El general de división Anton Feliksovich Grunis, comandante de la 4.ª Brigada Motorizada de Guardias de las Fuerzas Armadas rusas, murió en la región de Donetsk tras un ataque que Ucrania atribuyó a una de sus unidades especializadas en drones. La muerte fue confirmada también desde el lado ruso, aunque Moscú no informó oficialmente las circunstancias. Grunis había recibido a fines de agosto la Estrella de Oro de Héroe de Rusia y había informado personalmente a Vladimir Putin sobre las operaciones de su unidad en Kostiantynivka. Kiev asegura que se trata del séptimo comandante ruso de nivel brigada, división o ejército eliminado por sus Fuerzas de Sistemas No Tripulados.
Kiev – 16 Septiembre 2026 – Total News Agency – TNA- Las fuerzas ucranianas asestaron un nuevo golpe a la estructura de mando rusa con la muerte del general de división Anton Feliksovich Grunis, comandante de la 4.ª Brigada Motorizada de Guardias, uno de los oficiales que durante los últimos meses había ganado mayor visibilidad dentro de la conducción militar de Moscú y que apenas dos semanas antes había recibido una de las máximas condecoraciones de la Federación Rusa.
La muerte de Grunis fue anunciada este miércoles por el comandante de las Fuerzas de Sistemas No Tripulados de Ucrania, Robert “Madyar” Brovdi, quien aseguró que el general fue localizado y alcanzado durante la noche del 12 de septiembre en territorio de la región de Donetsk ocupado por las fuerzas rusas.
Según la versión ucraniana, la operación fue ejecutada por integrantes de la 427.ª unidad de Sistemas No Tripulados “Rarog”, que habría localizado el puesto donde se encontraba Grunis y realizado posteriormente el ataque mediante drones. Brovdi difundió además imágenes que, según sostuvo, corresponden a la destrucción del puesto de mando donde se encontraba el oficial ruso.
TNA no pudo verificar de manera independiente las circunstancias específicas del ataque, pero la muerte de Grunis dejó de ser solamente una afirmación de Kiev después de que aparecieran confirmaciones procedentes del propio campo ruso. El general Apti Alaudinov, comandante de las fuerzas especiales chechenas Ajmat y una figura estrechamente vinculada con la conducción militar rusa, confirmó públicamente el fallecimiento del general, aunque sin explicar cómo ni dónde murió.
Medios rusos y canales vinculados con antiguos integrantes de las escuelas militares Suvorov habían comenzado a informar sobre su muerte durante los días anteriores. La Hermandad Suvorov, relacionada con egresados de la institución militar de Kazán donde Grunis estudió, publicó inicialmente un obituario, mientras posteriormente medios rusos identificaron formalmente al fallecido. Fuentes biográficas de Rusia sitúan su muerte entre el 12 y el 13 de septiembre.
Grunis, nacido en Kazán en 1979, tenía 46 años y poseía una extensa trayectoria militar. Se había formado en la Escuela Militar Suvorov de Kazán y posteriormente en la Escuela Superior de Mando de Armas Combinadas de Moscú. Fuentes rusas señalan que participó en diferentes operaciones militares antes de incorporarse a las fuerzas desplegadas en Ucrania.
Su ascenso dentro de la estructura de mando se aceleró durante la guerra. En mayo de 2023 asumió la conducción de la 4.ª Brigada Motorizada después de la muerte en combate de su anterior comandante, el coronel Vyacheslav Makarov, durante las operaciones alrededor de Bakhmut. Un año después, en mayo de 2024, Putin le otorgó el grado de general de división.
La relación pública entre Grunis y el presidente ruso constituye uno de los elementos que otorgan especial relevancia a su muerte. Putin había elogiado personalmente al oficial después de las operaciones de Bakhmut y volvió a comunicarse con él durante 2026, cuando el comandante informó mediante videoconferencia sobre las acciones de su brigada en Kostiantynivka, uno de los centros urbanos estratégicos de la región de Donetsk.
En aquella comunicación, Grunis describió ante Putin el avance de sus tropas y la participación de la 4.ª Brigada en las operaciones sobre la ciudad. Moscú sostuvo posteriormente que sus fuerzas habían conseguido capturar Kostiantynivka, una afirmación cuestionada por Ucrania y por analistas militares independientes, que señalaron que unidades ucranianas continuaban operando en sectores de la zona.
La exposición del general aumentó todavía más a finales de agosto. El ministro de Defensa ruso, Andrei Belousov, le entregó personalmente la Estrella de Oro correspondiente al título de Héroe de la Federación Rusa, concedida por decreto presidencial por lo que Moscú calificó como “coraje y heroísmo” durante las operaciones militares.
La ceremonia se realizó el 28 de agosto, apenas unas dos semanas antes de su muerte.
