Madrid, 14 de diciembre de 2025-Total News Agency-TNA- La huelga de médicos que se ha desarrollado en España entre el 9 y el 12 de diciembre en protesta por el proyecto de Estatuto Marco de las condiciones laborales del personal sanitario ha concluido con un balance de fuerte impacto asistencial, altos índices de seguimiento en múltiples comunidades autónomas y la reanudación de la negociación entre el Ministerio de Sanidad y los sindicatos convocantes, aunque sin acuerdo definitivo.
Organizada por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato Médico Andaluz (SMA), la protesta contó con la adhesión de numerosos profesionales sanitarios de todo el país, movilizados contra el borrador de reforma del Estatuto Marco que regula la jornada laboral, guardias, clasificación profesional y negociación colectiva del personal estatutario del Sistema Nacional de Salud (SNS). Se trata de la tercera huelga médica estatal en los últimos seis meses, reflejando un malestar profundo en el colectivo.
Según datos sindicales y oficiales, el seguimiento de los paros fue dispar pero significativo. En el Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba el SMA reportó adhesiones de hasta el 70 % de los facultativos, mientras que la participación media en Atención Primaria se situó entre el 30 % y el 40 %, cifras que el sindicato calificó de “éxito rotundo”. Por su parte, comunidades como Andalucía registraron porcentajes de seguimiento cercanos al 29 % según fuentes autonómicas, y en regiones como Cataluña también se documentaron marchas y presencia sindical destacada en las calles.
Los servicios mínimos decretados por las administraciones garantizaron la atención en urgencias, oncología, diálisis y unidades críticas, lo que limitó la afectación en la atención de emergencias, pero las consultas rutinarias, pruebas diagnósticas y cirugías programadas se vieron ampliamente reducidas o suspendidas. En algunas regiones ya se han contabilizado miles de consultas y operaciones aplazadas durante el periodo de paros, una situación que ha tensionado aún más la ya saturada capacidad del sistema sanitario.
El origen de la protesta radica en el rechazo de los médicos a las propuestas del nuevo Estatuto Marco, que consideran insuficiente para abordar las condiciones estructurales de su profesión. Entre las quejas principales se encuentra la eliminación de guardias de 24 horas sin compensaciones claras, jornadas laborales sujetas a las “necesidades del servicio”, falta de reconocimiento de la formación y responsabilidad específica de los médicos, y la ausencia de un ámbito de negociación propio que permita discutir de forma diferenciada aspectos laborales esenciales.
La presión sindical y el elevado seguimiento de la huelga forzaron al Ministerio de Sanidad a retomar el diálogo con los sindicatos. El jueves pasado, en una reunión con el Comité de Huelga, el departamento liderado por la ministra Mónica García acordó mantener un nuevo encuentro el día 17 de diciembre para avanzar en seis puntos clave, entre ellos la negociación de un estatuto y un ámbito propio, la jornada laboral médica, movilidad forzosa, clasificación profesional, y la consideración de la medicina como profesión de riesgo. Pese a este avance, la negociación permanece abierta y las partes no han logrado cerrar un acuerdo definitivo.
El Ministerio, por su parte, ha insistido en que no contempla un estatuto propio exclusivamente para médicos, alegando que fragmentaría el sistema sanitario y podría ser inconstitucional al invadir competencias autonómicas en materias como retribuciones o jornada laboral. Según fuentes oficiales, esto ha sido uno de los principales obstáculos para llegar a un consenso con los sindicatos.
Políticamente, la huelga ha generado fricciones adicionales. El Partido Popular, por medio de sus representantes en el Consejo Interterritorial del SNS, ha exigido la retirada del borrador actual del Estatuto Marco, calificándolo de “inaceptable” y responsabilizando a la ministra de Sanidad por la crisis sanitaria que se ha generado. Mientras, diferentes comunidades autónomas han llamado a una mayor participación en el diálogo social para buscar soluciones.
Los sindicatos médicos, por su parte, se han mostrado satisfechos con el seguimiento del paro y advierten que de no lograrse avances concretos en la próxima reunión podrían convocar nuevas movilizaciones en 2026 para seguir presionando por un marco laboral más equitativo que reconozca las particularidades de la profesión médica y garantice unas condiciones laborales dignas.
La huelga de diciembre se suma a una serie de movilizaciones de los médicos españoles durante 2025 que han puesto de manifiesto las tensiones acumuladas en la sanidad pública, entre demandas laborales históricas y la compleja reforma del marco legal que regula a uno de los colectivos profesionales más estratégicos del sistema de salud.





