Buenos Aires-28 de Abril de 2026-Total News Agency-TNA- El consumo masivo volvió a mostrar una señal de debilidad en marzo y encadenó su tercer mes consecutivo de retroceso, con una caída interanual del 5,1%, según el relevamiento de la consultora Scentia. El dato confirma que la recuperación del bolsillo todavía no llega con fuerza a las góndolas y que las familias siguen cuidando cada compra.
El primer trimestre cerró con una baja acumulada del 3,1%, en un contexto donde la inflación desacelera respecto de los picos previos, pero los ingresos aún no logran recomponer plenamente el poder de compra perdido. La mejora macroeconómica que muestra el Gobierno todavía convive con un consumo cotidiano frío, especialmente en los canales tradicionales.
El informe remarca que el precio promedio ponderado del sector tuvo una variación interanual del 20,4%, bastante por debajo del IPC, que en el mismo período fue del 32,6%. Ese dato muestra que las empresas del sector vienen moderando aumentos, pero aun así no logran empujar una recuperación clara del volumen vendido.
La caída fue fuerte en los canales más habituales. Los supermercados retrocedieron 7%, los mayoristas cayeron 8,8%, los autoservicios independientes bajaron 5,1% y almacenes y kioscos registraron una merma del 4,5%. La foto es clara: la retracción no está concentrada en un solo formato, sino que atraviesa casi toda la estructura de consumo masivo.
Las excepciones fueron pocas. Las farmacias crecieron apenas 0,9%, mientras que el comercio electrónico mostró un salto del 34,3%, consolidándose como el canal más dinámico. El crecimiento del e-commerce refleja una conducta cada vez más extendida: comparar precios, buscar promociones, aprovechar descuentos bancarios y evitar compras impulsivas.
En supermercados, todas las canastas terminaron en terreno negativo, lo que confirma que la contracción no responde a un rubro puntual. Alimentos, bebidas, limpieza y cuidado personal siguen bajo presión, afectados por consumidores que priorizan lo indispensable, reducen cantidades o migran hacia segundas marcas.
El dato también tiene lectura política. Para el Gobierno de Javier Milei, la baja de la inflación es una condición necesaria, pero no suficiente. Si el salario no recupera capacidad real de compra y el empleo no mejora, la estabilidad de precios puede convivir con góndolas más quietas y changuitos más chicos.
El propio informe de Scentia deja abierta una expectativa moderada: la tendencia podría empezar a revertirse en los próximos meses si la inflación retoma un sendero descendente. Pero por ahora, marzo volvió a mostrar que la economía real todavía se mueve con cautela.
La Argentina empieza a ordenar algunas variables macro, pero el consumo masivo sigue siendo uno de los termómetros más sensibles de la calle. Y ese termómetro todavía marca frío.





