Buenos Aires, 8 de mayo de 2026-Total News Agency-TNA- El Banco Central de la República Argentina (BCRA) volvió a comprar dólares en el mercado cambiario y consolidó una señal favorable para el programa económico del Gobierno de Javier Milei: las reservas internacionales cerraron por encima de los US$46.000 millones.
La entidad que conduce Santiago Bausili adquirió US$110 millones en el Mercado Libre de Cambios (MLC), la compra diaria más importante en lo que va de mayo. Con esta operación, el organismo alcanzó 83 jornadas consecutivas con saldo comprador.
Desde el inicio de la denominada “fase 4” del programa monetario, a comienzos de 2026, el BCRA acumula compras por aproximadamente US$7.485 millones, cerca del 75% de la meta anual mínima prevista para este año.
El objetivo oficial de acumulación de reservas fue fijado en un rango de entre US$10.000 millones y US$17.000 millones, dependiendo de la evolución de la demanda de dinero y de la liquidez del mercado cambiario. Analistas privados ya venían destacando que la autoridad monetaria había superado el 70% de la meta tras una racha de compras sostenida.
Las reservas internacionales finalizaron en US$46.056 millones, con una suba diaria de US$105 millones. El dato resulta relevante porque fortalece el balance del BCRA, mejora la capacidad de intervención y aporta previsibilidad en un momento en que la confianza sigue siendo una variable clave para sostener el rumbo económico.
La autoridad monetaria explicó que el programa de acumulación mantiene una participación orientativa de hasta el 5% del volumen diario del mercado, aunque puede realizar compras en bloque cuando las condiciones lo permiten, sin alterar el funcionamiento normal de la plaza cambiaria.
El avance en reservas se suma a otras señales positivas de los últimos días, como la mejora de la calificación soberana por parte de Fitch, la baja del riesgo país y el repunte de bonos y acciones argentinas.
De todos modos, el desafío sigue abierto: sostener la acumulación de divisas, contener la inflación, evitar sobresaltos cambiarios y preservar la confianza política para que el proceso no quede expuesto a shocks internos o externos.





