Una evaluación realizada por 60 profesionales de inteligencia de 25 países ubicó conjuntamente al SBU y a la inteligencia militar ucraniana detrás de los servicios del Reino Unido, Francia y Países Bajos. Los expertos destacaron su creatividad, capacidad para ejecutar operaciones complejas y disposición a asumir riesgos extremos en territorio ruso.
Kiev – 5 Agosto 2026 – Total News Agency – TNA-. Los servicios de inteligencia de Ucrania fueron ubicados entre los cuatro más eficaces de Europa y comparados con el Mossad israelí por su audacia, creatividad y capacidad para desarrollar operaciones clandestinas de alto riesgo dentro del territorio enemigo.
La clasificación fue elaborada por la revista francesa L’Express después de consultar durante tres meses a 60 profesionales de inteligencia de 25 países. Cada participante seleccionó los cinco servicios europeos que consideraba más eficaces y confiables, sobre la base de su experiencia profesional y de la cooperación mantenida con esas agencias.
El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) y la Dirección Principal de Inteligencia del Ministerio de Defensa, conocida internacionalmente como HUR o GUR, fueron evaluados de manera conjunta y obtuvieron 77 puntos. Esa puntuación colocó a Ucrania en el cuarto lugar, por delante de Alemania, Polonia, Suecia, Noruega, Estonia, Dinamarca, Rumania, España y Finlandia.
El primer puesto correspondió al MI6 británico, con 251 puntos, seguido por la Dirección General de Seguridad Exterior de Francia (DGSE), con 169, y por los servicios neerlandeses AIVD y MIVD. Alemania completó los cinco primeros lugares con el BND.
Los expertos destacaron que las agencias ucranianas lograron transformarse desde el comienzo de la invasión rusa de febrero de 2022, pasando de estructuras marcadas por su herencia soviética y problemas de infiltración a convertirse en servicios ofensivos capaces de organizar sabotajes, ataques de largo alcance, operaciones con agentes encubiertos y golpes contra mandos militares rusos.
Uno de los responsables europeos consultados por L’Express comparó directamente al SBU y al GUR con el Mossad, el servicio de inteligencia exterior israelí conocido por sus operaciones clandestinas, su penetración en países enemigos y su capacidad para localizar objetivos durante largos períodos.
La comparación fue utilizada como un elogio de máxima jerarquía dentro de la comunidad de inteligencia. El Mossad es considerado internacionalmente una referencia en materia de audacia, guerra encubierta, obtención de información humana y operaciones especiales fuera del territorio israelí.
El jefe europeo citado por la publicación mencionó como ejemplos de la capacidad ucraniana la Operación Telaraña, los ataques contra instalaciones estratégicas rusas y las operaciones que terminaron con la muerte de generales y funcionarios militares en Moscú y otras ciudades.
La Operación Telaraña constituyó uno de los golpes más impactantes atribuidos al SBU. Mediante drones trasladados clandestinamente dentro de Rusia y ocultos en estructuras móviles, Ucrania atacó bases aéreas situadas a miles de kilómetros del frente y alcanzó aviones militares utilizados por Moscú para lanzar misiles contra ciudades ucranianas.
La operación demostró que Kiev podía combinar inteligencia humana, logística clandestina, tecnología de bajo costo y planificación prolongada para atacar objetivos considerados protegidos por la profundidad territorial rusa.
Las agencias ucranianas también fueron vinculadas con atentados contra oficiales rusos señalados por Kiev como responsables de ataques contra la población civil. Entre ellos se encuentra el teniente general Igor Kirillov, jefe de las fuerzas rusas de protección nuclear, biológica y química, muerto en Moscú mediante un explosivo oculto cerca de su residencia. Medios internacionales compararon esa campaña con métodos utilizados históricamente por el Mossad para perseguir objetivos fuera de Israel.
El SBU concentra funciones de contrainteligencia, seguridad interior, lucha antiterrorista y operaciones especiales, mientras que el GUR depende del Ministerio de Defensa y desarrolla inteligencia militar, infiltración, sabotaje y acciones detrás de las líneas enemigas.
La guerra obligó a ambas estructuras a coordinar operaciones y compartir información con aliados occidentales. Los servicios ucranianos recibieron entrenamiento, tecnología, imágenes satelitales y datos de inteligencia de Estados Unidos, el Reino Unido, Francia, Países Bajos y otros integrantes de la OTAN.
La clasificación también destacó el papel del MI6 británico, reconocido por su capacidad para reclutar fuentes de alto nivel y penetrar estructuras políticas y militares de Rusia, China, Irán y Turquía. El servicio británico fue uno de los primeros en advertir a Kiev sobre la invasión rusa que comenzó en febrero de 2022.
La DGSE francesa quedó segunda por su alcance internacional, su combinación de inteligencia técnica y humana y su capacidad para realizar operaciones clandestinas. Los servicios neerlandeses ocuparon el tercer lugar por su eficacia, confiabilidad y participación en operaciones de inteligencia junto con Estados Unidos y Ucrania.
La evaluación no ignoró los problemas que todavía afectan a Kiev. Algunos funcionarios europeos expresaron dudas sobre la persistencia de agentes rusos dentro de estructuras ucranianas y señalaron que la confianza en sus servicios no es absoluta.
La infiltración rusa fue durante años uno de los principales obstáculos para la seguridad ucraniana. Desde el comienzo de la guerra, Kiev realizó depuraciones, detenciones y reorganizaciones internas destinadas a identificar colaboradores y reducir la influencia heredada de los antiguos servicios soviéticos.
La posición alcanzada en la clasificación revela, sin embargo, que esa vulnerabilidad no impidió que Ucrania desarrollara una capacidad ofensiva reconocida por profesionales de agencias occidentales. Los especialistas valoraron especialmente su rapidez para adaptarse, utilizar drones, reclutar colaboradores dentro de Rusia y ejecutar operaciones que combinan inteligencia, tecnología y acción directa.
La comparación con el Mossad sintetiza esa transformación: Ucrania dejó de limitarse a recibir información de sus aliados y pasó a convertirse en un productor de inteligencia y operaciones clandestinas capaz de golpear objetivos estratégicos dentro de una potencia nuclear que posee uno de los mayores aparatos de seguridad del mundo.





