Las Fuerzas de Defensa de Israel difundieron imágenes de instalaciones subterráneas de cientos de metros, donde aseguran haber encontrado fusiles Kalashnikov, ametralladoras, misiles antitanque y refugios operativos. El Ejército israelí también informó la destrucción de decenas de posiciones militares del grupo respaldado por Irán. Los hallazgos se producen mientras continúa la disputa por la seguridad del sur libanés y se aproxima el retiro de la fuerza de paz de Naciones Unidas.
Jerusalén – 12 Octubre 2026 – Total News Agency – TNA. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) difundieron este lunes nuevas imágenes de una extensa red de túneles subterráneos que atribuyen a la organización terrorista Hezbolá en el sur del Líbano, donde sus tropas continúan desarrollando operaciones destinadas a localizar y destruir instalaciones militares clandestinas. Según el comunicado oficial israelí, los corredores se extendían durante cientos de metros y contenían escondites, armamento automático y misiles antitanque, elementos que, de acuerdo con la evaluación militar, podían utilizarse contra soldados israelíes y comunidades civiles próximas a la frontera.
Las imágenes divulgadas muestran sectores de las estructuras subterráneas intervenidas por los militares, mientras el Ejército informó que fueron desmantelados distintos tramos de la red. En su interior, las tropas localizaron fusiles de asalto Kalashnikov, una ametralladora y misiles antitanque, además de espacios utilizados como refugio y almacenamiento de material bélico.
Paralelamente, los efectivos israelíes identificaron y destruyeron decenas de instalaciones vinculadas con la infraestructura militar de Hezbolá, entre ellas depósitos de armas y posiciones que, según las FDI, formaban parte del sistema defensivo y ofensivo establecido por la organización en localidades del sur libanés.
El descubrimiento se suma a una serie de operaciones realizadas durante los últimos meses contra complejos subterráneos considerablemente más extensos. En septiembre, las fuerzas israelíes anunciaron el desmantelamiento de una red de más de dos kilómetros en la zona montañosa de Ali al-Taher, próxima a Nabatiyeh, donde afirmaron haber encontrado cohetes de fabricación iraní, vehículos aéreos no tripulados, ametralladoras, decenas de misiles antitanque y centenares de minas y explosivos.
En ese complejo también fue identificado, de acuerdo con las autoridades militares israelíes, un puesto central de mando perteneciente a la Unidad Badr de Hezbolá, una estructura operativa del grupo libanés. El hallazgo constituyó uno de los antecedentes más relevantes de la campaña destinada a desarticular la capacidad de la organización para almacenar armamento y desplazar combatientes protegidos de la observación aérea.
Anteriormente, en julio, Israel había informado la destrucción de instalaciones subterráneas en la zona de Beaufort, una posición estratégica desde la cual se domina parte del territorio próximo al río Litani y pueden observarse distintos sectores del norte israelí. Las autoridades israelíes atribuyeron a esas estructuras un papel central en los planes de infiltración y ataques contra comunidades de Galilea y anunciaron que utilizaron aproximadamente 700 toneladas de explosivos para inutilizar la red.
La dimensión de esas instalaciones permite comprender la importancia que los corredores subterráneos adquirieron dentro de la estrategia militar de Hezbolá. Además de proteger armamento frente a los ataques aéreos, permiten mantener reservas de municiones, establecer puestos de mando, ocultar combatientes y conectar posiciones defensivas. Israel sostiene que parte de esa infraestructura fue construida durante años con financiamiento, asesoramiento y tecnología proporcionados por Irán, principal patrocinador militar y político de la organización.
La capacidad de conservar arsenales ocultos constituye uno de los principales obstáculos para cualquier mecanismo destinado a estabilizar la frontera. El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, mediante la Resolución 1701, aprobada en 2006, estableció que el territorio comprendido entre la denominada Línea Azul y el río Litani debía quedar libre de personal armado, instalaciones militares y armamento ajenos al Estado libanés y a las fuerzas de paz de la ONU.
