Washington / Teherán – 30 de julio de 2026 – Total News Agency (TNA). El conflicto entre Estados Unidos e Irán volvió a escalar de manera significativa luego de que las fuerzas estadounidenses ejecutaran durante la madrugada una amplia ofensiva aérea y con misiles contra decenas de instalaciones militares iraníes ubicadas en torno al Estrecho de Ormuz, en respuesta a los recientes ataques atribuidos a Teherán contra objetivos en Jordania y a incidentes vinculados con Egipto.
De acuerdo con información difundida por el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) y confirmada por funcionarios de la administración del presidente Donald Trump, la operación alcanzó posiciones de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), centros de mando, instalaciones de vigilancia, sistemas de defensa costera, depósitos logísticos, emplazamientos de misiles y drones, además de infraestructura utilizada para controlar el tráfico marítimo en la región.
Los bombardeos se concentraron principalmente sobre la isla de Qeshm, la isla de Kish, Bandar Abbas, Bushehr, sectores de las provincias de Juzestán y Fars, todas áreas consideradas estratégicas para la capacidad naval iraní y para el sostenimiento del bloqueo sobre el Estrecho de Ormuz. Varias de esas zonas ya habían sido atacadas durante anteriores fases del conflicto, aunque esta nueva operación fue presentada por Washington como una de las respuestas más intensas desde el reinicio de las hostilidades.
La ofensiva estadounidense llegó después de que Irán lanzara misiles contra posiciones militares norteamericanas en Jordania y efectuara nuevas acciones que ampliaron el conflicto hacia territorio egipcio mediante ataques con drones sobre instalaciones portuarias cercanas al Canal de Suez, generando preocupación internacional por el riesgo que enfrenta una de las principales rutas comerciales del mundo.
Según Washington, la mayor parte de los misiles iraníes fueron interceptados por los sistemas defensivos desplegados junto a sus aliados regionales, aunque la administración estadounidense consideró que el ataque constituyó una ruptura definitiva de los intentos diplomáticos que buscaban reducir la tensión en torno al Estrecho de Ormuz.
Durante una declaración en la Casa Blanca, Trump sostuvo que la respuesta militar “recién comienza” y advirtió que la campaña podría prolongarse “hasta dos semanas” si Irán mantiene sus acciones ofensivas. El mandatario afirmó además que Estados Unidos continuará destruyendo instalaciones militares iraníes mientras considere que existe una amenaza para sus fuerzas o para la libertad de navegación en el Golfo Pérsico.
Fuentes militares estadounidenses señalaron que la estrategia apunta especialmente a degradar las capacidades navales del IRGC, destruir lanzadores de misiles antibuque, centros de comando y sistemas de inteligencia utilizados para coordinar ataques contra embarcaciones y bases estadounidenses desplegadas en la región.
Del lado iraní, medios estatales reconocieron explosiones en distintos puntos del sur del país y denunciaron víctimas y daños materiales, aunque minimizaron el impacto militar de los ataques. Paralelamente, Teherán reiteró que considera el control del Estrecho de Ormuz como una “línea roja” y advirtió que responderá a cualquier nueva agresión estadounidense.
El recrudecimiento de la guerra también comienza a modificar el equilibrio regional. Arabia Saudita incrementó su coordinación militar con Washington frente al crecimiento de las operaciones de milicias respaldadas por Irán, mientras que Jordania reforzó sus sistemas de defensa aérea tras interceptar parte de los proyectiles lanzados desde territorio iraní.
Los nuevos enfrentamientos mantienen en máxima tensión los mercados energéticos internacionales debido a que el Estrecho de Ormuz continúa siendo el principal corredor para la exportación de petróleo del Golfo. Analistas internacionales advierten que una campaña militar prolongada podría afectar seriamente el suministro mundial de hidrocarburos y provocar nuevas presiones sobre los precios internacionales del crudo.
Fuentes consultadas: Reuters, Associated Press (AP), The Wall Street Journal, CENTCOM.




