Buenos Aires-1 de Marzo de 2026-Total News Agency-TNA – En la víspera de la apertura de sesiones ordinarias en el Congreso, el presidente Javier Milei difundió un mensaje institucional en el que elogió la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán, definió a ambos países como “aliados” y celebró la “eliminación” del líder supremo Ali Khamenei, anunciada desde Washington por el presidente Donald Trump. En un texto con tono duro y explícitamente político, la Oficina del Presidente describió a Khamenei como “una de las personas más malvadas, violentas y crueles” de la historia contemporánea y sostuvo que las “atrocidades” del régimen iraní impactaron “a lo largo de todo el globo”, con un capítulo directo en la historia argentina: el atentado contra la AMIA.
El comunicado recuperó el ataque del 18 de julio de 1994 en Buenos Aires, que dejó 85 muertos y centenares de heridos, como el ejemplo local de un fenómeno que el Gobierno caracterizó como “terrorismo internacional”. En esa línea, afirmó que la Justicia argentina determinó que el atentado fue planificado desde las más altas esferas del régimen iraní de la época y ejecutado por Hezbolá, identificado como el principal grupo armado financiado por Irán. El texto insistió en que la búsqueda de justicia por las víctimas es “política de Estado” y remarcó que el reclamo continuará “hasta que el último responsable pague con su libertad o con su vida”, una formulación que refuerza la decisión oficial de mantener el caso en el centro de la agenda diplomática y de seguridad.
La declaración presidencial combinó el respaldo a la operación militar con un mensaje de aspiración política hacia el futuro iraní. Según la Casa Rosada, la acción conjunta de Estados Unidos e Israel podría abrir el camino para terminar con más de cuatro décadas de opresión y violaciones a los derechos humanos, y permitir que el pueblo iraní “tenga paz” y “recupere su democracia”. En el entorno del Presidente interpretaron ese pasaje como una definición de alineamiento estratégico: no se trata únicamente de condenar a Irán por el historial atribuido a su política regional, sino de apoyar un cambio de ciclo dentro del país persa tras la muerte del líder supremo.
En paralelo al mensaje político, el Gobierno activó un esquema de prevención interna ante el riesgo de derivaciones del conflicto en el plano regional y local. Según información oficial, se puso en marcha un protocolo de alerta en fronteras que incluye refuerzo de controles de ingreso y egreso, mayor trazabilidad de movimientos transfronterizos y revisión de alertas tempranas en zonas consideradas sensibles. El dispositivo contempla coordinación de la Secretaría de Inteligencia de Estado, el Ministerio de Seguridad Nacional, la Dirección Nacional de Migraciones y las Fuerzas Federales de Seguridad, en un contexto donde Argentina ya tiene antecedentes de atentados vinculados a redes internacionales y mantiene, además, comunidades y objetivos potencialmente expuestos.
La postura fue acompañada por el canciller Pablo Quirno, quien replicó públicamente el encuadre del Gobierno y volvió a citar la determinación de la Justicia argentina sobre la autoría intelectual del ataque a la AMIA. En su pronunciamiento, Quirno subrayó que la decisión estratégica por el atentado habría sido adoptada por la conducción política iraní vigente en 1993–1994 y mencionó que Khamenei figura imputado en la causa. Con un tono más diplomático pero alineado con el comunicado presidencial, sostuvo que la búsqueda de verdad y justicia seguirá siendo una prioridad permanente, y expresó el deseo de que estas noticias aporten alivio a las familias y contribuyan al reconocimiento de responsabilidades en la lucha contra el terrorismo y la impunidad.
En el mismo marco, Cancillería difundió contactos de emergencia para ciudadanos argentinos en países afectados por la crisis en Medio Oriente, con el objetivo de facilitar asistencia consular ante eventuales desplazamientos, interrupciones de servicios o cambios súbitos en las condiciones de seguridad. Puertas adentro, el mensaje oficial busca transmitir dos señales simultáneas: respaldo político externo a los aliados occidentales y máxima prudencia interna por el impacto potencial de un conflicto que, en la historia reciente, ya dejó huellas profundas en suelo argentino.
Fuentes consultadas: Oficina del Presidente (Comunicado Oficial N.º 138) (Argentina.gob.ar); Infobae (infobae); Prensa Latina (Prensa Latina); La Nueva (La Nueva); Página/12 (pagina12.com.ar).





