Washington, 6 de mayo de 2026-Total News Agency-TNA- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a elevar la tensión con Irán al advertir que ordenará nuevos bombardeos, y de una intensidad superior a los anteriores, si Teherán no acepta el acuerdo impulsado por Washington para poner fin a la guerra y reabrir el estrecho de Ormuz.
“Si no aceptan, comenzarán los bombardeos y serán, lamentablemente, de un nivel e intensidad mucho mayores que antes”, escribió Trump en Truth Social, en una advertencia directa al régimen iraní. La frase llegó en momentos en que fuentes diplomáticas señalan que ambos países estarían cerca de un entendimiento preliminar para frenar la escalada.
El mandatario sostuvo que, si Irán cumple con lo acordado, la operación militar denominada “Epic Fury” llegaría a su fin y el bloqueo permitiría mantener abierto el estrecho de Ormuz para todos los países, incluido el propio Irán. Ese paso marítimo es clave para el comercio energético global y su cierre provocó fuertes distorsiones en el mercado petrolero.
Según reportes internacionales, el borrador en discusión incluiría restricciones al programa de enriquecimiento de uranio iraní, alivio de sanciones estadounidenses y el desbloqueo de fondos iraníes congelados. Aun así, Trump no dio detalles públicos del texto y mantuvo la presión militar como herramienta central de negociación.
En paralelo, Estados Unidos puso en pausa el “Proyecto Libertad”, la operación naval destinada a escoltar barcos atrapados en Ormuz, mientras intenta cerrar un entendimiento con Teherán. No obstante, el bloqueo naval sobre puertos iraníes continúa vigente, lo que mantiene la tensión regional en niveles críticos.
La amenaza de Trump confirma una estrategia de máxima presión: ofrecer una salida diplomática, pero bajo advertencia de una respuesta militar mucho más dura si Irán rechaza el acuerdo. El mensaje también apunta a los mercados, golpeados por la crisis energética, y a los aliados de Washington, que esperan una reapertura estable de la ruta marítima.
La decisión final queda ahora en manos de Teherán. Si acepta, la guerra podría ingresar en una etapa de distensión. Si rechaza el acuerdo, Estados Unidos ya dejó claro que la próxima fase no será diplomática, sino militar.





