentan las compañías para expandirse, el 72% de los ejecutivos mencionó la carga impositiva, una diferencia considerable frente a la inflación, señalada por el 30%, y el exceso de regulaciones, con el 27%.
El dato resulta significativo porque marca un cambio de prioridades respecto de los últimos años. La inflación, que durante buena parte de la historia económica reciente argentina dominó las preocupaciones empresariales, perdió terreno ante problemas estructurales vinculados con impuestos, regulaciones y competitividad.
El presidente de IDEA y socio de PwC Argentina, Santiago Mignone, sostuvo que los resultados muestran una combinación entre confianza y cautela empresaria.
“Los resultados muestran una expectativa favorable, pero también una mirada realista sobre los desafíos que todavía enfrenta la economía. La mayor estabilidad macroeconómica es una oportunidad para avanzar hacia una etapa de reformas estructurales, especialmente en el sistema tributario, que sigue siendo considerado como un obstáculo para el crecimiento por la mayor parte del sector privado, y contra la informalidad”, afirmó.
La preocupación tributaria tampoco constituye un fenómeno nuevo dentro de IDEA, aunque su peso aumentó a medida que disminuyeron otras urgencias. En relevamientos anteriores de la organización, la carga impositiva ya aparecía encabezando la lista de restricciones identificadas por los ejecutivos, mientras la inflación comenzó progresivamente a perder posiciones entre las principales dificultades mencionadas.
Mignone advirtió además que la capacidad para adaptarse al nuevo escenario económico no resulta igual para todos los sectores.
“No todos estaban preparados en materia de competitividad”, señaló durante la presentación de la encuesta.
El titular de IDEA puso especialmente el foco sobre la situación industrial, uno de los sectores que enfrenta mayores dificultades frente al proceso de apertura económica y transformación del esquema productivo.
“A la industria le cuesta más reconvertir, tiene mayor dificultad. La competitividad está en el factor impositivo. Las mayores cargas que distorsionan, sobre todo a la producción, afectan al sector industrial”, explicó Mignone.
El planteo coloca nuevamente en discusión uno de los problemas históricos de la economía argentina: la acumulación de impuestos nacionales, provinciales y municipales que terminan incorporándose al costo final de bienes y servicios y reducen la capacidad de las empresas locales para competir tanto en el mercado interno como frente a productores extranjeros.
La discusión tributaria promete convertirse en uno de los principales capítulos económicos de los próximos meses. IDEA incluyó el tema dentro de su agenda institucional de 2026 y convocó para el 20 de agosto a su tradicional Encuentro de Impuestos bajo el lema “El sendero tributario hacia el desarrollo”, donde empresarios, especialistas y funcionarios debatirán sobre reforma tributaria, incentivos a la inversión y competitividad.
El dilema para el Gobierno pasa por encontrar espacio fiscal para reducir gravámenes sin poner en riesgo el equilibrio de las cuentas públicas, uno de los pilares centrales del programa económico de Milei. La cuestión involucra además a provincias y municipios debido al peso de tributos como Ingresos Brutos, tasas municipales y otros gravámenes considerados distorsivos por el sector privado.
El optimismo empresarial coincide con una inflación que permanece considerablemente por debajo de los niveles registrados durante los primeros meses de la administración libertaria. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó una inflación minorista del 1,9% durante junio, mientras los precios mayoristas avanzaron 1,1%.
La actividad económica, sin embargo, continúa exhibiendo comportamientos desiguales. El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) correspondiente a mayo mostró un crecimiento interanual de apenas 0,2%, junto con una caída desestacionalizada de 0,5% respecto del mes anterior, una señal de que la recuperación todavía no avanza de manera uniforme entre sectores.
El frente externo ofrece mejores números. Durante junio las exportaciones alcanzaron US$ 9.055 millones, mientras las importaciones totalizaron US$ 6.861 millones, dejando un superávit comercial de US$ 2.194 millones. Durante los primeros seis meses de 2026, el saldo favorable acumulado llegó a US$ 13.923 millones, de acuerdo con cifras oficiales.
El clima favorable entre empresarios también coincide con las señales transmitidas recientemente por la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, durante su visita a la Argentina.
Georgieva destacó la evolución de la inflación, la disciplina fiscal, la acumulación de reservas y la reducción del riesgo soberano, aunque también dejó planteada la necesidad de que la recuperación llegue a los sectores que todavía muestran dificultades y que se amplíe el acceso al crédito para empresas y familias.
La titular del FMI mantuvo además contactos con importantes empresarios argentinos durante su estadía en Buenos Aires, en momentos en que el sector privado comienza a evaluar cuáles serán las condiciones económicas de la próxima etapa del programa oficial.
La encuesta de IDEA deja precisamente expuesto ese cambio de escenario: para una amplia mayoría de los empresarios consultados, el riesgo inmediato de un desorden macroeconómico perdió protagonismo y la discusión comenzó a desplazarse hacia otra pregunta decisiva para el futuro de la economía argentina: cuánto cuesta producir, invertir y contratar trabajadores dentro del país.
Fuentes consultadas: IDEA, INDEC, Fondo Monetario Internacional (FMI), Reuters, PwC Argentina





