Atlanta – 7 julio 2026 – Total News Agency – TNA — La Selección argentina enfrenta este martes a Egipto por los octavos de final del Mundial 2026, en un duelo de alto voltaje futbolístico y simbólico entre la campeona del mundo liderada por Lionel Messi y el conjunto africano capitaneado por Mohamed Salah. El partido se disputa desde las 13:00 de la Argentina en el Mercedes-Benz Stadium, de Atlanta, con arbitraje del francés François Letexier y transmisión de TV Pública, TyC Sports, Telefé, Disney+, Paramount+ y DSports.
Lionel Scaloni confirmó el equipo con tres ajustes respecto de la formación anterior y una decisión fuerte en ataque: Julián Álvarez será titular en lugar de Lautaro Martínez. Argentina formará con Emiliano “Dibu” Martínez; Nahuel Molina, Cristian “Cuti” Romero, Lisandro Martínez, Nicolás Tagliafico; Rodrigo De Paul, Leandro Paredes, Alexis Mac Allister, Enzo Fernández; Lionel Messi y Julián Álvarez.
La apuesta de Scaloni es clara: recuperar control, presión y equilibrio después del susto frente a Cabo Verde, partido que Argentina ganó 3-2 con más sufrimiento del esperado. La inclusión de Paredes busca darle una salida más limpia al equipo, mayor pausa en la mitad de la cancha y una vía de primer pase para evitar que Egipto corte el circuito entre Mac Allister, Enzo Fernández y Messi. La presencia de Julián apunta a presionar más alto, atacar espacios y no permitirle a la defensa egipcia salir cómoda.
Enfrente estará un Egipto que llega con la ilusión de dar uno de los golpes del torneo. El equipo africano, comandado por Salah, viene de avanzar en una definición por penales ante Australia y se convirtió en uno de los nombres fuertes de esta etapa eliminatoria. Su probable planteo apunta a resistir con líneas juntas, acelerar por los costados y buscar a su capitán en transición, especialmente a espaldas de Tagliafico o cuando Argentina pierda la pelota en salida.
La formación egipcia confirmada, según el reporte internacional de Reuters, tendrá a Mostafa Shoubir en el arco; Mohamed Hany, Yasser Ibrahim, Ramy Rabia y Karim Hafez en defensa; Mohanad Lashin, Emam Ashour, Marawan Attia y Mostafa Zico en el mediocampo; con Mohamed Salah y Haissem Hassan como cartas ofensivas.
El duelo también carga con un atractivo especial por la presencia de dos figuras de época. Messi, a los 39 años, disputa otra instancia de eliminación directa en una Copa del Mundo y vuelve a ser el faro futbolístico de la Argentina. Salah, de 34, sabe que esta puede ser su última gran oportunidad mundialista para llevar a Egipto más allá de sus límites históricos. La comparación entre ambos no pasa por estilos, sino por influencia: los dos son líderes absolutos de sus selecciones y condicionan el plan del rival desde el primer minuto.
Argentina llega como defensora del título y con la obligación de sostener su candidatura. Después de un arranque sólido en la fase inicial, el partido ante Cabo Verde dejó señales de advertencia: el equipo sufrió más de lo previsto, concedió situaciones y necesitó carácter para evitar una eliminación prematura. Scaloni tomó nota y movió piezas. El ingreso de Tagliafico le da mayor oficio defensivo al lateral izquierdo; el regreso de Paredes ordena el eje central; y Julián Álvarez ofrece intensidad en una zona donde Egipto intentará construir su primera resistencia.
El escenario no es menor. El Mercedes-Benz Stadium de Atlanta es uno de los estadios más modernos de Estados Unidos y tiene capacidad para generar un clima de gran espectáculo. La organización del estadio informó que las puertas se abrían a las 9:00 hora local y que el evento comenzaba al mediodía en Atlanta, equivalente a las 13:00 de la Argentina.
Para Argentina, el partido representa mucho más que un cruce de octavos. Es la posibilidad de instalarse nuevamente entre los ocho mejores del mundo y confirmar que el ciclo de Scaloni conserva competitividad aun con el desgaste lógico de un plantel que arrastra años de gloria, exigencia y presión. Para Egipto, en cambio, es la chance de escribir una página histórica y eliminar al campeón vigente con Salah como bandera.
El arbitraje estará a cargo de François Letexier, uno de los jueces europeos de mayor proyección, acompañado por un equipo arbitral que deberá controlar un partido con duelos físicos, velocidad en las transiciones y alta carga emocional. La clave para Argentina será no entrar en la ansiedad, mover la pelota con paciencia y evitar pérdidas que le permitan a Egipto correr.
La Scaloneta ya tiene nombres, plan y escenario. Ahora necesita ejecución. Con Dibu como garantía, Cuti y Lisandro como muralla, Paredes para ordenar, De Paul, Mac Allister y Enzo para sostener el ritmo, y Messi junto a Julián para decidir arriba, Argentina sale a jugar un partido de Mundial puro: noventa minutos —o más— para seguir soñando o despedirse antes de tiempo.




