Buenos Aires, 7 de mayo de 2026-Total News Agency-TNA- El contratista Matías Tabar, quien declaró ante la Justicia que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, le pagó US$245.000 en efectivo por refacciones en la casa del country Indio Cuá, salió a responderle públicamente al presidente Javier Milei luego de que el mandatario lo calificara como “mentiroso”, “militante kirchnerista” y de “prontuario dudoso”.
“Me causa tristeza, angustia y dolor en el corazón, escuchar al presidente de la Nación Javier Milei cuando aposté por un país distinto cada vez que tuve oportunidad, con Mauricio Macri y con La Libertad Avanza, catalogarme de militante K y de prontuario dudoso. Viva la Patria”

A través de una cuenta abierta en X, Tabar negó tener vínculos con el kirchnerismo y aseguró que le causó “tristeza, angustia y dolor en el corazón” escuchar esas palabras del Presidente, a quien dijo haber acompañado con su voto en la expectativa de un país distinto.
“Me causa tristeza, angustia y dolor en el corazón escuchar al presidente de la Nación, Javier Milei, cuando aposté por un país distinto cada vez que tuve oportunidad, con Mauricio Macri y con La Libertad Avanza, catalogarme de militante K y de prontuario dudoso. Viva la Patria”, expresó el contratista.
La respuesta llegó después de que Milei defendiera de manera enfática a Adorni y descartara su salida del Gobierno. El mandatario sostuvo que el jefe de Gabinete es una persona “honesta” y afirmó que no lo “ejecutará” por presión mediática. En ese marco, descalificó al contratista que declaró en la causa.
El testimonio de Tabar es una de las piezas centrales del expediente que investigan el juez federal Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita. El contratista afirmó que las obras en la propiedad de Indio Cuá fueron pagadas en dólares, en efectivo y sin facturación, dato que abrió nuevas sospechas sobre el origen de los fondos y eventuales maniobras fiscales.
Además, luego de su declaración surgió otro capítulo vinculado al departamento de Caballito, donde vive Adorni junto a su familia. Según lo investigado, el funcionario también habría encargado muebles por unos $14 millones, nuevamente con pagos en efectivo y sin factura, una modalidad que la Justicia busca reconstruir mediante peritajes y cruces documentales.
La respuesta pública de Tabar profundiza el conflicto político. El Gobierno intenta presentar el caso como una ofensiva mediática y opositora contra el jefe de Gabinete, mientras que la causa judicial avanza con testimonios, análisis patrimoniales y medidas de prueba.
En el plano institucional, el episodio deja una pregunta incómoda: si el contratista mintió, como afirma el Presidente, la Justicia deberá demostrarlo; pero si su declaración se sostiene con documentación, chats y peritajes, el problema para Adorni y para el propio Gobierno será cada vez mayor.