La desaparición de un comandante de ese nivel vuelve a colocar en primer plano la creciente importancia de los drones ucranianos para atacar no solamente posiciones, depósitos, vehículos o sistemas de artillería rusos, sino también puestos de mando y oficiales superiores. Kiev ha dedicado recursos crecientes a localizar centros de comando mediante inteligencia electrónica, reconocimiento aéreo y sistemas no tripulados capaces de atacar blancos alejados de las posiciones inmediatamente enfrentadas en el frente.
Brovdi aseguró que Grunis constituye el séptimo comandante ruso de nivel brigada, división o ejército cuya muerte atribuye a operaciones de las Fuerzas de Sistemas No Tripulados bajo su conducción. Esa cifra procede de Ucrania y no existe hasta ahora una confirmación independiente completa de los siete casos, pero refleja una estrategia dirigida deliberadamente contra los niveles superiores de mando rusos.
La guerra iniciada con la invasión rusa a gran escala de febrero de 2022 ha provocado la muerte de numerosos oficiales de alta graduación. La utilización intensiva de comunicaciones electrónicas, centros de comando relativamente próximos al frente y desplazamientos que pueden ser detectados mediante drones o inteligencia técnica convirtió a determinados puestos de conducción en objetivos prioritarios.
El caso Grunis presenta además una característica particular: se trataba de un comandante directamente relacionado con una de las operaciones que Moscú había presentado como demostración de sus avances en Donetsk. La 4.ª Brigada Motorizada de Guardias, integrada en la estructura del ejército ruso desplegado en el Donbas, participó en combates particularmente intensos desde Bakhmut hasta el eje de Kostiantynivka.
Su trayectoria tampoco estuvo exenta de controversias dentro del propio espacio militar ruso. Grunis comandaba la brigada en la que había servido Andrei Morozov, conocido bloguero militar ruso que en febrero de 2024 denunció fuertes pérdidas de las fuerzas de Moscú durante las operaciones sobre Avdiivka y posteriormente se suicidó después de afirmar que había recibido presiones para retirar publicaciones críticas. Otros comentaristas militares rusos formularon posteriormente acusaciones sobre supuestas irregularidades dentro de la unidad, señalamientos que no derivaron públicamente en condenas contra Grunis.
Nada de ello detuvo su ascenso. En poco más de tres años pasó a comandar una brigada, recibió el grado de general y acumuló condecoraciones de Rusia y de las autoridades instaladas por Moscú en territorios ucranianos ocupados. Su última distinción, el título de Héroe de Rusia, terminó convirtiéndose en un dato especialmente significativo por la proximidad temporal entre la ceremonia y su muerte.
El Ministerio de Defensa ruso mantiene habitualmente una política restrictiva respecto de la difusión de bajas de altos mandos y no ofreció inicialmente detalles sobre las circunstancias del fallecimiento. Sin embargo, las confirmaciones provenientes de Alaudinov, medios rusos y organizaciones vinculadas con el propio general redujeron rápidamente las dudas sobre la noticia.
La muerte de Grunis se produce mientras las fuerzas rusas continúan intentando consolidar y ampliar sus posiciones en el este de Ucrania y Kiev apuesta cada vez más por ataques de precisión contra centros logísticos, sistemas de defensa, infraestructura militar y cadenas de mando. Después de más de cuatro años y medio de una invasión que Moscú esperaba resolver inicialmente con mucha mayor rapidez, el conflicto continúa consumiendo tropas, equipamiento y oficiales experimentados de ambos ejércitos.
Para Ucrania, la eliminación de un comandante que apenas semanas antes aparecía recibiendo la máxima condecoración rusa posee además un valor simbólico y propagandístico. Para Moscú supone reemplazar nuevamente al jefe de una brigada que ya había perdido a su anterior comandante en combate en 2023. Esa sucesión constituye ahora el dato militar que seguirá al anuncio de su muerte: la 4.ª Brigada deberá designar a su tercer comandante en poco más de tres años, mientras continúa desplegada en uno de los sectores más disputados del frente de Donetsk.
Fuentes consultadas: Reuters; Fuerzas de Sistemas No Tripulados de Ucrania; Ministerio de Defensa de la Federación Rusa; declaraciones del general Apti Alaudinov; Kommersant; RBC; medios militares rusos; Kyiv Independent; Interfax-Ukraine; registros biográficos militares rusos.
No dejes que el algoritmo oculte las noticias. Si confías en este sitio para obtener información confiable, por favor dedica un momento a seleccionarnos como tu fuente preferida en Google: haz clic aquí y marca el casillero o pulsa el botón de TotalNewsAgency.com para ver siempre nuestras noticias verificadas en tus preferencias.




