Lionel Messi publicó una conmovedora carta dedicada a Jorge Messi, fallecido a los 68 años en Rosario, y por primera vez vinculó de manera directa el dolor por la pérdida de su padre con la posibilidad de adelantar el final de su carrera. “Ahora tengo bastantes dudas de que vaya a seguir haciéndolo por mucho tiempo más”, escribió el capitán argentino, pese a que mantiene contrato con Inter Miami hasta fines de 2028. El mensaje reconstruye además el sufrimiento que atravesó durante el último Mundial, cuando la salud de su padre se agravó, explica por qué nunca pudo sentirse físicamente pleno en el torneo y revela que quiso llegar hasta la final para darle tiempo a Jorge de poder acompañarlo una vez más. La carta original completa.
Miami – 12 Agosto 2026 – Total News Agency – TNA.- Lionel Messi transformó el duelo por la muerte de su padre en una de las declaraciones más íntimas de toda su vida pública y abrió, al mismo tiempo, un interrogante inesperado sobre el futuro de su carrera profesional al reconocer que ya no sabe durante cuánto tiempo continuará jugando al fútbol.
El futbolista argentino, de 39 años, difundió el mensaje después de regresar a Miami, tras permanecer varios días en Rosario junto a su madre Celia Cuccittini, sus hermanos y el resto de su familia luego de la muerte de Jorge Messi, quien falleció a los 68 años después de una enfermedad prolongada y había sido durante prácticamente toda la carrera de su hijo mucho más que su padre: representante, administrador, consejero y principal acompañante desde los primeros entrenamientos infantiles hasta la cima del fútbol mundial.
“Pa, todavía no puedo creer que te hayas ido. No caigo, o mejor dicho, no quiero caer”, comienza la carta, escrita con un tono alejado de cualquier comunicación deportiva convencional y destinada fundamentalmente a reconstruir una relación que Messi presenta como inseparable de su propia historia.
Uno de los pasajes más fuertes aparece cuando recuerda el último Mundial 2026, torneo durante el cual el deterioro de la salud de Jorge Messi se convirtió en una preocupación permanente. Messi cuenta que su padre le había pedido especialmente que disputara aquella Copa del Mundo y que pocos días antes del inicio del torneo su estado empeoró hasta impedirle viajar.
El capitán argentino revela que siguió jugando con la esperanza de extender la participación de la Selección hasta darle tiempo a su padre para recuperarse y poder asistir a algún partido. “Yo te decía que íbamos a llegar a la final así podías viajar”, recordó.
La salud de Jorge Messi había comenzado a trascender públicamente durante el Mundial y posteriormente se conoció la gravedad del cuadro que atravesaba. El padre del futbolista permaneció bajo tratamiento en Rosario, donde falleció días atrás, provocando expresiones de condolencias de AFA, CONMEBOL, Barcelona, Newell’s Old Boys, clubes argentinos y numerosas figuras internacionales.
La carta permite comprender ahora desde otra perspectiva el rendimiento y las emociones de Messi durante aquel torneo. El futbolista admite que esperaba después de cada partido el mensaje habitual de su padre y que la ausencia de esas comunicaciones terminó confirmándole la gravedad de la situación.
También reconoce que intentó jugar por encima de sus posibilidades físicas para llegar hasta el último partido. Argentina alcanzó la final del Mundial, pero cayó frente a España, y Messi explica que quería ganar el campeonato para llevar el trofeo hasta donde estaba su padre. “No pude, las piernas no me daban más. Esta vez intenté ir contra mi físico, pero no pude. Nunca pude sentirme bien”, escribió.
El mensaje incorpora además una escena especialmente dolorosa ocurrida después del regreso a Rosario. Según relata Messi, cuando finalmente pudo estar junto a su padre, Jorge creía que Argentina había perdido la final por penales y ya no se encontraba en condiciones de conversar sobre lo ocurrido durante el campeonato.
Ese capítulo fue, según el futbolista, prácticamente lo único que quedó pendiente entre ambos porque durante años mantuvieron una comunicación cotidiana y una relación que combinó familia y carrera profesional.
Pero la revelación que transforma la carta en algo más que una despedida aparece inmediatamente después.
“No sé qué voy a hacer sin vos, no sé cómo seguir. Yo solo jugaba al fútbol y ahora tengo bastantes dudas de que vaya a seguir haciéndolo por mucho tiempo más”, escribió Messi.
La frase resulta particularmente significativa porque no llega después de un deterioro contractual ni de una ruptura con Inter Miami. En octubre de 2025, el club estadounidense anunció oficialmente una extensión del contrato de su capitán hasta el final de la temporada 2028 de la Major League Soccer (MLS), cuando el argentino tendría 41 años.
Cuando firmó aquella renovación, Messi había explicado que su continuidad dependía de cómo se sintiera física y mentalmente día tras día, una definición que adquiere ahora un significado completamente diferente después de la muerte de la persona que acompañó cada etapa de su carrera.
El contrato, por lo tanto, existe y proyecta formalmente su permanencia en Miami durante más de dos temporadas, pero la carta introduce por primera vez un condicionante emocional de enorme magnitud que ninguna cláusula puede resolver.
Jorge Messi estuvo presente desde los comienzos del recorrido de su hijo. Trabajaba mientras Lionel era niño, lo acompañaba a entrenamientos y partidos siempre que podía y terminó siendo decisivo cuando la familia buscó en Barcelona una respuesta al tratamiento que necesitaba el pequeño jugador para continuar su desarrollo físico. Años después asumió formalmente la representación de su hijo y participó directamente en contratos, transferencias y decisiones empresariales.
“Fuiste papá, amigo y representante. Siempre eras la persona que tenías que ser en cada momento”, escribió Messi, quien también recordó que su padre rara vez le regalaba elogios y que las discusiones entre ambos terminaban muchas veces confirmando consejos que inicialmente el futbolista no compartía.
La influencia de Jorge Messi alcanzó incluso la vida familiar posterior de su hijo. Lionel sostiene en la carta que intenta educar a Thiago, Mateo y Ciro siguiendo los mismos principios que recibió de sus padres y que esa presencia continuará a través de la formación de sus propios hijos.
La muerte provocó además la ausencia de Messi en compromisos recientes de Inter Miami. El entrenador del equipo, Guillermo Hoyos, habló públicamente del impacto que la pérdida produjo sobre el futbolista y el plantel, mientras el club afronta compromisos deportivos sin una fecha públicamente confirmada para su regreso inmediato a la competencia.
Hasta ahora, cualquier discusión sobre el retiro de Messi había estado dominada por variables deportivas: edad, estado físico, Selección argentina, rendimiento en la MLS o duración contractual. La carta modifica esa ecuación porque introduce un elemento que el propio futbolista coloca por encima de todos los anteriores.
Durante más de tres décadas, desde los primeros entrenamientos infantiles hasta Barcelona, la Selección argentina, Paris Saint-Germain e Inter Miami, Jorge Messi estuvo vinculado directamente con la carrera deportiva de su hijo. El contrato con el club estadounidense mantiene formalmente abierto el camino hasta 2028; la decisión personal de recorrerlo completo, después de la despedida que Lionel Messi acaba de escribir, quedó por primera vez expresamente en duda.






