Una demanda presentada ante la Justicia cuestiona los intereses aplicados por Mercado Pago en sus líneas de crédito y reclama revisar cobros de los últimos tres años. La Asociación de Consumidores Financieros de la República Argentina sostiene que algunas tasas superaron el 1300% anual y busca que una eventual sentencia tenga alcance colectivo. El expediente recuerda el caso documentado por TNA sobre Carrefour, donde se pretendió cobrar una deuda inexistente por el cliente que terminó escalando hasta más de $405.000, acompañada por intereses y cargos cuya composición no pudo ser reconstruida claramente.
Buenos Aires – 10 Septiembre 2026 – Total News Agency – TNA- Mercado Pago quedó bajo la lupa judicial por las tasas aplicadas en sus líneas de crédito después de que la Asociación de Consumidores Financieros de la República Argentina (ACFRA) impulsara una demanda que cuestiona intereses que, según sus cálculos, habrían superado el 1300% anual, en un expediente cuyo alcance potencial podría extenderse a unos siete millones de usuarios en todo el país.
La presentación fue impulsada por el abogado Diego Espasandín, fundador de ACFRA, ante la Justicia de la Ciudad de Buenos Aires. El planteo se originó a partir de dos casos individuales, pero la estrategia jurídica pretende que una eventual sentencia favorable alcance también a todos los consumidores que hayan contratado productos financieros bajo condiciones semejantes durante los últimos tres años.
Según las mediciones efectuadas por la entidad demandante, determinados costos financieros aplicados por Mercado Pago alcanzaron niveles superiores al 1300% anual. ACFRA sostiene que esas tasas deben ser examinadas judicialmente para determinar si resultan abusivas y, en caso de comprobarse cobros indebidos, reclama la devolución de las sumas percibidas en exceso.
Espasandín explicó que numerosos usuarios recurren a este tipo de créditos para resolver necesidades inmediatas —pagar servicios, alimentos, medicamentos o cubrir gastos imprevistos— y terminan afrontando costos financieros que multiplican aceleradamente la obligación original. El fenómeno adquiere mayor dimensión porque las billeteras digitales se convirtieron en una de las principales vías de financiamiento para sectores que encuentran cada vez mayores dificultades de acceso al crédito bancario tradicional.
La discusión vuelve a poner sobre la mesa un problema que Total News Agency-TNA ya documentó en julio al investigar un caso vinculado con Carrefour y la empresa de cobranzas ProAction. En aquel episodio, un cliente había rechazado la renovación de su tarjeta Carrefour y desconocía por inexistente una deuda vinculada con esa renovación. Sin embargo, un reclamo que inicialmente involucraba 30.000 pesos terminó convertido en una intimación por $405.528.
ProAction ofrecía luego “cancelar” ese supuesto pasivo mediante el pago de $202.764 dentro de las 48 horas, es decir, exactamente la mitad de la suma reclamada. El problema central era que las comunicaciones examinadas por TNA no incluían documentación suficiente que permitiera reconstruir cómo una obligación originalmente desconocida por el usuario había terminado convertida en más de cuatrocientos mil pesos, ni discriminaban con claridad capital, intereses, tasas, cargos y otros conceptos agregados.
El afectado, cuyo número de cuenta es 0958619340, sostuvo que había comunicado su voluntad de no continuar con la tarjeta y que nunca realizó compras capaces de justificar la cifra exigida, siendo que todas las liquidaciones habian sido abonadas en tiempo y forma.
El paralelo con la demanda contra Mercado Pago no implica que ambos casos sean jurídicamente idénticos. En Carrefour, el cuestionamiento parte de una deuda cuya existencia el consumidor niega y que después aumentó mediante intereses y cargos; en Mercado Pago, el eje está puesto directamente sobre la magnitud del costo financiero aplicado a créditos efectivamente concedidos. Lo que ambos conflictos muestran es el impacto que pueden alcanzar las tasas, recargos y sistemas de cobranza cuando una obligación comienza a multiplicarse muy por encima del capital inicial.
El antecedente Carrefour tiene además otro componente. Documentación pública del antiguo Banco de Servicios Financieros, vinculado durante años al supermercado, demuestra que la entidad realizó históricamente cesiones de carteras morosas a fideicomisos y empresas especializadas en recupero. Entre ellas aparecen operaciones con vehículos administrados por Cohen, Comafi Fiduciario, Creditia, Yatasto y Recupero de Activos, dentro de un mercado donde las deudas deterioradas son adquiridas por una fracción de su valor nominal y luego sometidas a procesos intensivos de cobranza.
Ese negocio ha adquirido dimensiones extraordinarias. Como reveló recientemente TNA a partir de los balances de Naranja X, durante el primer trimestre de 2026 esa compañía cedió carteras con un valor nominal superior a $50.588 millones a cambio de aproximadamente $2.339 millones, equivalente a apenas 4,6 pesos por cada 100 pesos de deuda nominal. La enorme diferencia entre el precio pagado por esos créditos deteriorados y el monto posteriormente reclamable explica la fuerte rentabilidad potencial del negocio de recupero.
La cuestión no consiste en cuestionar la cesión de créditos, una práctica financiera permitida, sino en establecer hasta dónde puede avanzar posteriormente la cobranza. La Resolución 425/2022 obliga a informar al consumidor quién es el acreedor, quién realiza la gestión, cuál es el origen de la obligación, cuánto corresponde a capital, qué intereses se aplican, la tasa utilizada, cargos, comisiones y costo de cobranza. La Ley 24.240 de Defensa del Consumidor agrega la obligación de brindar trato digno y prohíbe mecanismos intimidatorios o vejatorios.
En ese contexto, el expediente contra Mercado Pago puede transformarse en una causa de fuerte impacto sobre el sistema de créditos digitales argentino. Si los tribunales aceptan el carácter colectivo reclamado por ACFRA y concluyen que existieron intereses abusivos, la revisión podría alcanzar potencialmente a millones de operaciones y obligar a devolver sumas cobradas durante los últimos tres años.
La controversia llega, además, en momentos de marcado deterioro de las carteras de consumo. Datos recientes del Banco Central muestran un fuerte crecimiento de la irregularidad entre proveedores no financieros de crédito, especialmente en préstamos personales y tarjetas, una situación que empuja a más usuarios hacia refinanciaciones y al mismo tiempo alimenta el creciente mercado de venta y recuperación de deudas.
El expediente abierto contra Mercado Pago y el antecedente de Carrefour terminan confluyendo así en una cuestión cada vez más presente en los hogares argentinos: no solamente cuánto dinero recibe un consumidor cuando pide crédito, sino cuánto puede terminar debiendo después de sumar intereses, cargos y refinanciaciones. Cuando una tasa anual denunciada supera el 1300% o una obligación cuestionada termina transformándose en cientos de miles de pesos, el verdadero debate comienza a ser dónde termina el legítimo precio del crédito y dónde empieza un mecanismo capaz de convertir una necesidad financiera en una deuda prácticamente imposible de cancelar.
Fuentes consultadas: ACFRA; declaraciones de Diego Espasandín; Banco Central de la República Argentina; Ley 24.240 de Defensa del Consumidor; Resolución 425/2022; estados financieros de Tarjeta Naranja S.A.U./Naranja X; documentación pública del Banco de Servicios Financieros-Carrefour; antecedentes y documentación relevados por Total News Agency-TNA sobre Carrefour y ProAction.
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