Por Dario Rosatti
La gestión del Instituto Médico Asistencial de la Provincia de Buenos Aires (IOMA) se ha convertido en un escándalo que amenaza con socavar la administración del gobernador Axel Kicillof, a pesar que este quiera tirarle la responsabilidad a La Cámpora, es el gobernador aunque haya “concesionado” la caja a Máximo Kirchner y su banda.
En el centro de la polémica se encuentra una serie de denuncias de corrupción que involucran a altos funcionarios vinculados a La Cámpora, la agrupación política de Máximo Kirchner, y que han puesto en jaque la atención médica de millones de bonaerenses.
Denuncias de corrupción por FEMEBA
FEMEBA, que representa a más de 11,000 médicos, ha alzado la voz contra lo que describen como una “espectacular transferencia de fondos” hacia intermediarios con fines de lucro. Las acusaciones señalan que estos fondos, que deberían destinarse a mejorar la atención médica, están siendo desviados para financiar políticamente a La Cámpora. Esta situación no solo pone en riesgo la salud de los afiliados, sino que también revela una alarmante falta de transparencia en la administración de IOMA. ¿Y la justicia?
Impacto en la atención médica
El corte de contratos en 19 distritos ha dejado a más de 155,000 personas sin acceso a sus médicos de confianza, forzándolos a depender del sistema público, que ya está sobrecargado. Este movimiento ha sido interpretado por muchos como un intento de centralizar el control y los recursos, a expensas de los pacientes y los profesionales de la salud.
La respuesta de IOMA y la falta de transparencia
Homero Giles, al frente de IOMA, ha desestimado las críticas de FEMEBA, acusando a la federación de promover prácticas ilegales. Sin embargo, sus declaraciones han sido vistas como un intento de desviar la atención de las verdaderas irregularidades dentro del instituto. La falta de respuestas claras y la opacidad en la gestión han alimentado las sospechas de corrupción y malversación de fondos.
El papel del Gobernador Kicillof
En este contexto, el gobernador Axel Kicillof enfrenta un desafío monumental. A pesar de sus promesas de transparencia y eficiencia, su administración está siendo cuestionada por su incapacidad para controlar la corrupción dentro de IOMA y otras dependencias, como seguridad o transporte donde la monumental caja deja muchos flancos que ya trataremos. La lucha interna con La Cámpora complica aún más su posición, ya que debe equilibrar las demandas de su base política con la necesidad de mantener la integridad de su gobierno.
Un llamado a la acción…y debe ser pronto
La situación en IOMA es un claro llamado a para el gobernador Kicillof. La corrupción y la mala gestión no solo afectan la salud de los bonaerenses, sino que también amenazan con deslegitimar, aun mas, su administración, algo no muy dificil de hacer. Es imperativo que Kicillof tome medidas decisivas para erradicar la corrupción y restaurar la confianza en las instituciones provinciales, cosa que sabemos no sucedera. Se trata de Kicillof.





