Buenos Aires-18 de Marzo de 2026-Total News Agency-TNA-La tensión por el caso $LIBRA volvió a escalar este miércoles en el Senado, donde el bloque de Unión por la Patria aprovechó una sesión convocada para tratar los pliegos de Carlos Mahiques y Lucila Crexell para lanzar una ofensiva verbal de alto voltaje contra el presidente Javier Milei. Los senadores Martín Soria y Juliana Di Tullio cargaron con dureza contra el mandatario, al que calificaron como “estafador” y “estafador serial”, y sostuvieron que habría cobrado más de cinco millones de dólares por la promoción de la criptomoneda. La respuesta oficialista llegó de la mano de Patricia Bullrich, que salió a defender al jefe de Estado y reclamó dejar actuar a la Justicia.
El episodio volvió a ubicar en el centro de la escena un expediente judicial que, lejos de apagarse, sumó en los últimos días nuevas revelaciones derivadas del peritaje al teléfono del empresario Mauricio Novelli, uno de los nombres más sensibles del entramado bajo investigación. Ese análisis técnico, incorporado a la causa que impulsa el fiscal Eduardo Taiano, expuso una trama de comunicaciones entre Novelli, Milei, Karina Milei, Santiago Caputo y Demian Reidel en las horas previas y posteriores al lanzamiento del token, el 14 de febrero de 2025.
En su intervención en el recinto, Soria sostuvo que la promoción de $LIBRA no fue un error aislado sino la expresión de un “modus operandi”, y describió al Presidente como un “estafador serial”. Di Tullio, por su parte, endureció todavía más el tono al afirmar que se trata de “un gobierno de estafadores” y al sostener que Milei “cobró más de cinco millones” para perjudicar a miles de personas. Las acusaciones se apoyaron en la información difundida en torno al peritaje judicial y en los documentos hallados en el celular de Novelli, que según distintas publicaciones periodísticas aluden a un supuesto acuerdo económico vinculado con la difusión presidencial del proyecto.
La gravedad política del asunto radica en que ya no se discute sólo el tuit con el que Milei impulsó públicamente el token, sino el entramado previo y posterior a esa publicación. Según la reconstrucción difundida a partir del peritaje, hubo múltiples contactos telefónicos entre Novelli y el Presidente antes del posteo de las 19.01 de aquel 14 de febrero, además de nuevas comunicaciones inmediatamente después y durante el resto de la jornada. También se detectaron contactos con Karina Milei y una videollamada por WhatsApp que involucró a la secretaria general de la Presidencia y a Santiago Caputo, mientras que Demian Reidel también aparece en los registros de esa noche.
A eso se suma otro elemento explosivo: entre los archivos recuperados del teléfono de Novelli figura un documento redactado en inglés, fechado tres días antes del lanzamiento, que describiría un presunto acuerdo económico por cinco millones de dólares. Según la información ya difundida, ese esquema contemplaba tres pagos asociados al apoyo político y comunicacional del Presidente al proyecto. Aunque el expediente todavía debe determinar el alcance penal de ese material y si efectivamente existió o no una contraprestación concreta, el solo hallazgo de ese borrador reforzó el discurso opositor y reactivó la presión política sobre la Casa Rosada.
El oficialismo respondió con una defensa cerrada. Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, afirmó que el Presidente es “absolutamente inocente” y pidió no interferir con el avance judicial. Al mismo tiempo, buscó desacreditar el ataque opositor al denunciar la “hipocresía” del peronismo y al recordar la situación judicial de Cristina Kirchner. Esa réplica mostró que el Gobierno procura encapsular el caso en el terreno judicial y evitar que se transforme en un problema político de mayor escala dentro del Congreso.
Sin embargo, el caso $LIBRA ya volvió a convertirse en un frente de desgaste para el oficialismo. Las nuevas evidencias técnicas, la circulación de documentos sensibles y la aparición reiterada de nombres del entorno presidencial en los registros de llamadas alimentan un clima de sospecha que la oposición está decidida a explotar al máximo. El debate de este miércoles en la Cámara alta dejó en claro que el peronismo encontró en este expediente una nueva vía para golpear el discurso moral del mileísmo y para presentar al Presidente no como víctima de una operación, sino como parte de una maniobra bajo investigación.
Así, el Senado se convirtió otra vez en caja de resonancia de una causa que sigue creciendo por goteo y que todavía puede traer nuevas derivaciones judiciales y políticas. El oficialismo apuesta a refugiarse en la presunción de inocencia y en los tiempos de la Justicia. La oposición, en cambio, eligió instalar ya una condena política en el recinto. Y en ese terreno, el caso $LIBRA volvió a dejar a Javier Milei bajo fuego directo