Sin embargo, los sucesivos conflictos demostraron las dificultades del Estado libanés para ejercer plenamente el monopolio de la fuerza sobre esa región, donde Hezbolá desarrolló durante décadas una estructura armada paralela con capacidad para lanzar cohetes, operar unidades terrestres y mantener depósitos de material militar.
La organización, respaldada por Teherán, intervino militarmente contra Israel después del ataque terrorista perpetrado por Hamas el 7 de octubre de 2023, en el que fueron asesinadas alrededor de 1.200 personas en territorio israelí. Desde entonces, la frontera libanesa atravesó sucesivas escaladas que provocaron numerosas víctimas y desplazamientos de población en ambos países.
Las nuevas imágenes aparecen en momentos particularmente delicados para el futuro de la seguridad regional. La Fuerza Provisional de Naciones Unidas para el Líbano (FPNUL o UNIFIL) mantiene su presencia en el sur del país, aunque el Consejo de Seguridad dispuso que comience el retiro ordenado de sus efectivos a partir del 31 de diciembre de 2026, dentro de un proceso que deberá desarrollarse durante el año siguiente.
Esa perspectiva plantea un desafío para las autoridades libanesas, que deberán asumir mayores responsabilidades sobre la vigilancia fronteriza y el control de las organizaciones armadas. Precisamente este lunes, los ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea acordaron establecer una nueva misión de asistencia para fortalecer las capacidades del Ejército libanés y de las fuerzas de seguridad interior, con especial atención a la vigilancia territorial, fronteriza y marítima.
La iniciativa europea contempla inicialmente un mandato de tres años y busca contribuir a que las instituciones del Líbano puedan ejercer un control más efectivo sobre su territorio. Su desarrollo coincidirá con la necesidad de evitar que los vacíos de seguridad generados por la retirada progresiva de Naciones Unidas faciliten la reconstrucción de posiciones militares de Hezbolá.
El panorama se agravó con otro episodio conocido este lunes: las autoridades libanesas anunciaron una investigación sobre el hallazgo de un camión que transportaba aproximadamente 780 kilogramos de explosivos, incluidos TNT y C4, interceptado en un puesto de control de Dahr al-Baidar. La carga fue vinculada preliminarmente con posibles redes de Hezbolá, aunque esa atribución continúa bajo investigación. El primer ministro Nawaf Salam prometió esclarecer el destino del material y las responsabilidades correspondientes.
Por su parte, Israel sostiene que sus operaciones actuales buscan impedir que la organización libanesa vuelva a establecer posiciones capaces de amenazar a sus comunidades fronterizas. En el comunicado difundido este lunes, las FDI aseguraron que continuarán eliminando las amenazas detectadas dentro de la zona que denominan de seguridad y afirmaron que mantienen su compromiso con el acuerdo de alto el fuego.
Esa interpretación es cuestionada por autoridades libanesas y organismos internacionales, que advierten sobre la permanencia de tropas israelíes en territorio del Líbano, las demoliciones de infraestructura y las dificultades para el retorno de civiles desplazados. Naciones Unidas ha reclamado el respeto de la Línea Azul, el cese de hostilidades y el cumplimiento integral de las obligaciones establecidas para ambas partes.
La difusión de los nuevos túneles introduce, por lo tanto, un elemento concreto en el debate sobre la seguridad posterior al conflicto: la necesidad de determinar qué instalaciones militares permanecen ocultas bajo el territorio libanés y cómo podrá garantizarse su desmantelamiento sin perpetuar una presencia militar extranjera. La respuesta dependerá especialmente de las capacidades que logre desarrollar el Ejército del Líbano durante la transición prevista por Naciones Unidas, mientras la nueva misión europea comienza a organizar el apoyo necesario para asumir funciones que durante décadas estuvieron en manos de los cascos azules.
Fuentes consultadas: Fuerzas de Defensa de Israel, comunicado e imágenes del 12 de octubre de 2026; Gobierno de Israel; Reuters; Associated Press; Israel National News; Fuerza Provisional de Naciones Unidas para el Líbano; Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, resoluciones 1701 y 2790; Unión Europea; antecedentes de las operaciones israelíes en Beaufort, Majdal Zoun y Ali al-Taher.
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